Boda Boada Leguízamo – Silvestri Barla

El pasado 10 de octubre, en el Juzgado de Paz firmaron el acta matrimonial los jóvenes Ruben Emilio Boada Leguízamo y Antonella Silvestri Barla.
Fueron testigos los hermanos de ambos: Alejandra y Gabriel Silvestri Barla, Martín y Juan Pablo Boada Leguízamo.
En horas de la noche en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (Cerro) fue bendecida la boda ante familiares y  amistades, con su presencia les testimoniaron su afecto. En el altar y los bancos se veían coronitas de novia unidas a ilusión y follaje.
A la hora señalada y mientras se escuchaban los acordes de la marcha nupcial, al abrirse las puertas del templo ingresaron en primer lugar las dos hermanas del novio, Esperanza esparcía pétalos de rosas y Milagros con el almohadón sosteniendo las alianzas de boda que el Padre Ruben bendijo en ceremonia muy emotiva.
Las seguía la novia del brazo de su papá Antonio Silvestri, quien vistió modelo de ceremonia blanco, el corsage drapeado y hombros caídos formaban breves manguitas, la falda larga de suave movimiento se extendía en breve traine, tocado y ramo de flores completaban el atuendo nupcial.
En el altar la esperaban el novio junto al oficiante y los restantes padrinos, Fátima Barla, Martha Leguízamo y Ruben Boada.
La ceremonia contó con la participación de familiares íntimos en la lectura de un trozo del evangelio y peticiones. Finalizado el ritual en el atrio los noveles esposos fueron saludados, posteriormente con una reunión social fue celebrado el acontecimiento. El local fue decorado en los colores blanco y bordó, telas y globos chinos se veían en el techo; en armonía de colores fueron vestidas las mesas y los centros de mesas eran floreros con gerberas en ambos colores y escapes de follaje.
Al llegar bailaron el vals, luego vino el baile y en la madrugada luego de la ceremonia de las ligas se repartió el cotillón, más tarde junto a la mesa principal se efectuó el brindis cortando la torta de bodas compuesta de tres pisos ubicados en diferentes planos decorados en fondant blanco y detalles de pequeñas flores de azúcar bordó. Recibió la pareja múltiples y prácticos obsequios para alhajar el hogar.

El pasado 10 de octubre, en el Juzgado de Paz firmaron el acta matrimonial los jóvenes Ruben Emilio Boada Leguízamo y Antonella Silvestri Barla.

Fueron testigos los hermanos de ambos: Alejandra y Gabriel Silvestri Barla, Martín y Juan Pablo Boada Leguízamo.

En horas de la noche en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (Cerro) fue bendecida la boda ante familiares y  amistades, con su presencia les testimoniaron su afecto. En el altar y los bancos se veían coronitas de novia unidas a ilusión y follaje.

A la hora señalada y mientras se escuchaban los acordes de la marcha nupcial, al abrirse las puertas del templo ingresaron en primer lugar las dos hermanas del novio, Esperanza esparcía pétalos de rosas y Milagros con el almohadón sosteniendo las alianzas de boda que el Padre Ruben bendijo en ceremonia muy emotiva.

Las seguía la novia del brazo de su papá Antonio Silvestri, quien vistió modelo de ceremonia blanco, el corsage drapeado y hombros caídos formaban breves manguitas, la falda larga de suave movimiento se extendía en breve traine, tocado y ramo de flores completaban el atuendo nupcial.

En el altar la esperaban el novio junto al oficiante y los restantes padrinos, Fátima Barla, Martha Leguízamo y Ruben Boada.

La ceremonia contó con la participación de familiares íntimos en la lectura de un trozo del evangelio y peticiones. Finalizado el ritual en el atrio los noveles esposos fueron saludados, posteriormente con una reunión social fue celebrado el acontecimiento. El local fue decorado en los colores blanco y bordó, telas y globos chinos se veían en el techo; en armonía de colores fueron vestidas las mesas y los centros de mesas eran floreros con gerberas en ambos colores y escapes de follaje.

Al llegar bailaron el vals, luego vino el baile y en la madrugada luego de la ceremonia de las ligas se repartió el cotillón, más tarde junto a la mesa principal se efectuó el brindis cortando la torta de bodas compuesta de tres pisos ubicados en diferentes planos decorados en fondant blanco y detalles de pequeñas flores de azúcar bordó. Recibió la pareja múltiples y prácticos obsequios para alhajar el hogar.