Boda Correa Supparo – Escanellas Belzarena

Días pasados en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen fue bendecida la boda de los jóvenes Antonio Correa Supparo y María Pía Escanellas Belzarena, siendo acompañados por múltiples familiares y amistades quienes colmaron las naves del templo.
Una bella y esmerada decoración se apreciaba en la iglesia, de las columnas colgaban  esferas recubiertas de follaje y cintas de organza, los cabezales de los bancos fueron unidos con lazos y moños de tul blanco y ramilletes de perfumados jazmines del cabo. Al ingresar al templo hasta el sendero principal habían macetones de base a topiarios de follaje tapizados de jazmines, similar detalle floral se veía sobre el altar y ambos costados del presbiterio.
A la hora señalada, ingresó al templo la novia del brazo de su papá Antonio Escanellas,  María Pía realzó su prestancia y distinción vistiendo solero de organza de seda natural blanco trabajado con guardas de encaje antiguo señalando el escote, luego el esbelto talle largo para continuar con pieza de organza drapeada y así sucesivamente se iban alternando hasta formar la falda evasée extendiéndose en traine, breteles muy finitos enmarcaban la espalda baja, señalaba el talle cinto bordado con cristales.
Sus cabellos peinados con chignón y tocado logrado con alhaja antigua y cristales sostenían el velo largo de tul ilusión, luego de velar todo el largo de la falda se extendía por el sendero. El ramo de novia lo constituían petit rositas blancas a las que acompañó con rosario de cristal.
En el altar la esperaban el novio junto al sacerdote oficiante Dardo Carballo, y los familiares más directos de ambos contrayentes siguieron la ceremonia sentados en los primeros bancos.
La lectura del evangelio fue realizado por Virginia Correa, quien fue secundada por varias personas más en la lecturas de peticiones por la felicidad de la pareja. En los momentos más significativos se oyó la voz de José P. Huvatt interpretando bellas melodías acordes al momento que se estaba viviendo.
Finalizado el ritual la pareja en el atrio recibió las felicitaciones, posteriormente con una recepción se festejó el acontecimiento. El salón presentaba una profusa decoración en base a telas blancas y macizos de jazmines con algo de follaje, al llegar; en el jardín, se ubicaron dos gacebos con varios juegos de living acompañados de grandes topiarios de jazmines, estos se repetían en el salón señalando espacios tales como las mesas de ensaladas, postres, barra de tragos entre otros.
Al llegar los noveles esposos comenzaron el vals, luego alternaron parejas con sus familiares y los muchos invitados que se hallaban presentes, posteriormente ritmos de moda fueron una invitación al animado baile permaneciendo siempre alegres bailarines en la pista. Fue una linda noche donde jóvenes y mayores alternaron en una velada que les será inolvidable.

Días pasados en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen fue bendecida la boda de los jóvenes Antonio Correa Supparo y María Pía Escanellas Belzarena, siendo acompañados por múltiples familiares y amistades quienes colmaron las naves del templo.

Una bella y esmerada decoración se apreciaba en la iglesia, de las columnas colgaban  esferas recubiertas de follaje y cintas deAntonio Correa Supparo - María Pía Escanellas Belzarena - fotosON organza, los cabezales de los bancos fueron unidos con lazos y moños de tul blanco y ramilletes de perfumados jazmines del cabo. Al ingresar al templo hasta el sendero principal habían macetones de base a topiarios de follaje tapizados de jazmines, similar detalle floral se veía sobre el altar y ambos costados del presbiterio.

A la hora señalada, ingresó al templo la novia del brazo de su papá Antonio Escanellas,  María Pía realzó su prestancia y distinción vistiendo solero de organza de seda natural blanco trabajado con guardas de encaje antiguo señalando el escote, luego el esbelto talle largo para continuar con pieza de organza drapeada y así sucesivamente se iban alternando hasta formar la falda evasée extendiéndose en traine, breteles muy finitos enmarcaban la espalda baja, señalaba el talle cinto bordado con cristales.

Sus cabellos peinados con chignón y tocado logrado con alhaja antigua y cristales sostenían el velo largo de tul ilusión, luego de velar todo el largo de la falda se extendía por el sendero. El ramo de novia lo constituían petit rositas blancas a las que acompañó con rosario de cristal.

En el altar la esperaban el novio junto al sacerdote oficiante Dardo Carballo, y los familiares más directos de ambos contrayentes siguieron la ceremonia sentados en los primeros bancos.

La lectura del evangelio fue realizado por Virginia Correa, quien fue secundada por varias personas más en la lecturas de peticiones por la felicidad de la pareja. En los momentos más significativos se oyó la voz de José P. Huvatt interpretando bellas melodías acordes al momento que se estaba viviendo.

Finalizado el ritual la pareja en el atrio recibió las felicitaciones, posteriormente con una recepción se festejó el acontecimiento. El salón presentaba una profusa decoración en base a telas blancas y macizos de jazmines con algo de follaje, al llegar; en el jardín, se ubicaron dos gacebos con varios juegos de living acompañados de grandes topiarios de jazmines, estos se repetían en el salón señalando espacios tales como las mesas de ensaladas, postres, barra de tragos entre otros.

Al llegar los noveles esposos comenzaron el vals, luego alternaron parejas con sus familiares y los muchos invitados que se hallaban presentes, posteriormente ritmos de moda fueron una invitación al animado baile permaneciendo siempre alegres bailarines en la pista. Fue una linda noche donde jóvenes y mayores alternaron en una velada que les será inolvidable.