Grato acontecimiento

En el día que cumplió setenta y cinco años la apreciada señora Edith María Renis de Balher, sus hijos y nietos, la agasajaron con un almuerzo familiar ofrecido en el salón comunal cercano a su domicilio, donde la familia y algunos amigos íntimos compartieron gratas horas de sociabilidad.
La decoración se realizó en la gama del amarillo y dorado, torzadas de globos surcaban el espacio aéreo, en el recibidor estaba el atril con el cuadro de la agasajada rodeada de sus nietos, destinado a recoger las firmas y mensajes en los bordes blancos del papel, acompañaban exuberantes helechos colgantes.
En dos ángulos del salón habían recipientes forrados en arpillera conteniendo arreglos en secos y flores de girasol, para comodidad de los comensales se tendieron varias largas mesas tendidas con manteles amarillos y centros de frescas flores multicolores.
La mesa del brindis fue presentada con mantel tejido a la aguja de crochet, encima destacaba la torta de cumpleaños, de forma oval bañada de color marfil con vara de orquídeas naturales, acompañaban otros postres y muses, en un arreglo floral estaban las velitas formando los años que cumplía, estas fueron sopladas reiteradamente junto a los nietos más pequeños, mientras los mayores le cantaban el feliz cumpleaños y formulaban votos de muchos años a cumplir.
Durante la velada Edith bailó el vals, comenzando con su hijo mayor para continuar luego con los demás invitados, entre los que se encontraban varias amigas desde largos años.
Recibió la homenajeada lindos y prácticos obsequios personales y para el hogar.

En el día que cumplió setenta y cinco años la apreciada señora Edith María Renis de Balher, sus hijos y nietos, la agasajaron con un almuerzo familiar ofrecido en el salón comunal cercano a su domicilio, donde la familia y algunos amigos íntimos compartieron gratas horas de sociabilidad.

La decoración se realizó en la gama del amarillo y dorado, torzadas de globos surcaban el espacio aéreo, en el recibidor estaba el atril con el cuadro de la agasajada rodeada de sus nietos, destinado a recoger las firmas y mensajes en los bordes blancos del papel, acompañaban exuberantes helechos colgantes.

En dos ángulos del salón habían recipientes forrados en arpillera conteniendo arreglos en secos y flores de girasol, para comodidad de los comensales se tendieron varias largas mesas tendidas con manteles amarillos y centros de frescas flores multicolores.

La mesa del brindis fue presentada con mantel tejido a la aguja de crochet, encima destacaba la torta de cumpleaños, de forma oval bañada de color marfil con vara de orquídeas naturales, acompañaban otros postres y muses, en un arreglo floral estaban las velitas formando los años que cumplía, estas fueron sopladas reiteradamente junto a los nietos más pequeños, mientras los mayores le cantaban el feliz cumpleaños y formulaban votos de muchos años a cumplir.

Durante la velada Edith bailó el vals, comenzando con su hijo mayor para continuar luego con los demás invitados, entre los que se encontraban varias amigas desde largos años.

Recibió la homenajeada lindos y prácticos obsequios personales y para el hogar.







Recepción de Avisos Clasificados