Un violador fue mandado a la cárcel luego de tres años de investigación

Un violador fue mandado a la cárcel  luego de tres años de investigación
Tras tres años de investigación, la justicia logró reunir la cantidad suficiente de pruebas como para procesar a un hombre de iniciales R. E. B. por reiterados delitos de violación.
El caso data de 2011, y la complejidad del mismo hizo que la resolución se demorara. Ayer, finalmente, el juez penal de turno logró atar los últimos cabos sueltos y mandó a la cárcel al violador.
A PRISIÓN POR DOS
ROBOS
Un hombre de 26 años terminó en prisión luego de cometer dos hurtos en el barrio San Martín. En primera instancia, el delincuente robó seis cuadros religiosos de una iglesia de la zona y un cochecito de bebé del interior de un automóvil.
El individuo de iniciales M. S. P. era investigado por el robo del centro religioso, pero cuando allanaron su vivienda, descubrieron que también estaba implicado en el segundo hurto.
Por dicho motivo, el juez penal de turno lo procesó con prisión por dos delitos de hurto, uno de ellos especialmente agravado, y un delito de desacato en reiteración real.
Paralelamente, uno de los compradores de los cuadros religiosos fue procesado sin prisión por un delito de receptación. Según informaron fuentes policiales a EL PUEBLO, fue el único comprador que conocía el hecho de que los objetos eran robados.
ARREBATO EN EL CENTRO
A las once de la noche del martes pasado, una mujer circulaba en su cuatriciclo por calle 8 de Octubre al oeste, y al llegar a calle Osimani detuvo su marcha y se bajó del vehículo, para concurrir a un comercio. En dicho momento pasaban dos jóvenes por el lugar, quienes aprovecharon la oportunidad y arrebataron la cartera que la víctima llevaba colgada en uno de sus hombros, conteniendo en su interior la suma de 3000 pesos uruguayos, 130 pesos argentinos y varios documentos. Los maleantes se dieron inmediatamente a la fuga, mientras que la damnificada concurrió a la Seccional Primera para realizar la denuncia correspondiente.
A PRISIÓN POR NO
CUMPLIR MEDIDAS
SUSTITUTIVAS
Un joven de 18 años, de iniciales J. G. N., que había sido procesado sin prisión hace seis meses por el robo de una motocicleta, no cumplió con las medidas sustitutivas aplicadas por el juez penal, quien lo había conminado a presentarse en la seccional más próxima a su domicilio dos veces por semana. Al no acudir a la sede policial como era su obligación, el joven fue nuevamente conducido al despacho del magistrado, quien decidió revocar el beneficio otorgado y lo procesó con prisión. De esta forma, el adolescente fue fichado en Policía Científica y luego alojado en el Centro de Rehabilitación.
DOS HURTOS DE
MOTOCICLETA
Los ladrones de motocicleta no dan respiro y no se toman libre, porque todos los días se denuncian hechos de este tipo en todas las zonas de la ciudad, sin excepción.
Las dos últimas denuncias registradas aluden a dos hurtos efectuados en calle Unión al 1100 y en la intersección de las calles Rivera y Lavalleja, respectivamente. En dichos lugares, un hombre y una mujer estacionaron sus motocicletas marca Yumbo Max (ambas con traba de seguridad), y tras ir a retirarlas, se encontraron con la sorpresa de que las mismas habían desaparecido.

Tras tres años de investigación, la justicia logró reunir la cantidad suficiente de pruebas como para procesar a un hombre de iniciales R. E. B. por reiterados delitos de violación.

El caso data de 2011, y la complejidad del mismo hizo que la resolución se demorara. Ayer, finalmente, el juez penal de turno logró atar los últimos cabos sueltos y mandó a la cárcel al violador.

A PRISIÓN POR DOS ROBOS

Un hombre de 26 años terminó en prisión luego de cometer dos hurtos en el barrio San Martín. En primera instancia, el delincuente robó seis cuadros religiosos de una iglesia de la zona y un cochecito de bebé del interior de un automóvil.

El individuo de iniciales M. S. P. era investigado por el robo del centro religioso, pero cuando allanaron su vivienda, descubrieron que también estaba implicado en el segundo hurto.

Por dicho motivo, el juez penal de turno lo procesó con prisión por dos delitos de hurto, uno de ellos especialmente agravado, y un delito de desacato en reiteración real.

Paralelamente, uno de los compradores de los cuadros religiosos fue procesado sin prisión por un delito de receptación. Según informaron fuentes policiales a EL PUEBLO, fue el único comprador que conocía el hecho de que los objetos eran robados.

ARREBATO EN EL CENTRO

A las once de la noche del martes pasado, una mujer circulaba en su cuatriciclo por calle 8 de Octubre al oeste, y al llegar a calle Osimani detuvo su marcha y se bajó del vehículo, para concurrir a un comercio. En dicho momento pasaban dos jóvenes por el lugar, quienes aprovecharon la oportunidad y arrebataron la cartera que la víctima llevaba colgada en uno de sus hombros, conteniendo en su interior la suma de 3000 pesos uruguayos, 130 pesos argentinos y varios documentos. Los maleantes se dieron inmediatamente a la fuga, mientras que la damnificada concurrió a la Seccional Primera para realizar la denuncia correspondiente.

A PRISIÓN POR NO CUMPLIR MEDIDAS SUSTITUTIVAS

Un joven de 18 años, de iniciales J. G. N., que había sido procesado sin prisión hace seis meses por el robo de una motocicleta, no cumplió con las medidas sustitutivas aplicadas por el juez penal, quien lo había conminado a presentarse en la seccional más próxima a su domicilio dos veces por semana. Al no acudir a la sede policial como era su obligación, el joven fue nuevamente conducido al despacho del magistrado, quien decidió revocar el beneficio otorgado y lo procesó con prisión. De esta forma, el adolescente fue fichado en Policía Científica y luego alojado en el Centro de Rehabilitación.

DOS HURTOS DE MOTOCICLETA

Los ladrones de motocicleta no dan respiro y no se toman libre, porque todos los días se denuncian hechos de este tipo en todas las zonas de la ciudad, sin excepción.

Las dos últimas denuncias registradas aluden a dos hurtos efectuados en calle Unión al 1100 y en la intersección de las calles Rivera y Lavalleja, respectivamente. En dichos lugares, un hombre y una mujer estacionaron sus motocicletas marca Yumbo Max (ambas con traba de seguridad), y tras ir a retirarlas, se encontraron con la sorpresa de que las mismas habían desaparecido.