Boda Moreira – Pereira

Días pasados en el Juzgado de Paz del balneario Solymar (Canelones) firmaron el acta que acredita su matrimonio los jóvenes Gerardo Moreira Acuña y Natalia Pereira Ramírez, siendo acompañados por familiares y amistades más allegadas.
Unos días después en nuestra ciudad se consagró la boda en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (Cerro) donde igualmente se congregaron sus amistades para acompañarlos en la oportunidad. El antiguo templo fue decorado en el altar y los primeros y últimos bancos con bouquet de flores blancas y amarillas y algo de follaje.
A la hora señalada y mientras se escuchaba la marcha nupcial, del brazo de Jorge Pereira avanzó la novia por el sendero principal, destacó su elegancia con sobrio modelo nupcial tono marfil, piel de ángel para el viso y organza ricamente bordada en pedrería y perlas formando flores, canesú y espalda en transparencia, falda larga de caída natural se extiende apenas en traine, señala el talle faja de satén tono nude, en sus cabellos peinado recogidos lució tocado de piedras y perlas en combinación con el vestido, el ramo de novia lo constituían flores naturales.
En el altar la esperaban el novio vestido de yaquet, el sacerdote oficiante Ruben Giménez y los restantes padrinos, Enrique Moreira y Rita Acuña, vistió modelo de ceremonia de moderno color coral con el corsage bordado en pailletes y falda larga de suave movimiento. Beatriz Ramírez lució vestido largo de color bordó, la parte superior y manguitas de encaje, falda larga de gasa en igual color.
Durante la ceremonia los momentos más significativos del ceremonial fueron señalados con la exquisita voz de Verónica Machado, al momento de la lectura bíblica y las oraciones de los fieles se acercaron al ambon Romina Pereira, Nicolás Moreira, Fernando Miraglia, Paola Duera, Ana Sbardelotto y Sofía Acuña.
Finalizado el ritual la gentil pareja en el atrio recibió las felicitaciones, luego en el local de Haras de Salto con una reunión social fue celebrado el acontecimiento, el local fue decorado con telas y flores de colores marfil, naranja y amarillo, en la entrada y cerca la barra de tragos se ubicaron juegos de living y puf.
Los invitados disfrutaron de las atenciones de sus anfitriones ubicados en torno a mesas cubiertas con manteles blancos y centros florales. Los noveles esposos al llegar al salón comenzaron el vals, intercambiaron parejas por varios minutos posteriormente al cambiar ritmos el baile se generalizó disfrutando todos de la alegría del momento, máxime cuando disfrutaron de la actuación de un grupo en vivo y en la madrugada el reparto del cotillón. La novelería de la noche fue la cabina de foto, estas fueron los souvenirs que cada invitado se llevó como recuerdo de esta fiesta.
El brindis compartido lo realizaron junto a la mesa de los más variados postres, la velada culminó al amanecer cuando se sirvió el desayuno.
Recibió la pareja múltiples y prácticos obsequios, estos pasaron alhajar el nuevo hogar en Solymar, lugar donde residen.

Días pasados en el Juzgado de Paz del balneario Solymar (Canelones) firmaron el acta que acredita su matrimonio los jóvenes Gerardo Moreira Acuña y Natalia Pereira Ramírez, siendo acompañados por familiares y amistades más allegadas.

Unos días después en nuestra ciudad se consagró la boda en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús (Cerro) donde igualmente seGERARDO MOREIRA ACUÑA  - NATALI PEREIRA  RAMÍREZ - foto E. Lagos. 098404098 congregaron sus amistades para acompañarlos en la oportunidad. El antiguo templo fue decorado en el altar y los primeros y últimos bancos con bouquet de flores blancas y amarillas y algo de follaje.

A la hora señalada y mientras se escuchaba la marcha nupcial, del brazo de Jorge Pereira avanzó la novia por el sendero principal, destacó su elegancia con sobrio modelo nupcial tono marfil, piel de ángel para el viso y organza ricamente bordada en pedrería y perlas formando flores, canesú y espalda en transparencia, falda larga de caída natural se extiende apenas en traine, señala el talle faja de satén tono nude, en sus cabellos peinado recogidos lució tocado de piedras y perlas en combinación con el vestido, el ramo de novia lo constituían flores naturales.

En el altar la esperaban el novio vestido de yaquet, el sacerdote oficiante Ruben Giménez y los restantes padrinos, Enrique Moreira y Rita Acuña, vistió modelo de ceremonia de moderno color coral con el corsage bordado en pailletes y falda larga de suave movimiento. Beatriz Ramírez lució vestido largo de color bordó, la parte superior y manguitas de encaje, falda larga de gasa en igual color.

Durante la ceremonia los momentos más significativos del ceremonial fueron señalados con la exquisita voz de Verónica Machado, al momento de la lectura bíblica y las oraciones de los fieles se acercaron al ambon Romina Pereira, Nicolás Moreira, Fernando Miraglia, Paola Duera, Ana Sbardelotto y Sofía Acuña.

Finalizado el ritual la gentil pareja en el atrio recibió las felicitaciones, luego en el local de Haras de Salto con una reunión social fue celebrado el acontecimiento, el local fue decorado con telas y flores de colores marfil, naranja y amarillo, en la entrada y cerca la barra de tragos se ubicaron juegos de living y puf.

Los invitados disfrutaron de las atenciones de sus anfitriones ubicados en torno a mesas cubiertas con manteles blancos y centros florales. Los noveles esposos al llegar al salón comenzaron el vals, intercambiaron parejas por varios minutos posteriormente al cambiar ritmos el baile se generalizó disfrutando todos de la alegría del momento, máxime cuando disfrutaron de la actuación de un grupo en vivo y en la madrugada el reparto del cotillón. La novelería de la noche fue la cabina de foto, estas fueron los souvenirs que cada invitado se llevó como recuerdo de esta fiesta.

El brindis compartido lo realizaron junto a la mesa de los más variados postres, la velada culminó al amanecer cuando se sirvió el desayuno.

Recibió la pareja múltiples y prácticos obsequios, estos pasaron alhajar el nuevo hogar en Solymar, lugar donde residen.