Boda Urroz – De Mora

Días pasados en la Catedral San Juan Bautista fue bendecida la boda de Juan José Urroz y Mariana De Mora, siendo acompañados por familiares y amistades testimoniándoles su afecto.
El templo lució una bella decoración sobre el altar con bouquet de claveles blanco ilusión y follaje, ramilletes de ilusión acompañaban piezas de lienzo uniendo los bancos del sendero principal.
A la hora señalada y mientras se escuchaban los acordes de la marcha nupcial del brazo de su padrino de bodas Hugo De Mora vimos pasar a la joven novia vistiendo modelo blanco de crep satén, corsage solero destacado con guías de pailletes plateados con terminación de flequitos y falda de suave movimiento se extiende al dorso en traine, acompañó su atuendo con mitones largos de igual tela, en el peinado al natural lució sobre un costado dos flores de organza, mientras que el ramo de novia lo constituyeron rosas rojas, ilusión y follaje.
En el altar la esperaban el novio junto al sacerdote oficiante Gustavo Langone y los padrinos que fueron Zully Ibero de Urroz, lució vestido corto de lycra lila laminada en dorado, el corte imperio señalado con cinta negra que hacía conjunto con la chalina, y Yolanda Da Silva, lució vestido corto de gasa azul trabajado con hilos plateados, complementó con chaqueta de mangas  cortas de encaje negro.
Durante la ceremonia el sacerdote versó su homilía en un trozo del Libro de Tobías, mientras que las peticiones por la felicidad del nuevo hogar las efectuaron familiares y amigos más allegados.
Finalizado el ritual la gentil pareja fue saludada en el atrio, posteriormente con una reunión social fue celebrado el acontecimiento.
El salón fue decorado en los colores rojo y negro, en la base de la escalera se ubicó un candelabro alto con velas rojas y el pie recubierto de tul al tono, el techo fue casi cubierto con torzadas de globos en ambos colores, debajo las mesas fueron tendidas con manteles negros y cubre rojos, al medio estaban los centros de mesas constituidos con floreritos conteniendo gerberas rojas y otras color marfil unidas a ilusión y follaje dándole altitud al conjunto. El baile comenzó cuando llegaron los noveles esposos primeramente con el tradicional vals, luego intercambiaron parejas con familiares y amigos, posteriormente ritmos de moda fueron aprovechados por los invitados haciendo que la alegría se apoderara de la noche.
Llegado el momento de elevar las copas en el brindis compartido se cortó la torta de bodas compuesta de dos pisos separados por columnas decorada de color marfil, guías de pequeñas flores formando ondas y cintas rodeando las bases, acompañaba sobre esta mesa destacado arreglo floral logrado con liliums blancos y rosas rojas ubicados sobre soporte alto patinado de negro.
Otra mesa que llamó la atención fue la de los variados postres y otra con torres piramidales de bombas de chocolate y trufas, ambas mesas estaban decoradas con transparencias conteniendo piedritas blancas y otros cañas de bambú y gerberas rojas, en la otra mesa se ubicaron secuencias de faroles de hierro negros con velones rojos, entre ellos sobre el mantel habían gerberas rojas o marfil. Recibió esta pareja múltiples y prácticos obsequios que pasaron alhajar el nuevo hogar.