Un tercio de los uruguayos vive con al menos una necesidad básica insatisfecha

Según el INE, son un millón quienes tienen carencias críticas. La necesidad más insatisfecha es la calefacción en la vivienda. Un tercio de los uruguayos (el 33,8%) vive con al menos una necesidad básica insatisfecha, según un informe publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Las necesidades son entendidas como problemas de vivienda, abastecimiento de agua, falta de artículos básicos del hogar, educación, deficiencias sanitarias y electricidad. El documento «Las necesidades básicas insatisfechas a partir de los Censos 2011», realizado por el INE, reveló que 1.067.871 personas tenían carencias críticas en alguno de esos campos, sobre un total de 3.160.420 habitantes registrados en Uruguay.
De estas personas, 630.243, el equivalente al 20%, registraba tan solo una necesidad básica insatisfecha, mientras que 253.037, el 8%, tenían dos y 184.591, el 6%, tres o más.
El ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, expresó durante la presentación del informe que estos datos «son convergentes con otros estudios y no sorprenden» en un país que «tiene un 12 % de personas en situación de pobreza, según sus ingresos».
«Parece que tiene sentido, porque en estos años bajó la pobreza en el país, pero no las condiciones de vida», indicó Olesker.
El ministro destacó que informes de estas características son necesarios porque la medición de la pobreza «solo por nivel de ingresos» es «insuficiente» si uno quiere medir la «desigualdad estructural» de una nación.
La necesidad básica insatisfecha más común en Uruguay es la falta de calefacción en la vivienda, con un 13,3 % de los casos, seguida por la falta de calentadores de agua, que afecta al 6,8 % de las personas con carencias críticas y la falta de nevera para conservar los alimentos, también con un 6,8%.
El informe también reveló una enorme desigualdad territorial entre la mitad norte del país, particularmente la más cercana a la frontera con Brasil, y el sur cercano a la costa atlántica y Montevideo.
Así, en el departamento de Artigas, el 54,4 % de los habitantes tiene al menos una necesidad básica sin cubrir, mientras que en Montevideo, donde reside la mitad de la población del país, es de un 26,8 %.
Dentro de la capital también se registran enormes disparidades entre los barrios, con diferencias que van del 60,1 % de la gente que vive con al menos una carencia en Casavalle y sólo el 3,7 % en Carrasco. También se reveló que la población afrodescendiente está significativamente en peores condiciones que el resto de los uruguayos, con un 51,3 % de ella viviendo con alguna necesidad insatisfecha, frente al 31,9 % de la población blanca en iguales condiciones.

Según el INE, son un millón quienes tienen carencias críticas. La necesidad más insatisfecha es la calefacción en la vivienda. Un tercio de los uruguayos (el 33,8%) vive con al menos una necesidad básica insatisfecha, según un informe publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Las necesidades son entendidas como problemas de vivienda, abastecimiento de agua, falta de artículos básicos del hogar, educación, deficiencias sanitarias y electricidad. El documento «Las necesidades básicas insatisfechas a partir de los Censos 2011», realizado por el INE, reveló que 1.067.871 personas tenían carencias críticas en alguno de esos campos, sobre un total de 3.160.420 habitantes registrados en Uruguay.

De estas personas, 630.243, el equivalente al 20%, registraba tan solo una necesidad básica insatisfecha, mientras que 253.037, el 8%, tenían dos y 184.591, el 6%, tres o más.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, expresó durante la presentación del informe que estos datos «son convergentes con otros estudios y no sorprenden» en un país que «tiene un 12 % de personas en situación de pobreza, según sus ingresos».

«Parece que tiene sentido, porque en estos años bajó la pobreza en el país, pero no las condiciones de vida», indicó Olesker.

El ministro destacó que informes de estas características son necesarios porque la medición de la pobreza «solo por nivel de ingresos» es «insuficiente» si uno quiere medir la «desigualdad estructural» de una nación.

La necesidad básica insatisfecha más común en Uruguay es la falta de calefacción en la vivienda, con un 13,3 % de los casos, seguida por la falta de calentadores de agua, que afecta al 6,8 % de las personas con carencias críticas y la falta de nevera para conservar los alimentos, también con un 6,8%.

El informe también reveló una enorme desigualdad territorial entre la mitad norte del país, particularmente la más cercana a la frontera con Brasil, y el sur cercano a la costa atlántica y Montevideo.

Así, en el departamento de Artigas, el 54,4 % de los habitantes tiene al menos una necesidad básica sin cubrir, mientras que en Montevideo, donde reside la mitad de la población del país, es de un 26,8 %.

Dentro de la capital también se registran enormes disparidades entre los barrios, con diferencias que van del 60,1 % de la gente que vive con al menos una carencia en Casavalle y sólo el 3,7 % en Carrasco. También se reveló que la población afrodescendiente está significativamente en peores condiciones que el resto de los uruguayos, con un 51,3 % de ella viviendo con alguna necesidad insatisfecha, frente al 31,9 % de la población blanca en iguales condiciones.