En la Parroquia del Carmen fue bendecida la boda de Juan Pablo Souza Cavallo y Natalia Soledad Falcioni Pawelesky, siendo acompañados por múltiples familiares y amistades que colmaron las naves del templo.
El mismo fue adornado con medallones de felpillas y margaritas blancas y tono marfil unidos a follaje, se los veía al inicio y final del recorrido del sendero principal, el altar fue cubierto con arreglo lineal con base de follaje, seguían liliums blancos, luego claveles para culminar con gerberas.
Al llegar la desposada con su papá Luis A. Falcioni a bordo de un auto de colección, comenzaron los acordes de la marcha nupcial, en primer lugar ingresaron las niñas llevando los anillos, fueron ellas Agustina Grilli, Kiara Pawelesky y Daiana Viera. Todas vistieron soleros de satén, falda larga revestida de gasa platinada y coronas de flores ilusión en el peinado.
La novia lució muy bonita realzando su figura con modelo de línea sirena, realizado en satén el bustier totalmente tableado delineado el corte imperio con bordados a mano con mostacillas y lentejuelas nacaradas. El bordado se extendía por el corsage hasta la cadera para continuar lisa la gasa, más abajo desde un lateral se iba ampliando la falda combinando varias capas de gasa laminada con juegos de pluch en vuelos, de sus largos cabellos atrás nacía el velo largo de tul ilusión, se prolongaba por el sendero formando traine, en la mano llevó bouquet de rosas amarillas.
En el altar esperaban el novio y los restantes padrinos, fueron ellos: Mario Souza y Norma Cavallo, lució vestido largo de gasa azul Francia, el corsage solero totalmente bordado en pailletes al tono hasta el talle, falda en amplitud de suave movimiento. La mamá de la novia, muy elegante con vestido de shantung color Burdeos, corsage de línea solero con breteles finitos, sobre un costado llevó estructura aérea simulando moño vertical retomado en lo bajo con broche de cristales color ámbar, falda larga acampanada y peinado recogido.
El sacerdote oficiante Enrique Bisio bendijo la unión, siendo secundado por Eugenia Paweleski en la lectura bíblica, luego se fueron turnando familiares y amigas más allegadas a la pareja para las peticiones.
Finalizado el ritual los noveles esposos fueron saludados en el atrio, posteriormente con una recepción fue celebrado el acontecimiento.
El local de Chacra Le Park fue decorado con flores y telas blancas, en la entrada se ubicaron varios faroles para culminar en la puerta con dos altos pedestales sosteniendo destacados arreglos de rosas, liliums y gerberas con cascada de follaje. En el salón algunos sitios fueron destacados con esferas colgantes recubiertas de estas flores y cintas de organza laminada.
Los invitados mayores fueron deferentemente atendidos por los anfitriones ubicados en torno a mesas tendidas con mantelería blanca, lucían al centro bases espejadas con veloncitos, del centro nacía varilla alta metalizada sosteniendo bouquet de rosas y liliums.
Los jóvenes también pudieron disfrutar del sector de living con puff de LED igual que la pista de baile y barra de tragos.
Llamó la atención la mesa de dulces, con bombones, variados chocolates y cup cakes vistosamente decorados.
La pareja llegó e inmediatamente comenzaron con el vals, luego de intercambiar parejas con sus amistades, la pista se pobló de bailarines disfrutando los ritmos de moda, luego la actuación de un grupo en vivo animó aún más la reunión, sobre la madrugada se repartió el cotillón.
Luego se efectuó el brindis tomando relevancia la mesa principal portando la torta de bodas de forma oval, acompañaba destacado arreglo de rosas, liliums e ilusión.
En su luna de miel viajaron a Colonia.
En la Parroquia del Carmen fue bendecida la boda de Juan Pablo Souza Cavallo y Natalia Soledad Falcioni Pawelesky, siendo acompañados por múltiples familiares y amistades que colmaron las naves del templo.
El mismo fue adornado con medallones de felpillas y margaritas blancas y tono marfil unidos a follaje, se los veía al inicio y final del recorrido del sendero principal, el altar fue cubierto con arreglo lineal con base de follaje, seguían liliums blancos, luego claveles para culminar con gerberas.
Al llegar la desposada con su papá Luis A. Falcioni a bordo de un auto de colección, comenzaron los acordes de la marcha nupcial, en primer lugar ingresaron las niñas llevando los anillos, fueron ellas Agustina Grilli, Kiara Pawelesky y Daiana Viera. Todas vistieron soleros de satén, falda larga revestida de gasa platinada y coronas de flores ilusión en el peinado.
La novia lució muy bonita realzando su figura con modelo de línea sirena, realizado en satén el bustier totalmente tableado delineado el corte imperio con bordados a mano con mostacillas y lentejuelas nacaradas. El bordado se extendía por el corsage hasta la cadera para continuar lisa la gasa, más abajo desde un lateral se iba ampliando la falda combinando varias capas de gasa laminada con juegos de pluch en vuelos, de sus largos cabellos atrás nacía el velo largo de tul ilusión, se prolongaba por el sendero formando traine, en la mano llevó bouquet de rosas amarillas.
En el altar esperaban el novio y los restantes padrinos, fueron ellos: Mario Souza y Norma Cavallo, lució vestido largo de gasa azul Francia, el corsage solero totalmente bordado en pailletes al tono hasta el talle, falda en amplitud de suave movimiento. La mamá de la novia, muy elegante con vestido de shantung color Burdeos, corsage de línea solero con breteles finitos, sobre un costado llevó estructura aérea simulando moño vertical retomado en lo bajo con broche de cristales color ámbar, falda larga acampanada y peinado recogido.
El sacerdote oficiante Enrique Bisio bendijo la unión, siendo secundado por Eugenia Paweleski en la lectura bíblica, luego se fueron turnando familiares y amigas más allegadas a la pareja para las peticiones.
Finalizado el ritual los noveles esposos fueron saludados en el atrio, posteriormente con una recepción fue celebrado el acontecimiento.
El local de Chacra Le Park fue decorado con flores y telas blancas, en la entrada se ubicaron varios faroles para culminar en la puerta con dos altos pedestales sosteniendo destacados arreglos de rosas, liliums y gerberas con cascada de follaje. En el salón algunos sitios fueron destacados con esferas colgantes recubiertas de estas flores y cintas de organza laminada.
Los invitados mayores fueron deferentemente atendidos por los anfitriones ubicados en torno a mesas tendidas con mantelería blanca, lucían al centro bases espejadas con veloncitos, del centro nacía varilla alta metalizada sosteniendo bouquet de rosas y liliums.
Los jóvenes también pudieron disfrutar del sector de living con puff de LED igual que la pista de baile y barra de tragos.
Llamó la atención la mesa de dulces, con bombones, variados chocolates y cup cakes vistosamente decorados.
La pareja llegó e inmediatamente comenzaron con el vals, luego de intercambiar parejas con sus amistades, la pista se pobló de bailarines disfrutando los ritmos de moda, luego la actuación de un grupo en vivo animó aún más la reunión, sobre la madrugada se repartió el cotillón.
Luego se efectuó el brindis tomando relevancia la mesa principal portando la torta de bodas de forma oval, acompañaba destacado arreglo de rosas, liliums e ilusión.
En su luna de miel viajaron a Colonia.