Boda Cibils Chiancone – Pereira Panissa

Días pasados en el Juzgado de Paz de Montevideo firmaron el acta matrimonial los jóvenes Pablo Cibils Chiancone y la salteña Analía Pereira Panissa, siendo acompañados por familiares más allegados y amistades.
La novia en la oportunidad vistió modelo de falda larga de seda color natural, escote en V delineado con importante puntilla de ñanduty, acompañó con chaqueta recamada de lentejuelas opacas en los tonos azul jean, marfil y beige.
Este grupo los acompañó en un almuerzo ofrecido  por la madrina del novio Sra. Gabriela Chiancone en el Hotel Sheraton, a la noche el papá Juan Pablo Cibils reunió a los testigos y grupo de jóvenes amigos de la capital a un pub de moda.
Al otro día viajaron a nuestra ciudad donde el 10 de mayo en la parroquia Nuestra Señora del Carmen fue bendecida la boda ante numerosas amistades que colmaban las naves del templo. A la hora señalada y mientras se escuchaban los acordes de la marcha nupcial del brazo de su papá Ruben D. Pereira ingresó al templo la desposada, lució modelo de ceremonia  confeccionado en gasa seda natural hindú color cobre, ricamente bordada en pedrería  al tono y dorado opaco formando flores. El corsage de corte solero delineada las terminaciones en puntillas antiguas y corset aplicado con valencianas, de la parte posterior nace larga traine de gasa lisa para culminar con ancha guarda de igual tela a la del vestido y viso de satén marfil, en el peinado lució torzada trabajada en pedrería, mientras que el ramo de novia lo constituían  rosas color champagne y flores fucsia.
En el altar la esperaban el novio junto a sacerdote oficiante Fernando Pigurina y los restantes padrinos, el papá y la tía y madrina del novio Juan Pablo Cibils y Gabriela Chiancone, vistió elegante modelo negro, corsage straples totalmente trabajado con vuelitos y alforzones, complementó con chal de organza tono rosa shoking.
La mamá de la contrayente Susana Panissa, muy elegante vistió conjunto de shantung color obispo, cuello y puños de igual tela a la de la falda confeccionada en gasa esfumée tonos obispo y rosa ricamente bordada en pedrería al tono, dorado y plateado opaco, verde suave y malva.
Durante la emotiva ceremonia entregó las alianzas la niña Catalina Pereira Silva, lució vestido de voile de hilo color marfil totalmente trabajado con alforcitas combinando guardas de valencianas y cintas. Los momentos más significativos fueron señalados con la exquisita voz de José Pedro Huvatt, luego amigos de ambos contrayente se acercaron al ambón para realizar la lectura bíblica y las oraciones de los fieles.
Finalizado el ritual la gentil pareja se ausentó hasta el atrio donde fueron efusivamente saludados, posteriormente con una recepción en Haras de Salto fue celebrado el acontecimiento.
Una fina y destacada decoración estilo hindú se apreciaba desde la entrada al salón donde se ubicaron grandes jarrones y luego potiches dorados, importantes alfombras donde se posaban altos candelabros de varios brazos con velas y caireles, a todo esto en lo alto cubrían el techo varios saris y velos de indumentaria árabes auténtica unidos a guirnaldas de lucesitas de colores.
Los invitados disfrutaron de las atenciones de los anfitriones cómodamente ubicados en torno a mesas cubiertas con manteles blancos y tapetes de brocato con diseños de arabescos, al centro lucían candelabros con velas y caireles de colores, llevando en la base telas estampadas y galones dorados.
Dos mesas principales se decoraron diferentes a las restantes del salón, una para los novios y sus respectivas familias, y otra para las amistades más allegadas, ambas lucían de forma diagonal saris de diferentes colores y largos maceteros con flores de colores predominando las rosas rojas, en lo alto se ubicaron guirnaldas de pequeñas luces y arañas colgantes.
En otras dos mesas una de cada lado fueron cubiertas con exquisitos postres.
El baile comenzó al llegar los noveles esposos, el vals, luego intercambiaron parejas con buena parte de sus invitados, posteriormente ritmos de moda fueron una invitación a la alegría y diversión, en el escenario actuó un grupo en vivo, en la madrugada se repartió el cotillón.
Un momento muy emotivo fue cuando los esposos invitaron a sus amistades a salir al parque donde cada familia o grupo de amigos encendían velones dentro farolitos de papeles de colores al más puro estilo Capadocia, estos se elevaban al cielo haciendo petitorios por la felicidad del nuevo hogar que se inicia.
Entre las elegantes de la noche recordamos a Luciana Pereira Panissa, lució vestido de gasa rojo plisado, corsage trabajado con galones dorados bordados en pedrería, complementó con chaquetita de igual tela y color.
En su luna de miel visitaron Cuba, a su regreso fijan residencia en Montevideo donde ambos desarrollan sus actividades.

Días pasados en el Juzgado de Paz de Montevideo firmaron el acta matrimonial los jóvenes Pablo Cibils Chiancone y la salteña Analía Pereira Panissa, siendo acompañados por familiares más allegados y amistades.

La novia en la oportunidad vistió modelo de falda larga de seda color natural, escote en V delineado con importante puntilla de ñanduty, acompañó con chaqueta recamada de lentejuelas opacas en los tonos azul jean, marfil y beige.

Este grupo los acompañó en un almuerzo ofrecido  por la madrina del novio Sra. Gabriela Chiancone en el Hotel Sheraton, a la noche el papá Juan Pablo Cibils reunió a los testigos y grupo de jóvenes amigos de la capital a un pub de moda.

Al otro día viajaron a nuestra ciudad donde el 10 de mayo en la parroquia Nuestra Señora del Carmen fue bendecida la boda anteJUAN PABLO CIBILS CHIANCONE - ANALÍA PEREIRA PANISSA - Foto ON(6) numerosas amistades que colmaban las naves del templo. A la hora señalada y mientras se escuchaban los acordes de la marcha nupcial del brazo de su papá Ruben D. Pereira ingresó al templo la desposada, lució modelo de ceremonia  confeccionado en gasa seda natural hindú color cobre, ricamente bordada en pedrería  al tono y dorado opaco formando flores. El corsage de corte solero delineada las terminaciones en puntillas antiguas y corset aplicado con valencianas, de la parte posterior nace larga traine de gasa lisa para culminar con ancha guarda de igual tela a la del vestido y viso de satén marfil, en el peinado lució torzada trabajada en pedrería, mientras que el ramo de novia lo constituían  rosas color champagne y flores fucsia.

En el altar la esperaban el novio junto a sacerdote oficiante Fernando Pigurina y los restantes padrinos, el papá y la tía y madrina del novio Juan Pablo Cibils y Gabriela Chiancone, vistió elegante modelo negro, corsage straples totalmente trabajado con vuelitos y alforzones, complementó con chal de organza tono rosa shoking.

La mamá de la contrayente Susana Panissa, muy elegante vistió conjunto de shantung color obispo, cuello y puños de igual tela a la de la falda confeccionada en gasa esfumée tonos obispo y rosa ricamente bordada en pedrería al tono, dorado y plateado opaco, verde suave y malva.

Durante la emotiva ceremonia entregó las alianzas la niña Catalina Pereira Silva, lució vestido de voile de hilo color marfil totalmente trabajado con alforcitas combinando guardas de valencianas y cintas. Los momentos más significativos fueron señalados con la exquisita voz de José Pedro Huvatt, luego amigos de ambos contrayente se acercaron al ambón para realizar la lectura bíblica y las oraciones de los fieles.

Finalizado el ritual la gentil pareja se ausentó hasta el atrio donde fueron efusivamente saludados, posteriormente con una recepción en Haras de Salto fue celebrado el acontecimiento.

Una fina y destacada decoración estilo hindú se apreciaba desde la entrada al salón donde se ubicaron grandes jarrones y luego potiches dorados, importantes alfombras donde se posaban altos candelabros de varios brazos con velas y caireles, a todo esto en lo alto cubrían el techo varios saris y velos de indumentaria árabes auténtica unidos a guirnaldas de lucesitas de colores.

Los invitados disfrutaron de las atenciones de los anfitriones cómodamente ubicados en torno a mesas cubiertas con manteles blancos y tapetes de brocato con diseños de arabescos, al centro lucían candelabros con velas y caireles de colores, llevando en la base telas estampadas y galones dorados.

Dos mesas principales se decoraron diferentes a las restantes del salón, una para los novios y sus respectivas familias, y otra para las amistades más allegadas, ambas lucían de forma diagonal saris de diferentes colores y largos maceteros con flores de colores predominando las rosas rojas, en lo alto se ubicaron guirnaldas de pequeñas luces y arañas colgantes.

En otras dos mesas una de cada lado fueron cubiertas con exquisitos postres.

El baile comenzó al llegar los noveles esposos, el vals, luego intercambiaron parejas con buena parte de sus invitados, posteriormente ritmos de moda fueron una invitación a la alegría y diversión, en el escenario actuó un grupo en vivo, en la madrugada se repartió el cotillón.

Un momento muy emotivo fue cuando los esposos invitaron a sus amistades a salir al parque donde cada familia o grupo de amigos encendían velones dentro farolitos de papeles de colores al más puro estilo Capadocia, estos se elevaban al cielo haciendo petitorios por la felicidad del nuevo hogar que se inicia.

Entre las elegantes de la noche recordamos a Luciana Pereira Panissa, lució vestido de gasa rojo plisado, corsage trabajado con galones dorados bordados en pedrería, complementó con chaquetita de igual tela y color.

En su luna de miel visitaron Cuba, a su regreso fijan residencia en Montevideo donde ambos desarrollan sus actividades.