Con mucha alegría fueron festejados los 15 años de Micaela Soledad

Días pasados al cumplir quince años la jovencita Micaela Soledad Hernández de Cuadro, sus padres Sergio y María ofrecieron una hermosa fiesta en su honor.
Ella llegó con su tío Pablo de Cuadro, mientras se iluminaba el cielo con un show de fuegos artificiales, la quinceañera vistió elegante modelo de fiesta realizado en crep satén blanco, la parte superior straples delineado el escote y talle con flores de organza bordadas en pedrería, amplia y larga falda presentaba recogidos sobre la parte baja con lentejuelas y perlas, en el peinado semi recogido  lució tiara de strass.
En primer lugar fue recibida por sus padres y hermanos, Camila, Daniel y Valentina, luego se acercaron los abuelos Ernesto Hernández y María González, Ismael Chulse y Mirta Bernaola, la madrina Paola Chulse, luego a medida que iba avanzando con su papá por el salón recibía saludos y felicitaciones. Las notas de un vals marcó el inicio del baile, primero con su padre, luego otros familiares y amigos, posteriormente música moderna fue toda una invitación al baile que se extendió por toda la madrugada contando con la participación de un grupo en vivo que también acompañó el momento de repartir el colorido cotillón.
El local lució una esmerada decoración en los colores fucsia, amarillo y blanco, en la entrada estaba el clásico cuadro de firmas, le acompañaba un enorme oso de peluche, obsequio de sus abuelos maternos, decoraba la pared tenso formas y drapeados de tules rosados y cortinas de espejos y caireles transparentes.
En el salón el techo fue bajado con telas en ambos colores, deslizándose hasta el piso en los laterales, al centro de la pista destacaban los globos espejados de la discoteca.
Los jóvenes disfrutaron de la velada ubicados en un sector con las mesas tendidas en blanco y cubre rosados, al centro había lámparas de fibra óptica despidiendo luces de colores, en la base estaba su nombre y el Nº15 elaborado en goma eva y brillantina, los mayores en otro sector con igual decoración.
Durante la velada la quinceañera para más comodidad cambió su falda larga por otra más corta de tules, con su papá realizaron un show cantando a dúo “Herederos”, “Nueve Lunas”, entre otras demostrando sus dotes de cantantes.
Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños compuesta de cinco módulos ubicados en diferentes planos sobre bases escalonadas y espejadas, bañadas de fondant blanco y detalles de estrellas rosadas, en el piso más alto su nombre familiar MICA, sobre esta mesa estaba el centro de la felicidad con forma de paraguas invertido con los quince veloncitos que Micaela sopló mientras le cantaban el “Feliz Cumpleaños” y  recibía probadas muestras de afecto y amistad. Decoraba por detrás cortinados en ambos colores de la fiesta y a los costados cortinas de espejos y caireles rosados.
Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría, en señal de agradecimiento repartió graciosos souvenirs consistentes en pequeños ositos de cerámica y la clásica tarjetita.

Días pasados al cumplir quince años la jovencita Micaela Soledad Hernández de Cuadro, sus padres Sergio y María ofrecieron una hermosa fiesta en su honor.

Ella llegó con su tío Pablo de Cuadro, mientras se iluminaba el cielo con un show de fuegos artificiales, la quinceañera vistió elegante modelo de fiesta realizado en crep satén blanco, la parte superior straples delineado el escote y talle con flores de organza bordadas en pedrería, amplia y larga falda presentaba recogidos sobre la parte baja con lentejuelas y perlas, en el peinado semi recogido  lució tiara de strass.

En primer lugar fue recibida por sus padres y hermanos, Camila, Daniel y Valentina, luego se acercaron los abuelos Ernesto Hernández y María González, Ismael Chulse y Mirta Bernaola, la madrina Paola Chulse, luego a medida que iba avanzando con su papá por el salón recibía saludos y felicitaciones. Las notas de un vals marcó el inicio del baile, primero con su padre, luego otros familiares y amigos, posteriormente música moderna fue toda una invitación al baile que se extendió por toda la madrugada contando con la participación de un grupo en vivo que también acompañó el momento de repartir el colorido cotillón.

El local lució una esmerada decoración en los colores fucsia, amarillo y blanco, en la entrada estaba el clásico cuadro de firmas, le acompañaba un enorme oso de peluche, obsequio de sus abuelos maternos, decoraba la pared tenso formas y drapeados de tules rosados y cortinas de espejos y caireles transparentes.

En el salón el techo fue bajado con telas en ambos colores, deslizándose hasta el piso en los laterales, al centro de la pista destacaban los globos espejados de la discoteca.

Los jóvenes disfrutaron de la velada ubicados en un sector con las mesas tendidas en blanco y cubre rosados, al centro había lámparas de fibra óptica despidiendo luces de colores, en la base estaba su nombre y el Nº15 elaborado en goma eva y brillantina, los mayores en otro sector con igual decoración.

Durante la velada la quinceañera para más comodidad cambió su falda larga por otra más corta de tules, con su papá realizaron un show cantando a dúo “Herederos”, “Nueve Lunas”, entre otras demostrando sus dotes de cantantes.

Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños compuesta de cinco módulos ubicados en diferentes planos sobre bases escalonadas y espejadas, bañadas de fondant blanco y detalles de estrellas rosadas, en el piso más alto su nombre familiar MICA, sobre esta mesa estaba el centro de la felicidad con forma de paraguas invertido con los quince veloncitos que Micaela sopló mientras le cantaban el “Feliz Cumpleaños” y  recibía probadas muestras de afecto y amistad. Decoraba por detrás cortinados en ambos colores de la fiesta y a los costados cortinas de espejos y caireles rosados.

Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría, en señal de agradecimiento repartió graciosos souvenirs consistentes en pequeños ositos de cerámica y la clásica tarjetita.