Mujica viaja hoy a Cuba para participar en la cumbre de la CELAC, pero con la mira en la paz de Colombia

El presidente asistirá a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. También quiere reunirse con el presidente Santos o representantes de las FARC.
El presidente José Mujica partirá este lunes a Cuba para participar de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) con «iniciativas propias», destinadas a acelerar las negociaciones de paz en Colombia, pero sin reuniones pactadas con los protagonistas del proceso, dijo el domingo a la agencia AFP una fuente oficial.
En otro de los temas clave en la agenda del mandatario uruguayo en la cumbre de la Celac aparece su encuentro con su homóloga argentina, Cristina Fernández, en lo que será el primer cara a cara tras varios meses de silencio entre ambos, periodo en el que se profundizó la tirantez en la relación bilateral.
«El presidente ha sido muy cauto al decir que nosotros intervenimos en lo que nos piden, dependerá de los interlocutores que le comenten del proceso de negociaciones su participación o no. Lo que es seguro es que está a la expectativa y seguramente irá con iniciativas propias», dijo la fuente del gobierno.
También aclaró que «no hay ninguna reunión pactada de antemano» con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, o con representantes de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC).
Días atrás, Mujica dijo al semanario Búsqueda que tras la cumbre en la Habana se iba a «quedar unos días» para «hablar con el presidente Santos y con las FARC».
No es la primera vez que el mandatario se ofrece para colaborar en el proceso de paz colombiano. A fines de julio, durante una visita a La Habana, se reunió con delegados de las FARC que participan en las negociaciones de paz y en setiembre lo hizo con Santos, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
En esa reunión, Mujica ofreció entonces a Uruguay como sede para un eventual diálogo entre el gobierno colombiano y la segunda guerrilla de ese país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
La cumbre -a celebrarse el martes y miércoles en La Habana- se producirá pocos días después de que el mando central de las FARC repudiara, por primera vez desde el inicio de las negociaciones de paz con el gobierno colombiano, un ataque perpetrado por sus filas en el que murió un civil.
Colombia negocia un fin al conflicto armado que lleva cinco décadas en el país.
Vecinos distanciados
En uno de los momentos más tirantes de la relación Buenos Aires-Montevideo, Mujica buscará reactivar el diálogo con Kirchner que es nulo desde que en octubre pasado el uruguayo autorizara incrementar la producción de celulosa en una planta que argentina considera contaminante.
«Es claro que estará atento a Argentina y a un posible diálogo con Cristina Fernández. Sin embargo, no hay confirmada ninguna reunión bilateral entre ambos mandatarios», señaló el informante a AFP.
En las últimas semanas, Mujica ha insistido en la importancia de mejorar la relación con su vecino que mejoró con su llegada al poder en marzo de 2010, pero que se fue deteriorando con los años por diferencias comerciales.
Dichas disputas llegaron a su punto más alto a fines de 2013 cuando Argentina prohibió el trasbordo de carga de mercaderías en puertos uruguayos, en una medida que Uruguay consideró represalia y que se sumó a otras anteriores como la sustitución de las importaciones, que también afectan a la economía uruguaya.
El sábado, Cristina Fernández se convirtió en la primera gobernante en arribar a Cuba, luego de aprobar una devaluación del peso argentino y una flexibilización de los controles cambiarios.
Por su parte, Mujica partirá en la madrugada del lunes a La Habana, donde además será distinguido por el presidente de México, Enrique Peña Nieto, con la «Cruz de Águila Azteca», que se le otorga a extranjeros en el país norteamericano por servicios prestados a ese país o a la humanidad. Además, el gobierno uruguayo firmará con su par brasilero un memorando de entendimiento sobre las investigaciones en derechos humanos.

El presidente asistirá a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. También quiere reunirse con el presidente Santos o representantes de las FARC.

El presidente José Mujica partirá este lunes a Cuba para participar de la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) con «iniciativas propias», destinadas a acelerar las negociaciones de paz en Colombia, pero sin reuniones pactadas con los protagonistas del proceso, dijo el domingo a la agencia AFP una fuente oficial.

En otro de los temas clave en la agenda del mandatario uruguayo en la cumbre de la Celac aparece su encuentro con su homóloga argentina, Cristina Fernández, en lo que será el primer cara a cara tras varios meses de silencio entre ambos, periodo en el que se profundizó la tirantez en la relación bilateral.

«El presidente ha sido muy cauto al decir que nosotros intervenimos en lo que nos piden, dependerá de los interlocutores que le comenten del proceso de negociaciones su participación o no. Lo que es seguro es que está a la expectativa y seguramente irá con iniciativas propias», dijo la fuente del gobierno.

También aclaró que «no hay ninguna reunión pactada de antemano» con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, o con representantes de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC).

Días atrás, Mujica dijo al semanario Búsqueda que tras la cumbre en la Habana se iba a «quedar unos días» para «hablar con el presidente Santos y con las FARC».

No es la primera vez que el mandatario se ofrece para colaborar en el proceso de paz colombiano. A fines de julio, durante una visita a La Habana, se reunió con delegados de las FARC que participan en las negociaciones de paz y en setiembre lo hizo con Santos, al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

En esa reunión, Mujica ofreció entonces a Uruguay como sede para un eventual diálogo entre el gobierno colombiano y la segunda guerrilla de ese país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

La cumbre -a celebrarse el martes y miércoles en La Habana- se producirá pocos días después de que el mando central de las FARC repudiara, por primera vez desde el inicio de las negociaciones de paz con el gobierno colombiano, un ataque perpetrado por sus filas en el que murió un civil.

Colombia negocia un fin al conflicto armado que lleva cinco décadas en el país.

Vecinos distanciados

En uno de los momentos más tirantes de la relación Buenos Aires-Montevideo, Mujica buscará reactivar el diálogo con Kirchner que es nulo desde que en octubre pasado el uruguayo autorizara incrementar la producción de celulosa en una planta que argentina considera contaminante.

«Es claro que estará atento a Argentina y a un posible diálogo con Cristina Fernández. Sin embargo, no hay confirmada ninguna reunión bilateral entre ambos mandatarios», señaló el informante a AFP.

En las últimas semanas, Mujica ha insistido en la importancia de mejorar la relación con su vecino que mejoró con su llegada al poder en marzo de 2010, pero que se fue deteriorando con los años por diferencias comerciales.

Dichas disputas llegaron a su punto más alto a fines de 2013 cuando Argentina prohibió el trasbordo de carga de mercaderías en puertos uruguayos, en una medida que Uruguay consideró represalia y que se sumó a otras anteriores como la sustitución de las importaciones, que también afectan a la economía uruguaya.

El sábado, Cristina Fernández se convirtió en la primera gobernante en arribar a Cuba, luego de aprobar una devaluación del peso argentino y una flexibilización de los controles cambiarios.

Por su parte, Mujica partirá en la madrugada del lunes a La Habana, donde además será distinguido por el presidente de México, Enrique Peña Nieto, con la «Cruz de Águila Azteca», que se le otorga a extranjeros en el país norteamericano por servicios prestados a ese país o a la humanidad. Además, el gobierno uruguayo firmará con su par brasilero un memorando de entendimiento sobre las investigaciones en derechos humanos.