Fue procesado con prisión conductor de ómnibus que mató a una mujer

Investigan si no iba hablando por celular

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El conductor del ómnibus del transporte capitalino que atropelló y mató a una mujer que caminaba en una esquina cuando el pesado rodado le atropelló, fue procesado con prisión por homicidio culposo. Al mismo tiempo la Justicia trata de determinar si al  momento de producirse el hecho el conductor hablaba o manipulaba su teléfono celular.

 

R E S U L T A N D O

I) Que de las mismas surgen elementos de convicción suficiente respecto a la ocurrencia de los siguien­tes hechos:

1) En horas del mediodía del día de la víspera en circunstancias en que el bus del STM matrícula STC 2285 conducido por J.C.C.B. se desplazaba con pasajeros por la calle Colonia, al llegar a la intersección con la calle Río Branco en donde debía girar hacia su derecha para tomar por esta última vía de tránsito por ser ese su recorrido habitual, por razones no aclaradas en profundidad aún, el vehículo prosiguió su marcha embistiendo una obra en construcción y arrollando a la señora A.M.M. que se desplazaba caminando en el mismo sentido que el ómnibus en zona habilitada al efecto. Una de las pasajeras y el propio conductor resultaron con lesiones leves.

2) Policía Técnica realizó los relevamientos de estilo e informa de la regularidad del sistema de frenos y luces del rodado y de la imposibilidad de extracción del disco del tacógrafo por las razones anotadas en el respectivo informe. Informa asimismo de la constatación de una huella de frenada de rueda delantera derecha del bus de dos mts. con cincuenta cms., daños del rodado en su parte frontal con ambos parabrisas efraccionados y hundimiento frontal y de paragolpe.   Asimismo DNPT cumplió con el relevamiento fotográfico del teléfono celular móvil del conductor del bus, emergiendo del mismo la existencia de comunicaciones telefónicas (llamadas entrantes y salientes y mensajes de texto entrantes y salientes) en tiempos muy próximos al de ocurrencia del siniestro en investigación según las emergencias del horario estampado en el propio aparato y del momento del siniestro según la comunicación policial.

3) En la inspección del interior del bus se constató por el proveyente que la radio comercial del mismo estaba encendida a un volumen fácilmente audible pese al ruido circundante. No se apreció en el lugar la existencia de impedimento para una buena visibilidad de parte del conductor del rodado, destacándose la ausencia de fenómenos climáticos adversos, improbabilidad casi cierta de encandilamiento por parte del conductor pues el sol estaba alto (mediodía), el pavimento está en buen estado y en la zona de impacto se aprecia un obrador que reduce la zona de tránsito peatonal por la vereda e invade parte de la calzada, el conductor del bus viajaba sin guarda y con tres pasajeros según sus dichos y la información recabada en el lugar de los hechos.

II) Testigos presenciales del accidente (algunos de ellos pasajeros del bus, otros peatones que circulaban por el lugar) informan sobre los hechos ocurridos. S.M.P.L. expresa que el ómnibus venía bien (luz verde) por Colonia, él cruza en rojo y ve que el conductor venía hablando por teléfono, con una sola mano en el volante y en vez de doblar sigue. M.F.J.L. declara que cruzaba Colonia por Río Branco hacia 18 de Julio, vio venir el bus muy lento, con luz verde y que se empezó a desviar hacia el lado de la obra, según sus dichos el conductor tenía algo en las manos, miraba para abajo, le llamó la atención esa actitud. A.I.A.A., viajaba en el bus e informa que el mismo se desplazaba a una velocidad entre 40 y 50 km/h, lo hacía sobre su izquierda, había ruido como de radio en el bus no sabe si el chofer iba hablando por teléfono y la conducción era normal, experimentó lesiones leves, no dedujo instancia.

III) El Sr. J.C.C.B. declara que conducía el bus del STM por Colonia y próximo a llegar a la intersección con Río Branco había una camioneta estacionada sobre la derecha, se abrió hacia la izquierda para cambiar de senda y cuando va a iniciar el cruce advierte una peatón cruzando con roja, la esquiva para el lado izquierdo y no pudo retomar la senda embistiendo la empalizada. Niega haber venido utilizando un teléfono celular al momento del accidente.

Se cumplió con lo dispuesto por los Arts. 113 y 126 del C.P.P..

IV) La prueba de los hechos considerados en el sub júdice surge de las actuaciones acumuladas a autos, a saber: acta de conocimiento y de constitución; actuaciones cumplidas en vía administrativa; releva­miento fotográfico y planimétrico y conclusiones periciales de Policía Técnica; declaraciones testimoniales; declaraciones del indagado prestadas en legal forma; y de las piezas de convicción oportunamente intervenidas.

V) El Ministerio Público solicitó el enjuiciamiento y prisión del indagado bajo la imputación de la comisión de un delito de “Homicidio culpable” (Arts. 18, 60 y 314 del C.P.).

 

VI) La Defensa abogó por un enjuiciamiento sin prisión con medidas alternativas.

C O N S I D E R A N D O

I) Quien guía un vehículo, en puridad debe «conducirlo» y además «manejar» todos y cada uno de los factores de riesgo propios de la circulación vial, sean personales -propios y de terceros- mecánicos y circunstancia­les, bajo la absoluta subordinación a la normativa reguladora, porque de otra forma se perfilan la imprudencia, la impericia, la negligencia y la conducta infractora, que posibilitan el reproche penal. (LJU, c.13.060).

De esa manera se arriba al meollo de la cuestión, cual es la previsibilidad del evento dañoso, concepto que ha resultado reforzado en el nuevo texto otorgado por la ley Nº 16.707 al Art. 18 del Código Penal, que agregó un nuevo inciso que, textualmente reza: «En ningún caso podrá castigarse por un resultado antijurídico, distinto o más grave que el querido que no haya podido ser previsto por el agente.»

Como se expresa en el citado pronunciamiento el injusto reprochado a título culposo podrá ser castigado cuando se configure la posibilidad de prever y no la -mucho mas asertórica- probabilidad de prever.

II) En la especie, el agente se situó potesta­tivamente en una particular situación mediante infracciones a la normatividad reguladora específica y defraudando comporta­mientos esperados de la cual se deriva un resultado que pudiendo ser previsto no lo fue, por imprudencia, impericia, negligencia o violación de leyes o reglamentos.

Entiende el suscrito que en autos se han reunido elementos de convicción suficiente como para sustentar fáctica y jurídicamente la imputación que por el Ministerio Público se reclama.

Se entiende que el agente obró culposamente, porque circuló en la emergencia en forma antirreglamentaria, al conducir su pesado y voluminoso rodado en forma inadecuada e imperita, el empuje del rodado y la escasa maniobrabilidad (atento al tamaño del vehículo y dimensiones de la intersección aunado a que según sus propios dichos tuvo una dificultad por cuestiones de tránsito al estar estacionada sobre la derecha próxima al cruce una camioneta) lo inhibieron de ensayar una maniobra elusiva con éxito. La zona de impacto es harto elocuente de la forma en que se produjo la colisión, producto la misma de la absoluta desatención del indagado pues la vía estaba expedita, no había nadie circulando al momento según testimonio obrante en autos, su maniobra contraria a la reglamentación, sin duda dio cima al resultado acaecido.

En la especie, el Sr. J.C.C.B. dispuso de plena visibilidad, espacio y tiempo suficientes como para cumplir con éxito la maniobra de cambio de senda, maniobra que hace más de diez años que cumple, y actuar en consecuecia, si así lo hubiere hecho el siniestro no se habría producido. Nada, absolutamente nada, impidió que el mismo pudiera haber accionado prístinamente sus mecanismos de alerta y haber evitado el trágico desenlace producido.

El imputado no condujo su rodado con la prudencia que le imponían las circunstancias. Su comportamien­to adquiere una significación jurídica idónea como para perfilar una hipótesis de culpa, ante el acaecimiento de un resultado antijurídico, letal y dañoso que sesgó una vida y lesionó a otras personas.

III) En términos generales puede establecerse como elemento bastante para tornar procedente el decreto de enjuiciamiento, el que de la indagación primaria surjan comprobaciones positivas de que un acaecimiento de la vida exterior revista, por lo menos aparentemente, las caracterís­ticas establecidas en la ley penal para tipificar un delito, en el caso: la muerte de una persona y que igualmente emerjan indicios fundados de la responsabilidad del inculpado como autor verosímil de aquél.

En la parte resolutiva establece:

1º) Dispónese el  enjuiciamiento y prisión de J.C.C.B. imputado de la comisión de un delito de “Homicidio culpable”,  en calidad de autor.

2º) Póngase la constancia de estilo de encontrarse el prevenido a disposición de la Sede, librándose la correspondiente comunicación a la Jefatura de Policía de Montevideo para que el mismo sea alojado en establecimiento carcelario y permanezca allí a disposición de la Sede.

3º) Solicítense y agréguense los antecedentes policiales y judiciales y los informes complementarios que fueren menester.

4º) Ténganse por incorporadas al sumario las precedentes actuaciones con noticia de la Defensa y del Ministerio Público.

5º) Ténganse por designado y aceptado como defensor al Dr. Alfredo Bocage.

6º) Agréguese el protocolo de autopsia y los restantes peritajes oportunamente dispuestos, ubíquese y cítese a los restantes pasajeros del bus, cometiéndose el señalamiento a la oficina .

7º) Ofíciese a Movistar a fin de que informe las llamadas y SMS entrantes y salientes del teléfono del encausado entre las 12:30 y 13.30 del día 23.09.2011.

   Dr. Nelson dos Santos

        Juez Letrado

Dra. Adriana De León

  Actuaria Adjunta







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