“ Alguien controla los dados”

Es el título de la nueva novela de Mateo Arizcorreta que nos inserta en las cabezas de cuatro personajes desbocados y acelerados. Ellos son: Adrián; un mago no muy genial humillado por los niños a los que debería entretener; Amalia, una artista tan estancada en la composición de su disco como el agua de la pecera que limpia en su trabajo; Gutiérrez, un empresario megalómano que sueña con conquistar el mundo mediante un negocio de apuestas poco ortodoxas y Griselda, una astróloga desconectada de la realidad que no sale de su hogar hace más de una década. ALGUIEN CONTROLA LOS DADOS
Este libro será presentado en Chalet “Las Nubes” ,Monumento Histórico Nacional, que fuera residencia del escritor Enrique Amorim y su esposa Esther Haedo, el próximo sábado 21 de Diciembre a la hora 19.30 con entrada libre y gratuita
El autor ha sido elogiado por la prensa que lo define de la siguiente manera:
Arizcorreta, que se revela como un observador atento del mundo, lleva adelante con inteligencia, sin escatimar en recursos expresivos, un esfuerzo para capturar una suerte de espíritu de la época por medio de estos personajes que pueden definirse de diversas maneras dependiendo de quién sea el que tiene el uso de la palabra. (6 de diciembre de 2019 | Escribe: Francisco Álvez Francese en Suplemento La Diaria)
Otros comentarios publicados por Febo el 25 noviembre, 2019
“Qué lindo es caer en cuenta que lo inesperado es todavía fuente de belleza, este libro, cayó inesperadamente y no es menos que una belleza.”
El libro está estructurado a través de pequeños capítulos que nos llevan de un personaje a otro siempre en el mismo orden, metódico; algo que contrasta claramente con lo caótico las vidas, y las peripecias de los personajes. El libro tiene grandes aciertos, uno de ellos es su prosa ,la forma de Mateo de narrar es casi oral, las expresiones y los diálogos remiten a una urbanidad verbal contemporánea que lo hace exquisito… entiendo, sospecho, que todos a la hora de escribir nos vemos tentados en caer en las formalidades y ornatos de lo que entendemos que un lector espera, Mateo no…y esto es excelente, porque es un libro dotado de un desparpajo dinámico y donde el lector puede reconocer fácilmente el lenguaje de la calle, la cultura del barrio.
Otro punto alto del libro es su comicidad, los diálogos dinámicos y las respuestas que se basan en la creatividad y lo burdo logran robar no pocas risas. Hay algo que inevitablemente no puedo obviar, el absurdo orgullo de que es un autor nacional, encuentro fantástico que autores como Mateo irrumpan en la escena con historias que buscan rompen la monotonía de lo esperado.