Aniversario

Con motivo de cumplir años María Teresa Derval Luziani fue deseo de la familia reunirse en la casa quinta de uno de sus sobrinos y así compartir un tiempo de sociabilidad. Cerca del mediodía fueron llegando sus hermanos y sobrinos, también la sobrina Elisa y su hija Carla quienes viajaron expresamente desde Montevideo para acompañarla en estos 80 años de vida.
Bajo la galería se ubicaron las mesas cubiertas con manteles blancos, lucían al centro bouquet florales, destacaban las aristas de este sitio y en el parque circundante enormes racimos de globos  multicolores, colgados por los sobrinos nietos, uno de ellos amenizó la reunión ejecutando la guitarra. Le acompañó un sobrino de la homenajeada que toca bandoneón y así desgranaron varios tangos y milongas del gusto de María Teresa que es una gran bailarina de estos compases, también ella contó anécdotas y costumbres de cuando se desarrollaban los bailes durante su juventud.
Un rico lunch, luego asado y ensaladas para culminar con el postre que era la torta de cumpleaños, con forma de corazón con baño de rosa pastel y las iniciales junto a ramitos de flores pensamientos. Entre cantos y aplausos sopló la velita junto a los integrantes más pequeños de la gran familia, Carlitos, Virginia y Sebastián.
La reunión se extendió hasta la noche para luego retirarse cada cual a sus hogares quedando la cumpleañera satisfecha por las lindas horas pasadas junto a la familia y amistades más íntimas, quienes le prodigaron manifestaciones de afecto quedando reflejadas ellas también en los hermosos obsequios recibidos.

Con motivo de cumplir años María Teresa Derval Luziani fue deseo de la familia reunirse en la casa quinta de uno de sus sobrinos y así compartir un tiempo de sociabilidad. Cerca del mediodía fueron llegando sus hermanos y sobrinos, también la sobrina Elisa y su hija Carla quienes viajaron expresamente desde Montevideo para acompañarla en estos 80 años de vida.

Bajo la galería se ubicaron las mesas cubiertas con manteles blancos, lucían al centro bouquet florales, destacaban las aristas de este sitio y en el parque circundante enormes racimos de globos  multicolores, colgados por los sobrinos nietos, uno de ellos amenizó la reunión ejecutando la guitarra. Le acompañó un sobrino de la homenajeada que toca bandoneón y así desgranaron varios tangos y milongas del gusto de María Teresa que es una gran bailarina de estos compases, también ella contó anécdotas y costumbres de cuando se desarrollaban los bailes durante su juventud.

Un rico lunch, luego asado y ensaladas para culminar con el postre que era la torta de cumpleaños, con forma de corazón con baño de rosa pastel y las iniciales junto a ramitos de flores pensamientos. Entre cantos y aplausos sopló la velita junto a los integrantes más pequeños de la gran familia, Carlitos, Virginia y Sebastián.

La reunión se extendió hasta la noche para luego retirarse cada cual a sus hogares quedando la cumpleañera satisfecha por las lindas horas pasadas junto a la familia y amistades más íntimas, quienes le prodigaron manifestaciones de afecto quedando reflejadas ellas también en los hermosos obsequios recibidos.