Las emociones y los recuerdos del 24

Nota publicada en el año 2013
Restan apenas unas horas para la llegada de «La Noche de la Nostalgia», el 24 de agosto.
La misma que creara Pablo Lecueder con su programa «Old Hits» en Radiomundo, en 1978, con temas del pasado.
Así, se suceden en la selección artistas de la talla de The Beatles, Creedence Clearwater Revival, Elvis Presley, Cat Stevens, Bee Gees, Queen, Barry Manilow, Simon & Garfunkel, Village People, Boney M, Abba, Supertramp, Dire Straits, KC & the Sunshine Band, Donna Summer, Tavares, Rod Stewart, Yes, entre tantos.
Con el paso del tiempo, y después de muchas realizaciones, ésta fiesta se impuso siendo la velada donde se sale más a bailar, convirtiéndose en un evento comercial importante en el rubro entretenimiento.
Haciendo mover discotecas, DJ’s, empresas de catering, orquestas de diversos géneros, servicios de seguridad, amplificación, luminotecnia, transportes, y más. De a poco, la fiesta sobrepasa nochebuena y fin de año, en cuanto a la salida del público, ya que en esa jornada suelen salir mayores y jóvenes, casados y solteros, a recordar aquellos tiempos o no tanto dependiendo de la edad.
El Ministerio de Turismo promociona esta noche como un atractivo turístico. El 26 de agosto de 2004, mediante la ley 17.825, esta fiesta fue denominada en forma oficial «Noche de la Nostalgia», agregando su artículo 2º «El Ministerio de Turismo incluirá en los eventos de carácter turístico a la «Noche de la Nostalgia», promocionando la misma en el exterior a través de Embajadas, Consulados y oficinas comerciales». Una verdadera marca registrada uruguaya.
RECORDANDO CON LA MÚSICA
Los oldies tienen eso. Lo de poder recordar al compás de la música diferentes situaciones vividas en el pasado. Quizás un encuentro, el conocer una persona, la de haberse enamorado, algún baile donde concurrías siendo un poco más joven; en resumen un montón de situaciones bonitas y algunas de las otras, porque esas también existieron. Temas que se han convertido en himnos, glorias de las discos, clásicos, esos que han llegado marcando una época memorable, más allá de la nostalgia, son los que pegan fuerte y desfilan en las increíbles programaciones de las veladas de cada 24 de agosto a la medianoche. En inglés o en español, en portugués o francés, suenan los estribillos de los verdaderos campeones de las pistas. Sui Generis, Roberto Carlos, Claude Francois, Fito Páez, Rita Lee, también integran en otros estilos la musicalización del evento. En un club, discoteca, carpa, teatro o bar, está la cuestión del ruido para ese festejo nocturno, que se iniciara por esas cosas que tiene el destino.
UNA VELADA DIFERENTE
Pablo Lecueder había comenzado su espacio «Old Hits» en Radio Color Panamericana, luego de regresar de Estados Unidos, donde fue a estudiar, con tan solo 16 años, conociendo al disc-jockey Daniel Leal, siendo éste él que le sugirió hacer un espacio radial. En la casa de Pablo, escuchaban música todo el día sus cinco hermanos, todos mayores que él. Por eso, él utilizaba su propio material discográfico o mejor dicho el que oían sus hermanos en el tocadiscos del hogar.
A Lecueder, le fascinó la radio, y desde siempre quiso trabajar en ella, consiguiendo la audición en donde además de presentar los hits de antes, salía a buscar avisadores, porque el espacio era contratado y había que pagarlo. Fueron tiempos difíciles a veces no cubría el dinero con la publicidad, y recurría a su padre para que pusiera el resto.
En ese momento, Pablo combinaba su trabajo con los cursos en Facultad de Arquitectura, pero duraría muy poco en Panamericana, ya que en 1977 adquiere C X 32, convirtiéndola en Radiomundo, llevando para allí sus «Old Hits».
El suceso de la audición fue una muy buen motivo para celebrar y para ello nada mejor que hacerlo con una fiesta del programa. Quiso hacer una noche distinta, alquilar un boliche y presentar en la velada música de antes.
El problema surgió al comprobar que los locales no estaban a su disposición ni los viernes, ni los sábados. No había entonces muchas opciones, la única posibilidad era un feriado así que calendario en mano, selecciónó el 24 de agosto y la denominó «La Noche de la Nostalgia». Nace la frase: «Recordar es lindo, pero con música mucho mejor».
La fiesta resultó un suceso y la intención de repetirla siempre estuvo presente, pero la próxima llegada del verano con un consecuente cambio de programación, la postergó hasta el nuevo año. En 1979 por diferentes razones tampoco se hizo y cuando se pensó seriamente en repetirla faltaba muy poco para el feriado. Las dos primeras ediciones de la fiesta se realizaron en Ton Ton, al año siguiente en Lancelot y luego en Zum Zum, de donde nunca más se movió.
EL FENÓMENO DE LA NOSTALGIA
La fiesta se extendió a los demás locales bailables, puesto que «La Noche de la Nostalgia» original agotaba entradas y aquellos que quedaban afuera buscaban algo similar en otro lado.

En éstas mismas páginas alguna vez dialogando con Pablo nos decía: «A ese fenómeno lo denomino «el rebote de la nostalgia», cosa que lo obligó a registrar el nombre. «Me divierte lo genérico del caso, la gente llama «Noche de la Nostalgia» a cualquier fiesta que se realice en otro lado, prendió muchísimo el nombre»…
Con relación a este éxito se intentaron hacer fiestas con música de antes en otras épocas del año, pero todas ellas fracasaron.
«La gente sintonizó que el 24 de agosto era el día para bailar música vieja, otra fecha no funcionaba. Así se convirtió en una costumbre, la gente adoptó la idea y asumió en Uruguay una día para la nostalgia.
Los uruguayos son nostálgicos, se dice que carnavales eran los de antes y que el fútbol era el del 50, hablamos del pasado; y pienso que se adoptó esa fecha para revivir la música vieja, porque aún se piensa que todo tiempo pasado fue mejor».
Y si el 24 te toca salir y vas en auto, no ingieras alcohol. Si lo haces no manejes y no permitas que otros que toman, puedan manejar. Esta campaña es para «La Noche de la Nostalgia», pero, tiene proyección para siempre.
juanjoalberti@hotmail.com