Boda Lombardo – Lluberas

El pasado domingo 14 de octubre, en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, el padre Enrique Bisio bendijo la boda de los jóvenes, José Luis Lombardo Vivas y María Lorena Lluberas Núñez, viéndose acompañados por múltiples familiares y amigos que colmaron las naves del templo.
El templo lució una sobria decoración en base a calas y liliums blancos y amarillos con algo de follaje.
A la hora señalada del brazo de su papá Eduardo Lluberas ingresó al templo la desposada, lució modelo de ceremonia confeccionado en piel de ángel blanco revestido de gasa, corsage sin mangas y escote en V se profundiza más sobre la espalda, señala los bordes  y el talle para culminar sobre un lateral guías de flores y hojas bordadas con cristales y pailletes, desde allí se abre la sobrefalda para continuar al dorso en breve traine, en la mano llevó ramo rosas e ilusión blancas, idéntico bordado se repetía en el peinado semi recogido. Se adelantó a su paso la niña María Eugenia Mazzarino Lafuente, fue la encargada de llevar los anillos para ser bendecidos, vistió modelo blanco de tul bordado, se aprecia más la riqueza de la tela en el zócalo de la falda larga, mitones de tul y cascada de pequeñas rositas sobre un costado del peinado semi recogido.
En el altar la esperaban el novio junto al oficiante y los restantes padrinos, Ismael Lombardo y Teresita Vivas, vistió modelo largo de shantung tono azulino, destacan flores de encaje aplicadas siguiendo la línea del escote y salpican la falda evasée, complementó con torerita de gasa igualmente aplicada.
Bernardina Núñez vistió elegante modelo de satén revestido de organza tono gris perla, ricamente bordada en pailletes plateados, señala el talle faja drapeada de satén, corsage de mangas al codo.
Durante la ceremonia cantaron bellas canciones Lorena Cora y Alejandro Trindade acompañados de Héctor Bruzzone en el teclado, la lectura bíblica la realizó  Deborah Stalker, fue secundada por otros familiares y amigos de ambos en las peticiones por la felicidad del nuevo hogar que se inicia.
Finalizado el ritual la gentil pareja en el atrio recibió las felicitaciones, posteriormente con una recepción fue celebrado el acontecimiento.
Al llegar la fuente fue iluminada con luces led que cambiaban de colores en blanco y anaranjado que fueron los elegidos para la decoración, las columnas de la galería fueron revestida de telas, en el recibidor había un panel con la foto de los nuevos esposos, sobre un costado había ánfora conteniendo calas y varas de sauce eléctrico plateados. En el salón se repetían las telas intercaladas con guías de globos espejados ubicados sobre la pista de baile, en este sitio los noveles esposos comenzaron el vals, luego de intercambiar parejas por varios minutos, el baile se generalizó disfrutando todos del animado baile, sobre la madrugada se repartió el cotillón. Los invitados salteños alternaron con amistades de la pareja provenientes de Montevideo y otros departamentos, todos ubicados entorno a coquetas mesas dispuestas con mantelería en composée de color, lucían al centro suspiros con estilizadas calas y sus hojas. Al momento de elevar las copas en el brindis compartido tomó relevancia la mesa principal portando la torta de bodas compuesta de varios pisos, luciendo en el superior la parejita de novios de diseño jocoso. La pareja recibió prácticos e importantes obsequios que pasaron alhajar el nuevo hogar.

El pasado domingo 14 de octubre, en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, el padre Enrique Bisio bendijo la boda de los jóvenes, José Luis Lombardo Vivas y María Lorena Lluberas Núñez, viéndose acompañados por múltiples familiares y amigos que colmaron las naves del templo.

El templo lució una sobria decoración en base a calas y liliums blancos y amarillos con algo de follaje.José Luis Lombardo - María Lorena  Lluberas -el día de su boda - foto Luis Massarino

A la hora señalada del brazo de su papá Eduardo Lluberas ingresó al templo la desposada, lució modelo de ceremonia confeccionado en piel de ángel blanco revestido de gasa, corsage sin mangas y escote en V se profundiza más sobre la espalda, señala los bordes  y el talle para culminar sobre un lateral guías de flores y hojas bordadas con cristales y pailletes, desde allí se abre la sobrefalda para continuar al dorso en breve traine, en la mano llevó ramo rosas e ilusión blancas, idéntico bordado se repetía en el peinado semi recogido. Se adelantó a su paso la niña María Eugenia Mazzarino Lafuente, fue la encargada de llevar los anillos para ser bendecidos, vistió modelo blanco de tul bordado, se aprecia más la riqueza de la tela en el zócalo de la falda larga, mitones de tul y cascada de pequeñas rositas sobre un costado del peinado semi recogido.

En el altar la esperaban el novio junto al oficiante y los restantes padrinos, Ismael Lombardo y Teresita Vivas, vistió modelo largo de shantung tono azulino, destacan flores de encaje aplicadas siguiendo la línea del escote y salpican la falda evasée, complementó con torerita de gasa igualmente aplicada.

Bernardina Núñez vistió elegante modelo de satén revestido de organza tono gris perla, ricamente bordada en pailletes plateados, señala el talle faja drapeada de satén, corsage de mangas al codo.

Durante la ceremonia cantaron bellas canciones Lorena Cora y Alejandro Trindade acompañados de Héctor Bruzzone en el teclado, la lectura bíblica la realizó  Deborah Stalker, fue secundada por otros familiares y amigos de ambos en las peticiones por la felicidad del nuevo hogar que se inicia.

Finalizado el ritual la gentil pareja en el atrio recibió las felicitaciones, posteriormente con una recepción fue celebrado el acontecimiento.

Al llegar la fuente fue iluminada con luces led que cambiaban de colores en blanco y anaranjado que fueron los elegidos para la decoración, las columnas de la galería fueron revestida de telas, en el recibidor había un panel con la foto de los nuevos esposos, sobre un costado había ánfora conteniendo calas y varas de sauce eléctrico plateados. En el salón se repetían las telas intercaladas con guías de globos espejados ubicados sobre la pista de baile, en este sitio los noveles esposos comenzaron el vals, luego de intercambiar parejas por varios minutos, el baile se generalizó disfrutando todos del animado baile, sobre la madrugada se repartió el cotillón. Los invitados salteños alternaron con amistades de la pareja provenientes de Montevideo y otros departamentos, todos ubicados entorno a coquetas mesas dispuestas con mantelería en composée de color, lucían al centro suspiros con estilizadas calas y sus hojas. Al momento de elevar las copas en el brindis compartido tomó relevancia la mesa principal portando la torta de bodas compuesta de varios pisos, luciendo en el superior la parejita de novios de diseño jocoso. La pareja recibió prácticos e importantes obsequios que pasaron alhajar el nuevo hogar.