Expectativa por el Impuesto a la Tierra y posible rebaja del IVA

Mientras “El que rompe paga”, queda en suspenso

Las reglas de juego en materia tributaria y los cambios previstos al sistema impositivo vuelven a generar divisiones en la interna del Poder Ejecutivo. El presidente José Mujica realizó una fuerte jugada política y decidió frenar el proyecto de ley que baja dos puntos porcentuales del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a las compras realizadas con tarjetas de crédito.

Pero hay otro hecho que se suma al debate tributario por el que atraviesa el gobierno y toda la coalición de izquierda. Una vez que el impuesto que intenta desestimular la concentración de la tierra sorteó la diferencias internas y llegó al Parlamento, los mujiquistas anunciaron que el siguiente paso era la puesta en práctica de otro tributo. “El que rompe, paga”, le llamaron.

El objetivo perseguido era lograr una mayor capacidad de recaudación entre aquellos sectores de la economía que generan los mayores perjuicios a las rutas y caminos.

Originalmente, aplicar una tasa vial en función de la utilización de las carreteras fue una idea del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, integrado por el astorista Enrique Pintado y el emepepista Pablo Genta. Luego los mujiquistas lo tomaron y comenzaron a darle un fuerte impulso.

Pero ahora es Transporte el que intenta frenar la puesta en marcha del nuevo tributo hasta analizar a ciencia cierta cómo evolucionan algunos factores y fundamentalmente  qué impacto tiene el Impuesto a la Tierra. “Yo creo que sería apresurado hoy poner el acelerador allí porque habrá un impuesto a la concentración de la tierra que va a dar recursos para la caminería departamental. Eso nos obliga a ver cuánto vamos a recaudar en la práctica, cuál es el impacto sobre el sector rural en el tipo de presión tributaria”, dijo el ministro Pintado a El Observador.

Ante ese nuevo panorama, el titular de la cartera argumentó que lo más adecuado es aguardar antes de tomar decisiones.

“Ahora no hay más remedio que esperar. Hay señales de la economía mundial que debemos tener en cuenta. Es verdad que están creciendo las toneladas transportadas y todo eso, pero el mundo está en una situación complicada y hay que verlo. Porque por más que sean distintos conceptos no se puede estar siempre presionando sobre el mismo punto. Ahí hay un riesgo de que ese punto se rompa”, agregó Pintado.

La idea de pedir un esfuerzo mayor a los sectores productivos que realizan el mayor desgaste de la infraestructura fue defendida por el propio Mujica. “Nosotros tenemos que cuidar la caminería rural de los departamentos del interior, después tenemos el sistema nacional y ahí hay que ir desgraciadamente a ‘el que rompe, paga’. Tenemos que hacernos cargo de eso porque si no nos vamos a quedar ahogados en el problema de mantenimiento de los caminos”, dijo el presidente el 1º de junio. Antes de eso, en abril, Pintado había anunciado en entrevista con El Observador su intención de ir hacia un sistema de “justicia del pago por uso”.

Una alternativa

El Ministerio de Transporte ya tenía en agenda aplicar una tasa vial a sectores como la forestación o los granos que transportan por año grandes cantidades de toneladas, pero surgió algo que no estaba previsto: el impuesto al agro. El mandatario optó por castigar a los grandes tenedores de tierra con una mayor presión tributaria.

El debate en la interna del Poder Ejecutivo fue muy intenso. Los astoristas fueron categóricos a la hora de rechazar la norma, pero finalmente la posición de Mujica prosperó y el proyecto de ley llegó al Parlamento.

Los jerarcas que responden al liderazgo del vicepresidente Danilo Astori ofrecieron la posibilidad de cobrar una tasa vial como alternativa, pero esa idea fracasó.

Los mujiquistas mantienen el interés en poner en marcha ese mecanismo para que paguen más los que rompen carreteras y caminos. Pero ahora para lograrlo deberán convencer a los astoristas.”No podemos ver a la tasa de uso vial aislada del conjunto del sistema tributario existente. Si yo cobro el impuesto al reloj, después el impuesto a la camisa, después el impuesto al pantalón. Son todas tasas distintas pero lo cierto es que vos sos una sola persona”, dijo Pintado.