Ahora son cinco los encarcelados por los actos de violencia del barrio Fátima tras actuación policial

Ahora son cinco los encarcelados por los actos de violencia del barrio Fátima tras actuación policial

La ofensiva policial para capturar a los violentos que habían golpeado duramente el corazón del barrio Fátima, un barrio de gente trabajadora en el que viven cerca de un centenar de familias y que fue mejorado a instancias del programa de asentamientos irregulares de la Presidencia de la República en convenio con el BID en el año 2001, viene dando resultados.

Después de la lamentable jornada de violencia que vivieron los vecinos de una vivienda del lugar, donde tras sufrir un robo el día anterior, fueron objeto de un ataque a pedradas, en represalias por la captura de uno de los sospechosos de haber participado del hecho, además de ser víctimas de la invasión de un grupo de malvivientes que destrozaron la propiedad cuando los moradores del lugar estaban adentro, aterrados por la situación, las autoridades tomaron cartas en el asunto y se metieron con todo.

“Esos son cuatro o cinco y contaminaron a todo el barrio”, denunciaron los vecinos del lugar en manifestaciones públicas, reuniones con las autoridades y diálogos con este diario, al que denunciaron a una serie de personas que están claramente identificadas.

Ayer, la Justicia procesó al quinto implicado en este caso, luego que la Policía implementara un operativo en el que fuera capturando uno a uno a los responsables de estos hechos delictivos, a quienes mandó a la cárcel.

TAMBIEN LAS MADRES

Cuando la semana pasada había sido detenido el tercer individuo que había participado en los hechos de violencia que se venían registrando en los últimos tiempos en el barrio Fátima, como ser los atentados contra la policía y causando daños a las viviendas de los vecinos, así como también en casos de robos y agresiones a los lugareños, un grupo de personas, la mayoría de ellas mujeres y también niños, generaron disturbios en las afueras de la sede judicial.

En esa oportunidad, los familiares y amigos del delincuente detenido, atentaron con pedradas el recinto del juzgado penal de la calle Artigas 1080, causando daños en vidrios y puertas del lugar. La Policía identificó entre el tumulto de personas que estaban atacando al juzgado, a una mujer mayor de edad, madre de uno de los ahora procesados por estos mismos hechos.

El jueves, la detuvo y la condujo al juzgado. La Policía Técnica llevó a cabo un relevamiento en el lugar y tras las actuaciones judiciales, esta persona terminó procesada sin prisión, pero con medidas sustitutivas a la prisión.

La situación ya fue previendo lo que sigue en esa zona de la ciudad, una actuación policial con rigor e implacable. Horas después, en la mañana de ayer viernes, la Policía detuvo a otro de los participantes en este hecho y horas más tarde, la justicia penal, lo envía a prisión responsabilizándolo de los daños contra los vecinos y la Policía.

Se trata del quinto procesado por este caso, lo que determina una contraofensiva planificada para dar respuesta a hechos de violencia que causaron conmoción pública y que determinó una manifestación de los vecinos de la zona, así como también una reunión de la que participaron las principales autoridades del departamento, proponiendo soluciones y repudiando los actos de violencia.

LA CÁRCEL

No obstante, la cárcel departamental se encuentra con una población récord en este momento, con un total de 239 reclusos, cuando la misma inicialmente fue construida para albergar a 80 presos.

Si bien la situación es alarmante, dicha unidad está “bajo control”, según manifestaron a este diario las autoridades policiales del departamento, quienes argumentaron que siguen recibiendo reclusos todos los días. “La Justicia no va a dejar de procesar personas porque la cárcel esté llena de gente, eso es así, aunque nosotros tenemos la responsabilidad de saber administrar la situación y sobrellevarla lo mejor posible”, añadieron a EL PUEBLO altas jerarquías de la Jefatura de Policía consultadas al respecto.

Sin embargo, la realidad también es atendible, las autoridades consultadas destacaron que la cárcel se ha convertido en un lugar donde hasta los más pequeños habitáculos que antes eran utilizados de depósitos, ahora sirven de celdas. Pero según pudo comprobar este diario tiempo atrás, esos receptáculos fríos y húmedos, que alojan a personas reñidas con la ley, tampoco les ofrece planes de contención y reeducación que sirvan para rehabilitar a quienes están allí alojados.

En el momento ostenta un récord de cantidad de reclusos alojados y aún así, el creciente número de hechos delictivos, que amerita procedimientos policiales más intensos, determina una mayor cantidad de procesamientos. Por lo cual los jerarcas policiales consultados, señalaron que la cantidad de presos puede llegar a los 250 en poco tiempo, si la situación continúa con este dinamismo.

Aunque los funcionarios admiten que hay que poner manos a la obra para enfrentar una realidad que puede llegar a ser posible.

 







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