Los quince años de Micaela

Micaela Moreira Méndez recibió a un bullicioso grupo de amigos en Chacra Le Parck con motivo de celebrar sus quince años. Esperó a sus invitados vistiendo modelo interpretado en crep blanco, corsage bordado en strass y falda amplia, en el peinado lució flores y perlas en dos broches muy bonitos.
Una fina ambientación se veía por doquier, en la entrada se ubicaron telas doradas y salmón, estas se prolongaban por el salón, en el recibidor se veía el cuadro destinado a las firmas y mensajes, del otro lado acompañaba una gigantografía de la jovencita.
Los jóvenes contaron con puf y mesa bajas en cuyo centro se veían copas con flores siguiendo la línea de colores elegidos, las mesas de los mayores tenían igual detalle pero los senderos se iban alternando de color.
El animado baile comenzó con el vals al que todos siguieron y luego fueron cambiando de ritmos no dejando en ningún momento la pista vacía, al momento de la cena se pasaron secuencias de fotos y videos de la jovencita. Sobre la madrugada entre cantos y aplausos cortó la torta junto a variados postres.
Desde un exhibidor de fotos sopló las quince velas que formaban el centro de la felicidad. Entre los presentes recordamos a los abuelos  Manuel Moreira y Luisa Martínez. Recibió múltiples y fi nos obsequios.

Micaela Moreira Méndez recibió a un bullicioso grupo de amigos en Chacra Le Parck con motivo de celebrar sus quince años. Esperó a sus invitados vistiendo modelo interpretado en crep blanco, corsage bordado en strass y falda amplia, en el peinado lució flores y perlas en dos broches muy bonitos.

Una fina ambientación se veía por doquier, en la entrada se ubicaron telas doradas y salmón, estas se prolongaban por el salón, en el recibidor se veía el cuadro destinado a las firmas y mensajes, del otro lado acompañaba una gigantografía de la jovencita.

Los jóvenes contaron con puf y mesa bajas en cuyo centro se veían copas con flores siguiendo la línea de colores elegidos, las mesas de los mayores tenían igual detalle pero los senderos se iban alternando de color.

El animado baile comenzó con el vals al que todos siguieron y luego fueron cambiando de ritmos no dejando en ningún momento la pista vacía, al momento de la cena se pasaron secuencias de fotos y videos de la jovencita. Sobre la madrugada entre cantos y aplausos cortó la torta junto a variados postres.

Desde un exhibidor de fotos sopló las quince velas que formaban el centro de la felicidad. Entre los presentes recordamos a los abuelos  Manuel Moreira y Luisa Martínez. Recibió múltiples y fi nos obsequios.