El gasto por licencias médicas en Uruguay se multiplicó por 9 en 10 años

Montevideo, 24 may (EFE).- El gasto en subsidios por licencia médica en Uruguay se multiplicó por nueve entre 2005 y 2015, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) divulgado hoy por la Presidencia de la República.
En concreto, el gasto pasó de los 545 millones de pesos uruguayos (casi 19 millones de dólares) en 2005 a los 5.082 millones de pesos (unos 177 millones de dólares) en 2015.
El estudio del organismo internacional apunta que este aumento en el gasto va acompañado por un aumento en la cantidad de solicitudes de licencias, que se elevaron de 62.675 en 2005 a más de 137.000 2010 y superaron las 270.000 en 2015.
Uno de los autores del estudio, el consultor de Cepal en Uruguay, Andrés Dean, dijo a la prensa durante la presentación este martes del informe que el aumento en promedio del salario que perciben los trabajadores creció sustancialmente en ese período, lo que conllevó un aumento del gasto en subsidios por enfermedad.
«El mercado de trabajo en Uruguay mejoró de forma considerable. Hay más trabajadores formales, más trabajadores que tienen derecho a pedir la licencia», destacó Dean.
El consultor de la Cepal apuntó que otros motivos importantes que explican esa elevación del gasto son el aumento del tope que se aplica sobre el salario que los trabajadores cobran durante la licencia y la unificación de la forma de certificación para la licencia en todo el país, que facilitó su tramitación en julio de 2010.
Por otro lado, Dean destacó que no se encontró evidencia de que el aumento en la cantidad de solicitudes se deba a un abuso por parte de los solicitantes.
«Nosotros no encontramos evidencia en nuestro trabajo de que eso se pueda deber a situaciones de abuso o comportamiento oportunista de los trabajadores a la hora de solicitar la licencia», recalcó.
En el informe se señala que los resultados iniciales podrían deberse tanto a que los trabajadores utilizaran el subsidio en mayor medida sin estar realmente enfermos, como que antes de la reforma de julio de 2010 trabajaran aún sintiéndose enfermos por las dificultades burocráticas en la solicitud del subsidio.
Sin embargo, el estudio concluye que no surge de la evidencia presentada ningún indicio de «riesgo moral o uso abusivo del subsidio» respecto a la superposición con días de vacaciones escolares o cercanías con el fin de semana.
«Cabe señalar que el actual diseño implica un deducible del 100 % en los 3 primeros días y de 30 % en los restantes, más el efecto de los topes, lo que lo convierte en relativamente restringido en comparación con los diseños de otros países, desalentando probablemente los comportamientos oportunistas», recalca el documento.
Por otro lado, la directora del Banco de Previsión Social (BPS), Rosario Oiz, indicó que, junto con el informe de Cepal, se presentó una guía que va a permitir que los médicos de los trabajadores tengan «una base» para considerar el tiempo de reposo necesario en cada caso.
»Esto nos da una indicación general de cómo tratar cada una de las distintas enfermedades y poder estandarizar las inasistencias», explicó Oiz.
EFE