El Estado es el principal actor demandado en los procesos de amparo por acceso a medicamentos

Según un informe preliminar elaborado para el Banco Mundial y Saluderecho al que accedió El País, de 185 demandas analizadas, en 176 oportunidades se reclamó al Ministerio de Salud Pública (MSP), y en 138 al Fondo Nacional de Recursos (FNR) (hay casos de demandas a ambos). Le siguen las demandas a instituciones privadas (41) y a instituciones públicas (12).
El MSP le da prioridad a los medicamentos incluidos en el Formulario Terapéutico de Medicamentos (FTM), otorgados por los prestadores de salud y el FNR. Sin embargo, hay un grupo de medicamentos no priorizados que se rigen bajo libre contratación hasta que se los incluya en el formulario.
El informe elaborado por Santiago Pereira Campos, facilitador de la Mesa Nacional de Diálogo sobre el Derecho a la Salud, analiza procesos de amparo correspondientes al periodo 2001-2014.
“Totalizan 185 sentencias de primera instancia, de las cuales 177 fueron revisadas en segunda instancia, totalizando un análisis de trescientas sesenta y dos sentencias”, explicó el socio del estudio Rueda, Abadi & Pereira.
Unos 163 casos fueron acogidos —total o parcialmente— en primera instancia. Aquí también aparece el MSP como la entidad más condenada (125 ocasiones), seguido por el FNR (54), las instituciones privadas (5) y las públicas (4).
De los 177 casos que pasaron a segunda instancia —tras una apelación—, se condenó en 104 ocasiones al MSP, 33 veces al FNR y en una oportunidad a una institución privada.
El informe que analiza las tendencias jurisprudenciales sobre reclamos de medicamentos de alto costo, aclara que estos amparos se pueden realizar en primera y segunda instancia (juzgados letrados y tribunales de apelaciones), pero los reclamos por medicamentos y prestaciones no son admitidos en la Suprema Corte de Justicia.
Los principales medicamentos reclamados son de alto costo para tratar la esclerosis múltiple (Avonez, Rebif, Betaferon, Copaxone); fármacos de alto costo para el tratamiento de enfermedades oncológicas (Gleevec, Lapatinib, Sunitiv, Cetuximan, etc.) y otros fármacos como la toxina botulínica y la fórmula nutricional láctea.
Entre las prestaciones más reclamadas están los exámenes específicos de HIV y la implantación de lentillas intraoculares.