Los 15 Años de Sofía promovieron divertida reunión

Días pasados los esposos Ramiro Astray y Carina Martínez ofrecieron una hermosa fiesta celebrando los quince años de su hija Sofía Soledad.
El lugar elegido fue  El Chalet, Paraje Coronado, en Bella Unión hasta donde viajaron varias familias desde nuestra ciudad, Montevideo, Paysandú, Argentina y España, los que compartieron agradables horas de sociabilidad con los familiares y amistades de la jovencita. Todos admiraron la colorida decoración temática hawaiana con detalles rústicos en los colores tierra de marrones, naranjas, lacre, dos tonos de verdes y azules. La joven llegó al salón desde la casona contigua al predio, al pasar por la alfombra roja delimitada con velones iluminados y plantas de bambú ubicadas en enormes macetas de cerámica, y al llegar a la parte media donde la esperaban sus hermanos Diego y Rodrigo el cielo se iluminó con un show de fuegos artificiales acompañando el pasaje hasta llegar donde la aguardaban  sus padres y las hermanas  Carolina y Chabeli.
La quinceañera realzó su juventud vistiendo solero de línea straples la parte superior confeccionado en tafetas blanco bordado con pailletes de color salmón, falda acampanada con varias capas superpuestas de tul tono salmón salpicada de cristales, la superior recogida en un  lateral por medio de varias flores de organza combinando ambos colores, en el peinado lució tiara de strass.
Luego de saludar, con su papá ingresó al salón llegando hasta el centro de la pista coronada con múltiples globos espejados y bando de telas en los colores elegidos, estas telas se apreciaban decorando todo el local, como así también varias parejas de totem ubicadas en diferentes sitios acompañadas con canastas tejidas con raíces donde se ubicaron frutos tropicales y flores de pájaro anaranjadas, los primeros apoyados en el piso sobre arena y las canastas sobre pedestales de madera, hojas de palmeras y bananeros completaban la ambientación.
En el recibidor estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes, acompañaba original palmera lograda  el tronco con naranjas y copa de follaje y frutos  butiá, naturales.
Los invitados disfrutaron de las atenciones de sus anfitriones ubicados en torno a mesas tendidas con mantelería de color amarillo y cubre de arpillera donde resaltaban los centros de mesas logrados con estilizados floreros con escapes de paja y varas de bambú acompañados de liliums anaranjados o amarillos.
Las mesas de los jóvenes cubiertas con manteles anaranjados y cubre de lienzos color crudo con igual centro de mesa, pasando un portal de madera decorado con plantas de quinotos, palmeras con sus frutos y dos parejas de totem se llegaba a un  espacio destinado también a los jóvenes, con muebles de bambú y mimbre con almohadones de satén y brocato en los colores de la fiesta, hamacas de mimbre, todo esto enmarcado con plantas de follajes muy verdes, detrás había un mural con un paisaje de playa caribeño, también se veía una gigantografía de Sofía vestida de hawaiana, tabla de surf  y hasta un limbo (barra de baile hawaiano), ambos grabados con su nombre. En el patio exterior el brocal de un aljibe fue iluminado con luces led y adornado con  plantas tropicales, en un costado estaba la barra de tragos decorado con dos palmeras entrecruzadas con su tronco logrado con varios ananá y hojas led.
Es de destacar que en varios sitios del salón había gigantografías de la quinceañera con ropa casual o de bailarina.
El baile comenzó con el vals, luego de cambiar parejas por varios minutos la pista se pobló de bailarines disfrutando todos de la alegría del momento, llegada la madrugada se repartió el cotillón.
Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal, base de bambú y tapa de vidrio donde se apoyaban las tres tortas blancas adornadas en lo alto con liliums amarillos y cascada de caracolas naturales, acompañaba un soporte de madera en forma de canoa donde se ubicaron los quince veloncitos del centro de la felicidad, daba marco a esta mesa un marco de madera patinado de color azul y celeste del mar al centro destacaba arreglo floral en amarillo y naranja sobre cascada de caracoles.
Entre los invitados  se encontraban los abuelos Luis Martínez, Nybia Arbiza y Consuelo Mariña, los padrinos Daniel Moraes y Josefina Astray.
Muchas elegantes se dieron cita esta noche, entre ellas destacamos a la mamá, vistió modelo de gasa color verde petróleo, falda larga de suave movimiento y corsage drapeado destacado con guarda en diagonal de encaje bordado en pedrería, y forman ambos breteles. Sus hermanas, Chabeli lució solero largo de color natural, los breteles y el talle señalados con trenza de gasa en los colores amarillo, natural y turquesa, Carolina vistió pantalón de saten negro, blusa de cruny tono coral, cinto de satén negro con una rosa lateral.
Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios.

Días pasados los esposos Ramiro Astray y Carina Martínez ofrecieron una hermosa fiesta celebrando los quince años de su hija Sofía Soledad.

El lugar elegido fue  El Chalet, Paraje Coronado, en Bella Unión hasta donde viajaron varias familias desde nuestra ciudad, Montevideo, Paysandú, Argentina y España, los que compartieron agradables horas de sociabilidad con los familiares y amistades de la jovencita. Todos admiraron la colorida decoración temática hawaiana con detalles rústicos en los colores tierra de marrones, naranjas, lacre, dos tonos de verdes y azules. La joven llegó al salón desde la casona contigua al predio, al pasar por la alfombra roja delimitada con velones iluminados y plantas de bambú ubicadas en enormes macetas de cerámica, y al llegar a la parte media donde la esperaban sus hermanos Diego y Rodrigo el cielo se iluminó con un show de fuegos artificiales acompañando el pasaje hasta llegar donde la aguardaban  sus padres y las hermanas  Carolina y Chabeli.

La quinceañera realzó su juventud vistiendo solero de línea straples la parte superior confeccionado en tafetas blanco bordado con pailletes de color salmón, falda acampanada con varias capas superpuestas de tul tono salmón salpicada de cristales, la superior recogida en un  lateral por medio de varias flores de organza combinando ambos colores, en el peinado lució tiara de strass.

Luego de saludar, con su papá ingresó al salón llegando hasta el centro de la pista coronada con múltiples globos espejados y bando de telas en los colores elegidos, estas telas se apreciaban decorando todo el local, como así también varias parejas de totem ubicadas en diferentes sitios acompañadas con canastas tejidas con raíces donde se ubicaron frutos tropicales y flores de pájaro anaranjadas, los primeros apoyados en el piso sobre arena y las canastas sobre pedestales de madera, hojas de palmeras y bananeros completaban la ambientación.

En el recibidor estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes, acompañaba original palmera lograda  el tronco con naranjas y copa de follaje y frutos  butiá, naturales.

Los invitados disfrutaron de las atenciones de sus anfitriones ubicados en torno a mesas tendidas con mantelería de color amarillo y cubre de arpillera donde resaltaban los centros de mesas logrados con estilizados floreros con escapes de paja y varas de bambú acompañados de liliums anaranjados o amarillos.

Las mesas de los jóvenes cubiertas con manteles anaranjados y cubre de lienzos color crudo con igual centro de mesa, pasando un portal de madera decorado con plantas de quinotos, palmeras con sus frutos y dos parejas de totem se llegaba a un  espacio destinado también a los jóvenes, con muebles de bambú y mimbre con almohadones de satén y brocato en los colores de la fiesta, hamacas de mimbre, todo esto enmarcado con plantas de follajes muy verdes, detrás había un mural con un paisaje de playa caribeño, también se veía una gigantografía de Sofía vestida de hawaiana, tabla de surf  y hasta un limbo (barra de baile hawaiano), ambos grabados con su nombre. En el patio exterior el brocal de un aljibe fue iluminado con luces led y adornado con  plantas tropicales, en un costado estaba la barra de tragos decorado con dos palmeras entrecruzadas con su tronco logrado con varios ananá y hojas led.

Es de destacar que en varios sitios del salón había gigantografías de la quinceañera con ropa casual o de bailarina.

El baile comenzó con el vals, luego de cambiar parejas por varios minutos la pista se pobló de bailarines disfrutando todos de la alegría del momento, llegada la madrugada se repartió el cotillón.

Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal, base de bambú y tapa de vidrio donde se apoyaban las tres tortas blancas adornadas en lo alto con liliums amarillos y cascada de caracolas naturales, acompañaba un soporte de madera en forma de canoa donde se ubicaron los quince veloncitos del centro de la felicidad, daba marco a esta mesa un marco de madera patinado de color azul y celeste del mar al centro destacaba arreglo floral en amarillo y naranja sobre cascada de caracoles.

Entre los invitados  se encontraban los abuelos Luis Martínez, Nybia Arbiza y Consuelo Mariña, los padrinos Daniel Moraes y Josefina Astray.

Muchas elegantes se dieron cita esta noche, entre ellas destacamos a la mamá, vistió modelo de gasa color verde petróleo, falda larga de suave movimiento y corsage drapeado destacado con guarda en diagonal de encaje bordado en pedrería, y forman ambos breteles. Sus hermanas, Chabeli lució solero largo de color natural, los breteles y el talle señalados con trenza de gasa en los colores amarillo, natural y turquesa, Carolina vistió pantalón de saten negro, blusa de cruny tono coral, cinto de satén negro con una rosa lateral.

Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios.







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