Con alegría celebró 15 años Carolina Gabriela Ortelli

Días pasados los esposos Antonio Orteli y Marcia Díaz ofrecieron una hermosa fiesta homenajeando a su hija Carolina Gabriela al cumplir quince años.

Recibieron a familiares y amistades en la planta baja del Salto Rowing Club el cual fue destacado en sus líneas con una decoración en base a los colores verde suave y blanco, en la entrada se formó doble arco de globos que se extendía hacia el salón simulando un túnel, en este sitio estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de felicidad eterna de cuantos le acompañaron en su noche de fiesta. Las columnas fueron torneadas con globos verdes intercalados con telas blancas donde se posaban mariposas en contraste, el techo fue cruzado con infinidad de telas en ambos colores de la fiesta, también velaban los amplios ventanales.

Cerca de la media noche llegó Carolina a bordo de un auto antiguo, le acompañaba su mamá, la recibieron sus hermanos y luego en el centro de la pista estaba su papá.

Ella realzó su juventud vistiendo modelo de baile traído especialmente desde New York, la parte superior solero de espalda baja íntegramente bordado en piedras, canutillos y pequeñas perlas, falda muy amplia y vaporosa con el bordado más espaciado, es de destacar las terminaciones del escote y zócalo delineadas con pequeñas florcitas intercaladas en verde y blanco con centros de perlitas, complementó su atuendo con guantes largos y corona de strass.

Acompañó en elegancia la mamá, vistiendo modelo largo de satén color verde intenso, corsage drapeado y con líneas bordadas en strass, sobre un costado una flor grande de organza sostenía el foulard envolvente, falda larga de suave movimiento se prolonga en breve traine.

Luego de saludar a sus familiares más directos al oírse las notas del vals la quinceañera y su papá comenzaron el baile dando así inicio a la fiesta, que se prolongó muy alegre por toda la madrugada, en el baile se repartió cotillón y se hicieron juegos de serpentinas y papelitos

Los invitados fueron deferentemente atendidos por sus anfitriones ubicados en torno a mesas tendidas con manteles en composée de color, lucían al medio estilizados floreros de vidrio con sales perfumadas y mariposas verdes.

Se sirvió un exquisito lunch y cena, llegado el momento de elevar las copas en brindis compartido tomó mayor relevancia la mesa principal donde estaban las quince mini tortas ubicadas sobre un soporte, todas muy bien decoradas y con ramilletes de flores de azúcar y cintas adornando, acompañaba el centro de la felicidad con las quince velitas. Un poco más alejado había una gigantografía de la jovencita acompañando el árbol de la vida con las velas de gala destinada a la ceremonia tradicional. Entre quienes le acompañaron recordamos a  sus hermanos Luis Alberto, Juan Daniel, Antonio Daniel y Sra. Patricia Linares, Carlos Alberto y su sobrina Sofía Díaz Suárez. Fue una noche muy especial que todos los presentes recordarán con mucho cariño por largo tiempo. Por su parte Carolina atesora múltiples y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría.