Ministros de SCJ liberaron a 7 presos de los 37 que pidieron su libertad, la mayoría por venta de drogas

Ministros de SCJ liberaron a 7 presos de los 37 que pidieron su libertad, la mayoría por venta de drogas

Familias enteras están en reclusión vinculadas al tráfico

La visita anual de cárceles que realizaron ayer dos ministros de la Suprema Corte de Justicia en Salto, dejó en evidencia una realidad muy elocuente, y es que el tráfico de drogas sufrió un duro golpe en los últimos dos años y que el negocio llega a involucrar incluso a familias enteras, que hoy están recluidas y que desnudan una situación trágica y un drama social que va más allá de la pobreza.

De las 37 personas que ayer pidieron la libertad por el instituto jurídico de la “gracia” de los ministros de la SCJ, 22 de ellos estaban procesados por causas de tráfico de estupefacientes, entre los cuales se encontraban tres familias enteras que cumplen reclusión por este delito.

Esta situación “llamó la atención” del ministro Jorge Rubial Pino, que admitió su “sorpresa” al ver tanta gente, sin antecedentes previos, vinculada a la venta de droga como manera de sobrevivir, ni siquiera de enriquecerse.

Pero además de esto, otros 15 reclusos también se presentaron buscando obtener su excarcelación. Estos contaban en su haber con delitos de homicidio, violación y atentado violento al pudor. En total, fueron solamente 7, de los 37 reclusos que se presentaron, los que lograron obtener la libertad.

La instancia judicial cumplida ayer en el denominado Centro de Rehabilitación, se trató de la mayor cantidad de presos que se han presentado en una visita de cárceles en Salto, de los últimos años.

REPLETA

La cárcel de Salto tenía alojadas a unas 189 personas distribuidas en 10 pabellones, la cárcel de mujeres y la chacra policial. Esta situación recoge un caso de superpoblación como el que padecen la mayoría de las cárceles del país.

Solamente 37 fueron los reclusos que accedieron a ser contemplados en la instancia anual de visita de cárceles, que presiden los ministros de la Suprema Corte de Justicia, los que en breves minutos deben recordar cada caso, que son elevados a la corporación para su estudio y allí consultan a los jueces locales para saber quien es quien en cada situación.

Aunque ayer a los ministros Jorge Ruibal Pino y a Jorge Larrieux, esto no les fue muy favorable, ya que las juezas penales que se encontraban presentes, asumieron hace pocos días sus cargos en nuestra ciudad y por lo tanto no están familiarizadas con los reclusos y sus causas.

Solamente 7 de los 37 presentados fueron liberados. Se trató de J.M.R.DL., el que se encontraba cumpliendo prisión desde el 28 de marzo del 2006 por un delito de extorsión, que según pudo saber EL PUEBLO se trataba de un caso vinculado al robo de motos. El otro es A.G.M.A. procesado el 13 de enero del 2010 por un delito de atentado violento al pudor.

Además fueron liberados R.J.P.R., preso desde el 25 de setiembre de 2008 por un delito de transporte de estupefacientes, R.E.A.P. procesado el 28 de setiembre de 2009, por un delito de atentado violento al pudor. Así como también I.CH.L. procesado el 29 de setiembre de 2009, por un delito de atentado violento al pudor, pero con la prohibición expresa de los altos magistrados de no acercarse al domicilio de su hija, presunta víctima de este hombre. Y una mujer de 24 años de edad y madre de dos hijos, de iniciales B.P.A.R. quien se encontraba recluida desde el 9 de enero del 2010 por un delito reiterado de suministro de estupefacientes, incluso a menores de edad.

FAMILIAS

Entre quienes solicitaron la libertad se encontraba el caso de tres familias. Una de ellas integrada por el padre y dos de sus hijos varones, apresados en el barrio Salto Nuevo hace dos años exactos. Otra integrada por una madre, sus dos hijos y una amiga de la familia, que comercializaban estupefacientes desde su casa y que fueron apresados el 11 de junio del 2010.

Mientras que la otra familia que también solicitó la excarcelación, se trata de una pareja joven, su pequeño hija de algunos meses de edad y un hermano de la mujer, los que se encuentran en reclusión con la niña, puesto que la ley penitenciaria lo permite hasta los 3 años de edad cumplidos por el menor, los que se encuentran en prisión desde el 11 de agosto del año pasado por un delito de suministro de estupefacientes. Todos los procesados en estos casos mencionados, no contaban con antecedentes penales al momento de ser apresados.

LA DEFENSA          

Los abogados defensores siempre manejan los mismos elementos al momento de formular su argumentación para lograr la libertad de sus clientes. “Mi cliente s un hombre joven (cuando el caso así lo amerita), es trabajador, tiene familia que lo necesita afuera”, apelan al buen comportamiento del recluso dentro de la cárcel, a los antecedentes penales si no los tiene, a la realización de tareas dentro del recinto carcelario. Pero además, pesaban elementos técnicos como la gravedad del delito, la primariedad, reincidencia o habitualidad del delincuente o el tiempo de prisión preventiva cumplida hasta el momento.

Ante esto, los ministros de la Corte debatían en breves minutos si concedían o no la libertad del encausado, y una vez esto, daban su veredicto.

Mientras se desarrollaba la instancia, un fuerte murmullo empezó a ganar los pasillos de la cárcel, al tiempo que algunos de los funcionarios judiciales que se encontraban presentes, solicitaron al director del establecimiento, el comisario Oscar Valerio, que impusiera orden, el jerarca salió a calmarlos y halló una respuesta relativa a esto, ya que cuando un recluso ganaba la libertad podían escucharse gritos de algarabía de algunos de sus compañeros de reclusión.

Es que los magistrados y las autoridades que visitaron ayer la cárcel jugaban de visitante en un lugar donde más allá de convivir con reglas establecidas por el sistema, los códigos para sobrevivirlas, los imponen los inquilinos de turno.