Los 15 años de Claudia Giovanna promivieron destacada reunión juvenil


Claudia Giovanna Mutuberría de los Santos cumplió quince años, sus padres Giovanna y Fabricio junto a su hermana Nazarena Gómez de los Santos ofrecieron una hermosa fiesta invitando a familiares más allegados y amistades con los cuales participaron de gratos momentos de sociabilidad y diversión. El club de Pesca lució sus mejores galas decorado el salón principal con globos y guirnaldas de cintas torneadas de colores fucsia y blanco, se sumaban cortinados y grandes moños de tela, la puerta de acceso fue delineada con arcos de globos, un poco más adelante estaba el caballete de pintor con el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de cuantos le acompañaron en su día de fiesta.

Las mesas donde se ubicaron los invitados fueron tendidas con generosos manteles blancos y senderos fucsia, lucían al medio  delicados candelabros de porcelana fría formando flores de camalotes rosadas y sus hojas, elevándose al medio un velón encendido.

La quinceañera acompañada de su abuelo llegó al salón mientras un show de fuegos artificiales iluminaban la anoche, lució vestido de fiesta interpretado en crep satén blanco, corsage de corte straples bordado con canutillos, del talle largo nace amplia falda, en el peinado lució tiara de strass. Fue recibida por sus padres y hermana Nazarena Gómez de los Santos y los abuelos José de los Santos y Mirtha Criado, luego se fueron acercando todos los presentes, posteriormente las notas de un vals marcaron el inicio de la danza dando por inaugurada la fiesta que se prolongó hasta muy avanzada la madrugada, teniendo su punto más alto de alegría cuando se repartió el colorido cotillón y se hicieron juegos de espuma y serpentinas haciendo del momento un verdadero carnaval.

Llegado el momento de elevar las copas en el brindis compartido tomó mayor  relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños de tres pisos bañados de fondant blanco con detalles de margaritas de color fucsia  en los bordes, en el piso más bajo había una muñeca de porcelana, acompañaba sobre uno de los laterales alto candelabro con los quince veloncitos del centro de la felicidad. Un momento muy emotivo fue cuando Claudia fue llamando a quince personas más queridas donde estaba el árbol de la vida y les fue entregando las velas de gala junto a un mensaje personalizado. Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios que perdurarán en el recuerdo de este su día feliz.