Boda Guarino – Jubin

El pasado sábado en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen fue bendecida la boda de los jóvenes Fabricio Carlos Guarino Lombardo y Lorena Jubín Oxandabarat, siendo acompañados por múltiples familiares y amistades los que con su presencia les testimoniaron su afecto.

El templo lució una esmerada decoración, sobre el altar había importante arreglo floral en base a liliums, lisianthus y claveles blancos unidos a ilusión y variado follaje, los bancos fueron unidos por piezas de gasa y en los cabezales de los bancos ramilletes de mini claveles e ilusión retomados con cintas rulotés.

A la hora señalada y mientras se oían los acordes de la marcha nupcial del brazo de su padrino de bodas Daniel Jubín avanzó la novia por el sendero alfombrado de rojo, realzó su prestancia vistiendo modelo nupcial confeccionado en piel de ángel blanco, corsage drapeado de escote corazón, destaca guarda de organza bordada en cristalitos señalando el corte imperio sube formando los breteles y también se repiten en los laterales de la falda de suave movimiento continuando luego en el zócalo con transparencias, en un costado del peinado lució tres flores de igual tela, mientras que la mano retuvo el ramo constituido con rosas rojas y liliums blancos.

Se le adelantaron a su paso llevando los anillos los pequeños hijos de la pareja, Santiago y Felipe Guarino Jubín vistieron pantalones negros, camisas blancas, corbatas grises y chalecos a rayas, la niña Juana Fagúndez, vistió modelo de broderie blanco  con cinta fucsia en el talle y coronita de pequeñas flores en el peinado.

En el altar esperaban el novio junto a su papá el Diácono Carlos Guarino que tuvo a su cargo la celebración, y las madrinas, Estela Lombardo vistió elegante modelo de gasa color bordeaux, falda larga de suave movimiento y corsage escote en V, acompañó con capita en transparencia prendida al frente con una flor y dos lazos sueltos de igual tela se extienden hasta la media falda. Graciela Oxandabarat lució elegante vestido largo de satén revestido de organza bordada en seda de color verde oscuro, corsage de mangas cortas en transparencias y talle de satén al tono drapeado, retomado sobre un costado con flor de igual tela.

Durante la ceremonia cantó Gabriela Selgas, la lectura bíblica la efectuó Leticia Guarino, siendo secundada por varias integrantes de la familia y amigas en elevar las peticiones.

Finalizado el ritual novios y padrinos se retiraron hasta el atrio recibiendo las felicitaciones, posteriormente con una recepción fue celebrado el acontecimiento.

Los colores de la decoración fueron el blanco y rojo intenso, al entrar al salón había una mesa antigua con destacado jarrón de porcelana conteniendo rosas rojas, a los costados dos calabazas recortadas e iluminadas desde adentro.

Las mesas donde fueron deferentemente atendidos los invitados fueron tendidas con manteles blancas y senderos tono gris plata, al centro se ubicaron bouquet de claveles rojos y fino follaje con un velón encendido. La mesa del brindis portaba las tres tortas de bodas ubicadas en un mismo plano, una en forma de corazón, otra rectangular y la restante redonda, todas bañadas de blanco con detalles en filigrana roja, flores y cintas y la restante llevaba la pareja de novios.

Los noveles esposos llegaron al salón e inmediatamente comenzaron con el vals, intercambiaron parejas para luego con ritmos modernos dar paso al animado baile con reparto del colorido cotillón ya sobre la madrugada cuando tuvo la actuación un conocido grupo musical.

Los invitados tuvieron en la terraza posterior un sector decorado con puff, camastros, mesas bajas y sombrillas, sobre un costado estaba la barra de tragos y las islas con latas de cerveza.