Caso Soledad: menor internado por «participación en riña»

LUIS MARÍA VIGNOLI SANTANA «Cotto»
(Q.E.P.D.)
Falleció el 20 de diciembre de 2012. Familia Pérez Roux y familia de la Invencible participan el fallecimiento  y sepelio efectuado.
JULIO CÉSAR MARTÍNEZ ZAPIRAINZ
(Q.E.P.D.)
Falleció el 18 de diciembre de 2012. La Intendencia de Salto participa con hondo pesar el fallecimiento del padre de su funcionario Ángelo Martínez. Sepelio efectuado.
ENRIQUE ARAÚJO
(Q.E.P.D.)
Falleció el 20 de diciembre de 2012. La Intendencia de Salto participa con hondo pesar el fallecimiento del hermano de sus funcionarios Edmundo y Raúl Araújo. Sepelio efectuado en Montevideo.

El juez letrado de Adolescentes Gerardo Peduzzi Duhau dispuso iniciar un proceso por infracción grave al adolescente hincha de Cordón, identificado por sus iniciales L. M. B. P., que hirió a hinchas de Welcome y que aparentemente mató a la joven que estaba en el balcón de su casa en la noche de los incidentes. Peduzzi dijo a El Espectador que el adolescente, de 17 años, aceptó que había herido a otros hinchas pero no admitió el asesinato por el cual la policía lo había detenido.

«El muchacho específicamente reconoció que efectuó disparos hiriendo a una persona en el hombro y a otra en el brazo, pero niega que le haya tirado a la joven. No está probada una autoría directa de un homicidio», manifestó el magistrado.

Mientras analiza el caso y busca pruebas para dictar la sentencia del caso, el juez Peduzzi dispuso que el adolescente quedara internado en el INAU.

El magistrado dijo a El Espectador que contaba con «suficientes elementos de convicción de que el adolescente cometió una infracción grave tipificada penalmente como participación en riña con resultado lesión y muerte».

Ese delito, según el Código Penal para mayores se penaliza con «tres a 24 meses de prisión», más un tercio por el resultado de muerte, lo que da un máximo de dos años y ocho meses. Para un menor de edad, según el criterio interno de la sexta parte de la pena para mayores, en este caso podría ser de cinco meses.

Sin embargo, en la Justicia no se descarta que en estos dos meses se acumulen nuevas pruebas y testimonios que permitan tipificar el caso como homicidio.