“Congelado” El canal de navegación no es rentable actualmente, aunque no está descartado

El canciller tiene interés en sacarlo adelante

-En relación al canal de navegación, del que sólo se hizo la esclusa de aguas arriba junto a la presa de hormigón, ¿se descartó por completo?
-Era de las cosas que nos interesaba mucho actualizar la información porque nos interesa mucho avanzar en la concreción de ese proyecto. Nos parece ¿por qué no terminarlo? Lo que logramos a través de esta cooperación técnica con el BID fue la realización de un análisis del interés regional que podría haber en el sur de Brasil y el norte de Argentina en una eventual utilización del río Uruguay como vía navegable a través del canal. Lamentablemente para nosotros la información preliminar proporcionada por esos estudios dan que no parece viable económicamente hablando hacer navegable el río a través de la represa de Salto Grande con la construcción del canal. Esa es una conclusión preliminar del informe y los números que se
nos muestran son bastante irrefutables. El propio ministro Nin Novoa unnamed (27)nos ha planteado su interés de que ese proyecto pueda concretarse. Enre 2000 y 2002 hubo un trabajo que se hizo entre CARU, Salto Grande y la Unión Europea. Fue un trabajo muy minucioso que llegó incluso a definir en detalle como debía hacerse el by pass por la represa y como podían manejarse las distintas opciones. Se llegó incluso a estudiarse una segunda represa a la altura de Paysandú con turbinas bulbo que no requieren una caída muy importante de agua. Eso requiere más estudios. Se le suministró toda la información a una consultora que nos proporcionó el BID y allí está. Lo que sabemos hasta hoy es que si bien no es definitivo pero con lo números actuales no sería viable.
-La estimación inicial del costo de la represa era de 2.000 millones de dólares y se terminó antes de los previsto. ¿Se sabe cuanto costó finalmente?
-Si por lo que hemos estado revisando en estos días, costó alrededor de 2.200 millones y en realidad lo que pasó fue que se transfirieron los estados. En el año (19) 94 0 95 se terminó de saldar las deudas de Salto Grande y a partir de ese año lo que pasó es que se transfirieron los estados. Al principio Salto Grande facturaba la energía que vendía tanto a UTE como a Aguas y Energía de la Argentina y con eso cumplía con los compromisos asumidos. Después hubo varias actas reversales, intervino UTE de Uruguay, Aguas y Energía de Argentina, ambos gobiernos y los ministerios llegaron a distintos acuerdos en los que se estableció que Salto Grande dejaba de facturar energía, los gobiernos asumían las deudas y se hacían cargo del presupuesto de Salto Grande.