Un joven de 16 años está grave tras chocar su moto contra un camión que estaba estacionado, en Colonia Osimani

Un joven de 16 años está grave tras chocar su moto contra  un camión que estaba estacionado, en Colonia Osimani
Un adolescente de 16 años fue internado en el CTI del Hospital local, tras protagonizar un violento choque en la mañana de ayer.
El joven transitaba de sur a norte por un camino vecinal próximo al ingreso a Colonia Osimani, donde no percibió que había un camión estacionado en su misma senda y chocó violentamente contra él, resultando politraumatizado grave.
En el momento en que ocurrió el hecho se había desatado un temporal de lluvia y viento, lo que quizás obstaculizó la visión del motonetista, quien fue trasladado inmediatamente al Hospital, donde permanece internado en estado reservado.
El camión se encontraba estacionado en dicho lugar porque estaban cargando frutas y verduras en él.
RAPIÑA
EN ALMACÉN
Un almacén sito en el barrio Artigas fue robado apenas abrió sus puertas, próximo a las 8.30 de la mañana de la víspera. El empleado del comercio fue sorprendido por un delincuente que les apuntó con un arma de fuego y se llevó 1.000 pesos.
El malhechor se dio a la fuga junto a un secuaz que lo esperaba afuera del establecimiento en una motocicleta.
ROBO EN
CASA DE FAMILIA
En las primeras horas del miércoles, un ladrón visitó una finca sita en calle Córdoba entre Guaraní y Paraguay, y se llevó una bicicleta, 10 cerámicas de 30 x 30 centímetros, una pala de jardín y ropas varias. El hecho fue descubierto por el dueño de casa, quien se levantó a las cuatro de la madrugada con el presentimiento de que algo había ocurrido en el fondo de su vivienda, y cuando se dirigió hacia ese lugar, descubrió que le habían robado los artículos antes mencionados. El hombre realizó la denuncia correspondiente en la seccional 5a. y se practican las averiguaciones del caso.
DOS ROBOS
DE MOTOS
En las últimas horas fueron denunciados otros dos robos de motocicletas. Ambos casos ocurrieron el miércoles en horas de la noche.
Una moto Honda Titán 125 fue estacionada por su propietario con la llave de contacto puesta, por lo que el circunstancial ladrón no tuvo mayores problemas para llevársela del frente de una vivienda del barrio Artigas.
El otro caso denunciado fue el de una Yumbo Max que una mujer dejó estacionada en calle Cerrito casi Artigas, desde donde se la llevaron en cuestión de minutos.
Los robos de motocicleta se han multiplicado en la presente semana, registrándose varias denuncias todos los días. Lamentablemente es un delito que se ha transformado en moneda corriente en nuestra ciudad y del que no se salva ningún barrio. En la estadística, sólo los casos de violencia doméstica superan en número a los hurtos de birrodados.
HURTO DE
REFRESCOS
Una mujer de 74 años, que tiene un almacén en el frente de su casa del barrio Ceibal, denunció que en la madrugada del martes ingresaron personas extrañas a su comercio y le hurtaron todas las botellas de  Coca Cola que tenía guardadas, no llevándose nada más.
Los ladrones forzaron las rejas del frente del domicilio y la cerradura de la puerta principal, para poder acceder luego al interior del almacén y hurtar los refrescos mencionados. El daño fue valuado en 2.000 pesos.

Un adolescente de 16 años fue internado en el CTI del Hospital local, tras protagonizar un violento choque en la mañana de ayer.

El joven transitaba de sur a norte por un camino vecinal próximo al ingreso a Colonia Osimani, donde no percibió que había un camión estacionado en su misma senda y chocó violentamente contra él, resultando politraumatizado grave.

En el momento en que ocurrió el hecho se había desatado un temporal de lluvia y viento, lo que quizás obstaculizó la visión del motonetista, quien fue trasladado inmediatamente al Hospital, donde permanece internado en estado reservado.

El camión se encontraba estacionado en dicho lugar porque estaban cargando frutas y verduras en él.

RAPIÑA EN ALMACÉN

Un almacén sito en el barrio Artigas fue robado apenas abrió sus puertas, próximo a las 8.30 de la mañana de la víspera. El empleado del comercio fue sorprendido por un delincuente que les apuntó con un arma de fuego y se llevó 1.000 pesos.

El malhechor se dio a la fuga junto a un secuaz que lo esperaba afuera del establecimiento en una motocicleta.

ROBO EN CASA DE FAMILIA

En las primeras horas del miércoles, un ladrón visitó una finca sita en calle Córdoba entre Guaraní y Paraguay, y se llevó una bicicleta, 10 cerámicas de 30 x 30 centímetros, una pala de jardín y ropas varias. El hecho fue descubierto por el dueño de casa, quien se levantó a las cuatro de la madrugada con el presentimiento de que algo había ocurrido en el fondo de su vivienda, y cuando se dirigió hacia ese lugar, descubrió que le habían robado los artículos antes mencionados. El hombre realizó la denuncia correspondiente en la seccional 5a. y se practican las averiguaciones del caso.

DOS ROBOS DE MOTOS

En las últimas horas fueron denunciados otros dos robos de motocicletas. Ambos casos ocurrieron el miércoles en horas de la noche.

Una moto Honda Titán 125 fue estacionada por su propietario con la llave de contacto puesta, por lo que el circunstancial ladrón no tuvo mayores problemas para llevársela del frente de una vivienda del barrio Artigas.

El otro caso denunciado fue el de una Yumbo Max que una mujer dejó estacionada en calle Cerrito casi Artigas, desde donde se la llevaron en cuestión de minutos.

Los robos de motocicleta se han multiplicado en la presente semana, registrándose varias denuncias todos los días. Lamentablemente es un delito que se ha transformado en moneda corriente en nuestra ciudad y del que no se salva ningún barrio. En la estadística, sólo los casos de violencia doméstica superan en número a los hurtos de birrodados.

HURTO DE REFRESCOS

Una mujer de 74 años, que tiene un almacén en el frente de su casa del barrio Ceibal, denunció que en la madrugada del martes ingresaron personas extrañas a su comercio y le hurtaron todas las botellas de  Coca Cola que tenía guardadas, no llevándose nada más.

Los ladrones forzaron las rejas del frente del domicilio y la cerradura de la puerta principal, para poder acceder luego al interior del almacén y hurtar los refrescos mencionados. El daño fue valuado en 2.000 pesos.