Tenemos derecho a recibir información diversa y plural; la encasillada y dirigida “nos manipula el pensamiento”

Evitar la concentración de los medios de comunicación en pocas manos, bregar por la pluralidad de ideas y la independencia de las empresas, y promover el derecho de todos de estar informados, fueron algunos de los ejes sobre los que se reflexionó en una jornada de alto nivel desarrollada ayer en la sede de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) en la capital del país.  Organizada por la Coalición por una Comunicación Democrática, fueron tres las mesas de expositores, dentro de las que se destacó la referida a “los cambios regulatorios en los sistemas de medios de comunicación en perspectiva regional”, de la que participaron el Relator Especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión de Naciones Unidas, Frank La Rue, el director de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de la República, Gabriel Kaplún, la Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, Cynthia Ottaviano, y el consejero de Comunicación e Información de UNESCO para Mercosur y Chile, Guiherme Canela.
EVITAR LA
CONCENTRACIÓN
Gabriel Kaplún expresó que ante la actual regulación de los medios de comunicación en el Uruguay hay que regular de un modo distinto el sector privado, evitando la concentración; hay que fortalecer los medios públicos con un espacio mayor y con participación ciudadana potente; hay que profundizar el sistema de medios comunitarios.
Fue crítico con el posible proyecto que desde el Poder Ejecutivo se estaría enviando al Parlamento. “Es débil en lo que se refiere a concentración de medios, a los plazos para la adjudicación de frecuencias”. Considera que “el proyecto llega tarde” cuando desde el año 2010 se trabajó en un Comité Especial sobre el tema.
INDEPENDENCIA Y
PLURALIDAD
El relator de ONU Frank La Rue, indicó que es interesante el debate que se da en el Uruguay respecto de la asignación de frecuencias, pero es “necesario acelerar la marcha, tanto de la ley como del llamado a la digitalización, ya que van de la mano”. El Estado debe “asumirlo, promoverlo y regularlo de manera democrática”.  Para ello “se deben asignar las frecuencias (que son un servicio público) en diferentes sectores de la sociedad para que se pueda tener acceso a ello”.
Observa que en América Latina hay un problema grande: “prevalece la visión comercial en la comunicación social, convirtiéndola en un producto que se vende. Y eso deterioró el papel de los medios y el carácter social”.  Ante ello lo importante es contar con medios “independientes y con el pluralismo de ideas”.
DERECHO A ESTAR
INFORMADOS
La Rue considera que “hay que romper con las grandes concentraciones, los oligopolios y monopolios de medios. Por encima del derecho de los dueños de medios y de periodistas hay un derecho fundamental que es el de la sociedad a estar informados. Y para estar informados y ejercer su libertad de opinión y de pensamiento, tenemos que recibir información diversa y plural. Porque si recibimos información encasillada y dirigida nos están manipulando el pensamiento”. Citó el ejemplo de Silvio Berlusconi (ex Primer Ministro italiano), donde “no solo la concentración de medios distorsiona los contenidos sino que ella lleva a la concentración del poder político, porque es muy fácil manipular el voto a través de los medios. Todo esto genera una distorsión política del modelo democrático”.
CONCURSO PÚBLICO
PARA ASIGNAR
FRECUENCIAS
Para La Rue las “frecuencias son y seguirán siendo propiedad del Estado. No se pueden heredar. Se vencen en los plazos establecidos, no pueden quedarse eternamente”. Considera que “el manejo de las frecuencias debe ser por plazo fijo. Se pueden renovar pero con revisión del cumplimiento de la licitación: si se cumplió con los objetivos, con las normas (del horario de protección al menor), si se cumplió con la producción de materiales nacionales y locales, entre otras”.  Para otorgar las frecuencias tiene que haber “un concurso público, con requisitos claros, en donde todo el mundo participe en igualdad de condiciones y tiene que haber un límite de frecuencias concedidas a un mismo usuario. Hay que insistir en el sector privado que la utilización de una concesión no es como cualquier otra inversión, tiene otro tipo de regulación.
GARANTÍA DE
EQUIDAD
Cynthia Ottaviano contó la novedosa experiencia de la Defensoría del Público de Argentina, de reciente instalación en el vecino país. Sostuvo que “en la región hay una disputa alrededor de la distribución económica y es importante la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como garantía de equidad”. Entiende que “es clave que Uruguay logre llegar a su propia ley de medios”. La Defensora dijo que “los medios privados deben ser conscientes de que brindan un servicio y contribuyen al desarrollo sociocultural de un país. En Argentina, la información dejó de ser mercancía para convertirse en un derecho humano inalienable, que ningún empresario o gobernante puede desconocer” sentenció.

Evitar la concentración de los medios de comunicación en pocas manos, bregar por la pluralidad de ideas y la independencia de las empresas, y promover el derecho de todos de estar informados, fueron algunos de los ejes sobre los que se reflexionó en una jornada de alto nivel desarrollada ayer en la sede de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) en la capital del país.  Organizada por la Coalición por una Comunicación Democrática, fueron tres las mesas de expositores, dentro de las que se destacó la referida a “los cambios regulatorios en los sistemas de medios de comunicación en perspectiva regional”, de la que participaron el Relator Especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión de Naciones Unidas, Frank La Rue, el director de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de la República, Gabriel Kaplún, la Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, Cynthia Ottaviano, y el consejero de Comunicación e Información de UNESCO para Mercosur y Chile, Guiherme Canela.

EVITAR LA CONCENTRACIÓN

Gabriel Kaplún expresó que ante la actual regulación de los medios de comunicación en el Uruguay hay que regular de un modo distinto el sector privado, evitando la concentración; hay que fortalecer los medios públicos con un espacio mayor y con participación ciudadana potente; hay que profundizar el sistema de medios comunitarios.

Fue crítico con el posible proyecto que desde el Poder Ejecutivo se estaría enviando al Parlamento. “Es débil en lo que se refiere a concentración de medios, a los plazos para la adjudicación de frecuencias”. Considera que “el proyecto llega tarde” cuando desde el año 2010 se trabajó en un Comité Especial sobre el tema.

INDEPENDENCIA Y PLURALIDAD

El relator de ONU Frank La Rue, indicó que es interesante el debate que se da en el Uruguay respecto de la asignación de frecuencias, pero es “necesario acelerar la marcha, tanto de la ley como del llamado a la digitalización, ya que van de la mano”. El Estado debe “asumirlo, promoverlo y regularlo de manera democrática”.  Para ello “se deben asignar las frecuencias (que son un servicio público) en diferentes sectores de la sociedad para que se pueda tener acceso a ello”.

Observa que en América Latina hay un problema grande: “prevalece la visión comercial en la comunicación social, convirtiéndola en un producto que se vende. Y eso deterioró el papel de los medios y el carácter social”.  Ante ello lo importante es contar con medios “independientes y con el pluralismo de ideas”.

DERECHO A ESTAR INFORMADOS

La Rue considera que “hay que romper con las grandes concentraciones, los oligopolios y monopolios de medios. Por encima del derecho de los dueños de medios y de periodistas hay un derecho fundamental que es el de la sociedad a estar informados. Y para estar informados y ejercer su libertad de opinión y de pensamiento, tenemos que recibir información diversa y plural. Porque si recibimos información encasillada y dirigida nos están manipulando el pensamiento”. Citó el ejemplo de Silvio Berlusconi (ex Primer Ministro italiano), donde “no solo la concentración de medios distorsiona los contenidos sino que ella lleva a la concentración del poder político, porque es muy fácil manipular el voto a través de los medios. Todo esto genera una distorsión política del modelo democrático”.

CONCURSO PÚBLICO PARA ASIGNAR  FRECUENCIAS

Para La Rue las “frecuencias son y seguirán siendo propiedad del Estado. No se pueden heredar. Se vencen en los plazos establecidos, no pueden quedarse eternamente”. Considera que “el manejo de las frecuencias debe ser por plazo fijo. Se pueden renovar pero con revisión del cumplimiento de la licitación: si se cumplió con los objetivos, con las normas (del horario de protección al menor), si se cumplió con la producción de materiales nacionales y locales, entre otras”.  Para otorgar las frecuencias tiene que haber “un concurso público, con requisitos claros, en donde todo el mundo participe en igualdad de condiciones y tiene que haber un límite de frecuencias concedidas a un mismo usuario. Hay que insistir en el sector privado que la utilización de una concesión no es como cualquier otra inversión, tiene otro tipo de regulación.

GARANTÍA DE EQUIDAD

Cynthia Ottaviano contó la novedosa experiencia de la Defensoría del Público de Argentina, de reciente instalación en el vecino país. Sostuvo que “en la región hay una disputa alrededor de la distribución económica y es importante la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como garantía de equidad”. Entiende que “es clave que Uruguay logre llegar a su propia ley de medios”. La Defensora dijo que “los medios privados deben ser conscientes de que brindan un servicio y contribuyen al desarrollo sociocultural de un país. En Argentina, la información dejó de ser mercancía para convertirse en un derecho humano inalienable, que ningún empresario o gobernante puede desconocer” sentenció.