Por 71 en 92 votos Diputados convirtió en ley ayer el matrimonio igualitario

Por 71 votos en 92, la Cámara de Diputados aprobó la ley que le da a las uniones de parejas homosexuales los mismos derechos que a las de heterosexuales.
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles, por 71 votos en 92, el proyecto de ley de matrimonio igualitario, que fue aprobado por el Senado la semana pasada. De esta forma Uruguay se convirtió en el segundo país de América Latina en permitir este tipo de unión.
Se descuenta que en pocos días será promulgada como ley por el Ejecutivo.
El Debate
Durante el debate se escuchan posiciones muy disímiles sobre la composición de la familia y los efectos que la ley podrá traer a la sociedad. El diputado nacionalista Gerardo Amarilla manifestó su voto negativo al proyecto por entender que “desvirtúa el matrimonio y la familia” y “trastoca los derechos del niño, considerándolo un objeto”.
Por su parte, el diputado colorado Fernando Amado dijo que en este debate no se puede mezclar política con filosofía. “Estamos discutiendo de política, permeada de aspectos filosóficos”, reprochó y agregó: “La discusión viene entreverada”.
“El símbolo de la palabra matrimonio es lo que cuesta entregar (…) La base de la sociedad es la familia, pero no la familia prefabricada. Sino la que se basa en el amor y el amor no es homosexual ni heterosexual”, afirmó. La diputada oficialista, Daisy Tourné se unió a sus argumentos y señaló: “No admito que el Estado me diga que el matrimonio es una unión entre personas de distinto sexo para procrear”.
Por su parte, el diputado oficialista Sebastián Sabini aseguró que va a votar “convencido y contento” el proyecto de ley.
“El día de mañana vamos a ser una sociedad más justa, más igualitaria y con más derechos para todos y todas”, manifestó.
Recordó que el artículo 8 de la Constitución solamente distingue a las personas por sus talentos y sus virtudes. “Ni la sexualidad ni el género entran dentro de los talentos y las virtudes”, dijo. Y agregó que, si el único fin del matrimonio fuera procrear, “tendríamos que prohibir el matrimonio para determinadas parejas”.
“Un matrimonio es la unión de dos personas que se quieren. Nada más y nada menos”, sentenció.
En tanto, el diputado nacionalista Pablo Iturralde manifestó su voto contrario a la propuesta por considerar que el proyecto modifica el marco jurídico que regula al matrimonio heterosexual. “Se debería haber creado un marco para regular el matrimonio homosexual, pero sin cambiar el que regula al heterosexual”, expresó.
En la misma línea opinó el también nacionalista Pablo Abdala. Aseguró que estaba “dispuesto a legislar” al respecto y que era necesario, pero que el proyecto tenía fallas.
“Todos hemos advertido que esta reforma del código civil viene plagada de errores”, aseguró.
Por su parte Pedro Saravia, diputado de Alianza Nacional, aseguró que está de acuerdo “con el origen y los principios” que motivaron al proyecto, pero que por sus incorrecciones y desprolijidades termina siendo “un mamarracho”. Dijo además que volvió del Senado peor de lo que fue.
“No puedo como abogado y legislador generar una herramienta jurídica equivocada para venir a corregirla con otra ley dentro de 60 días”, aseguró. Y agregó: “El apuro no es un buen consejero cuando uno tiene que legislar”.
Aseguró que las uniones entre heterosexuales y homosexuales “son desiguales” porque unos pueden procrear y otros no.
“Pero sí le voy a reconocer los mismos derechos. Existen nexos comunes: los sentimientos, la capacidad de querer a los hijos, de educarlos. Deben tener los mismos derechos. Con respecto a la capacidad de adoptar, estoy de acuerdo: Nadie le dio la seguridad de que una pareja heterosexual eduque mejor que una pareja homosexual”, expresó.

Iván Posada, diputado por el Partido Independiente (PI) manifestó que lo que se vota es “el hecho de reconocer esos derechos que son esenciales a todos los seres humanos” y que él votará a favor.

Coincidió además con la visión de que la ley tiene incorrecciones y advirtió: “No es la primera vez que modificaciones del Senado traen soluciones jurídicas erróneas”.