Boda Cámara – Pereira

En la parroquia Nuestra Señora del Carmen consagraron su hogar los jóvenes Maikol Cámara Montes de Oca y Verónica Pereira Lemes, siendo acompañados por múltiples amistades y familiares, con su presencia les demostraron su afecto.
El templo lució una sobria pero atractiva decoración , sobre la mesa del altar se ubicó secuencia de rosas blancas.
La novia ingresó del brazo de su papá, su figura fue realzada con modelo blanco, corsage de encaje y falda en piel de ángel apenas acampanada y breve traine con los bordes bordado en pedrería, en el cabello peinado semi recogido lució tocado de flores blancas, mientras que el ramo de novia lo constituían bouquet de rosas blancas.
Una parejita de niños se adelantaron a su paso llevando las alianzas para su bendición. En el altar los novios fueron acompañados por los padrinos, ellos fueron: Carlos Pereira y Silvia Teresita Lemes, lució vestido color salmón combinando satén y encaje. Fredy Cámara y Ana Montes de Oca, lució vestido largo de encaje negro.
Durante la ceremonia familiares y amigos íntimos efectuaron las lecturas bíblicas y las peticiones por la felicidad del nuevo hogar.
Luego de recibir los saludos en el atrio se festejó el acontecimiento, el local fue decorado con muchas rosas blancas y fino follaje, las mesas fueron tendidas con manteles y cubre manteles de satén, llevaban al centro piezas metalizadas guarnecidas con rosas blancas.
Desde la entrada al salón se veían faroles con velones encendidos y otros con cascada de flores naturales, luego estos arreglos se distribuyeron en diferentes ángulos del salón.
Al llegar los noveles esposos comenzaron el vals, alternaron parejas por varios minutos, luego el animado baile marcó la alegría contando con la participación de un grupo en vivo, cerca de la madrugada otro grupo musical se hizo presente en la sala propiciando el reparto del colorido cotillón. La barra de tragos fue muy visitada durante toda la velada, al costado de tendió la mesa principal donde estaba la hermosa torta de bodas, una obra artesanal de masa pan y azúcar, representaba una capilla con los novios dentro.
Al amanecer finalizó la fiesta que dejó el mejor de los recuerdos nos solo para la pareja, sino para todos cuantos los acompañaron.