Doble celebración de cumpleaños


Días pasados en el club de Pesca se celebraron dos cumpleaños, el de la Sra.  Maruja Henderson de Castell y el de su hijo Pedro, ochenta y cincuenta años respectivamente. La celebración comenzó en la Parroquia del Carmen donde en horas de la noche se realizó una Misa en Acción de Gracias donde la agasajada recibió innumerables muestras de cariño y amistad.

Entre los que le acompañaron recordamos a su esposo Héctor Castell, sus hijos Pedro Castell Henderson junto a su esposa Blanca Cardozo y sus hijos Bruno y Federico, Eduardo Carballo y Cristina Castell  Henderson, el hijo de esta , Carlitos y su esposa Graciela la pequeña Alfonsina, Agustín y Nicolás, Elia Castell Henderson y Vladimir Núñez, Néstor Castell Henderson , Ricardo Castell Henderson y Ana Inés Abarno con sus hijos Juan Francisco y Ana Clara. Colmaron las naves del templo múltiples amistades y otros familiares que disfrutaron de la celebración presidida por el hijo de Maruja, Padre Néstor y fue concelebrada por los sacerdotes José María Acuña, José Verme, Enrique Bisio, Raul Avellaneda y Walter Rodríguez. La misma transcurrió muy emotiva teniendo participación integrantes de la familia más directa, en la lectura bíblica por su esposo, una semblanza de lo que es Maruja en la familia realizada por su hija Blanca y un mensaje de lo que significa su abuela efectuada por Federico, uno de sus nietos, la homilía la realizó su hijo sacerdote siendo esta muy emotiva, impregnadas de amor hacia su familia. Los momentos mas relevantes de la ceremonia fueron señaladas con propicias interpretaciones a cargo de Mario Villar, Juan Pablo Gambetta, Graciela Gorlero y Valentina Villar. Finalizada la misa y luego de recibir las felicitaciones todos se trasladaron al club donde fue celebrado el acontecimiento. El local lució una fina y delicada decoración en base a guías de globos lilas, amarillos y blancos se sumaban piezas de gasas laminadas las que en su momento decoraron el Cilindro Municipal de Montevideo cuando se recibieron las Reliquias de Don Bosco.

Las mesas fueron tendidas con generosos manteles blancos, lucían al centro bouquet de flores multicolores naturales, llamó la atención la mesa principal que fue decorada con drapeados de telas lilas donde sobresalían blancos fanales de parafina y dos destacados arreglos florales, entre ellos estaban las dos tortas de cumpleaños graciosamente decoradas, verdaderas obras de arte artesanal, con detalles totalmente comestibles. La torta de Maruja se la veía a ella trinchando un pollo sobre la mesa de la cocina y al mismo tiempo hablando por teléfono, algo muy característico en ella. La torta de Pedro fue decorada con un hombrecito transportando una heladera, como símbolo de su trabajo en refrigeración.

Los invitados disfrutaron gratas horas de sociabilidad, diversión y animado baile que fue iniciado con el tradicional vals, comenzando la agasajada y su esposo, luego fue rotando parejas con sus hijos, nietos, etc… también su hijo cumpleañero bailó el vals con su esposa, luego ritmos de todos los tiempos se pusieron al aire y llegada la madrugada se repartió un completísimo cotillón, para Maruja una bella capelina decorada con muchas flores, el una enorme flor de girasol y para Héctor un loro decorado con lentejuelas en las alas.

Fue una noche muy especial que toda la familia y amigos disfrutaron mucho donde hubo al principio mucha emoción y diversión al final. Al momento de formular los votos de eterna felicidad se elevaron las copas y se cantaron varias canciones referente a la familia. Para acompañarlos llegaron familias de Montevideo.