Boda Da Cunha Barros – De Mederos

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Damián Da Cunha Barros – Natalia De Mederos el día de su boda (Foto: Ruétalo)

Días pasados en el Juzgado de Paz firmaron el acta que acredita su matrimonio Damián da Cunha Barros y Natalia de Mederos.

Fueron testigos por ambos contrayentes Leticia Teixeira, Leonardo Novo, Patricia Roal y Carlos Sena.

En horas de la noche en la Catedral San Juan Bautista fue bendecida la unión por el sacerdote Gustavo Langone.

El templo lució una destacada decoración en base a flores blancas sobre un ángulo del altar y moños de cinta al tono en los bancos señalando la línea de bancos del sendero principal.

A la hora señalada y mientras se escuchaba la marcha nupcial avanzó por el sendero la novia del brazo de su padrino de bodas Mauricio Boiani. La desposada vistió modelo realizado en piel de ángel blanco, corsage de línea straples bordado recamado en pailletes hasta el talle señalado con drapeado retomado sobre un costado con flor de igual tela, desde allí nacía sobre falda abierta sobre el lateral salpicada de flores y hojas de encaje igualmente bordadas en pailletes, al final deja ver ancho zócalo de piel de ángel lisa de la amplia falda que se extiende en destacada traine, en el peinado lució velo en doble capa con bordados delineando los bordes, constituían el ramo de novia rosas blancas.

Se le adelantaron a su paso los niños Thiago y Nicol  llevando los anillos para ser bendecidos.

En el altar la esperaban el novio y los restantes padrinos, la mamá de la novia Shirley de Mederos, lució vestido largo de tafetas plateada con detalles drapeados en el corsage y bordados de lentejuelas y una flor señalando el talle. Juan Fleita y la mamá del novio Zully Techeira, vistió modelo de color azul Francia, con el talle señalado con drapeado de tul.

Finalizado el ritual en el atrio los noveles esposos fueron efusivamente saludados, posteriormente con una recepción fue celebrado el acontecimiento.

El local fue decorado en los colores azul Francia y plateado, en la entrada se improvisó un recibidor decorado con telas y dos altos candelabros con velas y moños de cinta plateados. El techo fue casi escondido con guías de globos, debajo se prepararon las mesas con manteles en composée de color, lucían centros con transparencias cubiertas de rosas de colores y jazmines naturales.

La llegada de los esposos marcó el inicio al vals, el que fue alternándose las parejas con familiares y amigos, posteriormente el baile se generalizó disfrutando todos de ritmos modernos, sobre la madrugada se repartió el cotillón.

Llamó la atención la mesa principal donde estaba la torta de bodas compuesta de una rectangular blanca grande de base a dos pisos en forma de corazones, uno plateado y otro azul y dos laterales también con forma de corazones decorados en ambos colores, lucían al medio flores de merengue  intercalando el color contrario sobre cada piso, las bases fueron revestidas con telas satinadas formando drapeados plateados y azulinos.

Recibieron múltiples y prácticos obsequios que pasaron a alhajar el nuevo hogar.

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Damián Da Cunha Barros – Natalia De Mederos, los novios junto a la mesa del brindis (Foto: Ruétalo)