Los 15 años de Clarisa promovieron divertida reunión juvenil

Al cumplir quince años Clarisa Gutiérrez Sierro, su mamá y abuelos se los festejaron con una hermosa reunión ofrecida en un salón de eventos, al cual concurrieron familiares, amigos y compañeros de estudios, entre ellos los tíos viajaron expresamente de Colonia.
La quinceañera recibió a los invitados vistiendo modelo de baile  de color rosa pálido, amplia falda compuesta de varias capas de tul y corset de raso salpicado con pequeñas flores bordadas de cristalitos transparentes, se agrupaban más sobre la línea del escote para irse espaciando hasta el talle semi largo, en el peinado juvenil lució broche de strass en armonía con las alhajas que lució.
Una fina decoración se apreciaba en el salón comenzando en la entrada donde destacaba alto candelabro con velones de color fucsia, acompañaba coqueta mesita con el álbum destinado a las firmas y mensajes en cuyas páginas había distintas fotos de la quinceañera, comenzando desde la niñez a la actualidad.
En el salón el techo fue casi escondido con torzadas y racimos de globos de colores fucsia, lila, rosa y blanco, se iban intercalando con bando de telas, estas se recogían al centro de la pista formando enorme flor conteniendo infinidad de golosinas las que fueron soltadas al momento de repartir el cotillón. Haciendo del momento el de mayor algarabía.
Los invitados disfrutaron de las atenciones de los anfitriones ubicados en torno a mesas tendidas con mantelería blanco de base, se iban alterando los cubre manteles en fucsia  o lilas, tendiendo al centro topiarios de gomitas las de los jóvenes y transparencias circulares con marmolina y agua de color donde flotaban velas y flores. Los amplios ventanales fueron destacados con cortinados de voile y otros de caireles transparentes, este detalle se apreciaban detrás la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños de tres pisos desnivelados, cada piso bañados de colores fucsia, blanco y rosas con motivos de lunares y círculos en tonos contrastantes, Al costado estaba el candelabro dorado con los quince velocitos rosados, en la base delicado arreglo de flores blancas y lilas.
Cuando ya todos estaban en la sala la agasajada junto a su abuelo Norberto comenzaron el vals, continuando luego con otros familiares y amigos, posteriormente ritmos de moda fueron toda una invitación a la alegría, para repartir el cotillón luminoso Clarisa cambió la falda por otra más corta. Como muestra de afecto y amistad recibió múltiples y hermoso obsequios, retribuyó atenciones repartiendo flores de cristal donde se adhería la tarjeta de agradecimiento.

Al cumplir quince años Clarisa Gutiérrez Sierro, su mamá y abuelos se los festejaron con una hermosa reunión ofrecida en un salón de eventos, al cual concurrieron familiares, amigos y compañeros de estudios, entre ellos los tíos viajaron expresamente de Colonia.

La quinceañera recibió a los invitados vistiendo modelo de baile  de color rosa pálido, amplia falda compuesta de varias capas de tul y corset de raso salpicado con pequeñas flores bordadas de cristalitos transparentes, se agrupaban más sobre la línea del escote para irse espaciando hasta el talle semi largo, en el peinado juvenil lució broche de strass en armonía con las alhajas que lució.

Una fina decoración se apreciaba en el salón comenzando en la entrada donde destacaba alto candelabro con velones de color fucsia, acompañaba coqueta mesita con el álbum destinado a las firmas y mensajes en cuyas páginas había distintas fotos de la quinceañera, comenzando desde la niñez a la actualidad.

En el salón el techo fue casi escondido con torzadas y racimos de globos de colores fucsia, lila, rosa y blanco, se iban intercalando con bando de telas, estas se recogían al centro de la pista formando enorme flor conteniendo infinidad de golosinas las que fueron soltadas al momento de repartir el cotillón. Haciendo del momento el de mayor algarabía.

Los invitados disfrutaron de las atenciones de los anfitriones ubicados en torno a mesas tendidas con mantelería blanco de base, se iban alterando los cubre manteles en fucsia  o lilas, tendiendo al centro topiarios de gomitas las de los jóvenes y transparencias circulares con marmolina y agua de color donde flotaban velas y flores. Los amplios ventanales fueron destacados con cortinados de voile y otros de caireles transparentes, este detalle se apreciaban detrás la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños de tres pisos desnivelados, cada piso bañados de colores fucsia, blanco y rosas con motivos de lunares y círculos en tonos contrastantes, Al costado estaba el candelabro dorado con los quince velocitos rosados, en la base delicado arreglo de flores blancas y lilas.

Cuando ya todos estaban en la sala la agasajada junto a su abuelo Norberto comenzaron el vals, continuando luego con otros familiares y amigos, posteriormente ritmos de moda fueron toda una invitación a la alegría, para repartir el cotillón luminoso Clarisa cambió la falda por otra más corta. Como muestra de afecto y amistad recibió múltiples y hermoso obsequios, retribuyó atenciones repartiendo flores de cristal donde se adhería la tarjeta de agradecimiento.