Los 15 años de Soledad

Días pasados cumplió quince años Stefani Soledad Aquino García da Rosa, motivo por el cual sus padres Roberto y Ana Lucía ofrecieron una linda fiesta en su honor de la que participaron familiares, amigos y compañeros de clase.
El salón comunal cercano a su domicilio fue el sitio elegido para la diversión, se veían telas y globos de colores pastel, en el recibidor se ubicó el atril con la foto de firma por detrás se apreciaba traillage de madera blanca donde colgaban faroles de diferentes tamaños con velones encendidos, la entrada al salón fue destacado con dos faroles grandes de piso, las mesas fueron cubiertas con mantelería blanca, se iban alternando los senderos o cubre manteles en los colores rosa, verde agua y amarillo suave, los centros de mesas eran bases espejadas con cuatro vasitos en los vértices, dos con veloncitos perfumados y dos con ramitas de flores ilusión.
Al llegar la quinceañera fue recibida por un cortejo de quince jóvenes, ellos les iban ofreciendo velas para que las soplara mientras pedía un deseo, luego recogía los claveles blancos, con ellos formó un ramo y se los entregó a su mamá que la esperaba en el recibidor junto al papá y la hermana.
Soledad realzó su juventud y estilizada figura con vestido blanco, la parte superior solero de breteles finos confeccionado en encaje salpicado de pailletes,  destacaba el talle faja drapeada combinando encaje y raso, desde allí daba nacimiento a la falda larga de caída natural de raso, en sus largos cabellos lució tiara de strass.
Luego de saludarlos ingresó al salón siendo recibida con todos los invitados de pie, comenzó el vals, alternando parejas por varios minutos, posteriormente con ritmos de moda el baile se generalizó disfrutando todos de la alegría, llegando a su punto más alto sobre la madrugada cuando se repartió el cotillón.
Una mesa muy visitada fue la de las golosinas vistosamente presentadas y enmarcada igual a la principal con triple arco de globos en los colores de la fiesta, esta mesa  acompañaba la mesa principal donde estaban las cuatro tortas cuadradas,  separadas por columnas dejando los pisos desencontrados, decoradas un piso de cada color, con llamativo y original cascada de rosas de azúcar que se iba deslizando desde el piso superior tomando diferentes colores, una obra artesanal que mucho llamó la atención. Completaba el arreglo de esta mesa  soporte escalonado con las quince velas del centro de la felicidad y una rosa de chocolate blanco, ambos fueron entregados a diferentes integrantes de familias y amigos más allegados a la quinceañera en la ceremonia de las velas.
Entre las elegantes recordamos a la mamá, lució solero de tafeta nacarada verde agua, faja drapeada de tul color champagne con detalles bordados en pailletes dorados y verde agua desde allí se origina la falda larga de gasa lisa, la hermana Macarena solero corto de tafetas color fucsia, señala el talle cinturón cadena dorado.
Como muestra de afecto recibió la jovencita lindos y finos obsequios.

Días pasados cumplió quince años Stefani Soledad Aquino García da Rosa, motivo por el cual sus padres Roberto y Ana Lucía ofrecieron una linda fiesta en su honor de la que participaron familiares, amigos y compañeros de clase.

El salón comunal cercano a su domicilio fue el sitio elegido para la diversión, se veían telas y globos de colores pastel, en el recibidor se ubicó el atril con la foto de firma por detrás se apreciaba traillage de madera blanca donde colgaban faroles de diferentes tamaños con velones encendidos, la entrada al salón fue destacado con dos faroles grandes de piso, las mesas fueron cubiertas con mantelería blanca, se iban alternando los senderos o cubre manteles en los colores rosa, verde agua y amarillo suave, los centros de mesas eran bases espejadas con cuatro vasitos en los vértices, dos con veloncitos perfumados y dos con ramitas de flores ilusión.

Al llegar la quinceañera fue recibida por un cortejo de quince jóvenes, ellos les iban ofreciendo velas para que las soplara mientras pedía un deseo, luego recogía los claveles blancos, con ellos formó un ramo y se los entregó a su mamá que la esperaba en el recibidor junto al papá y la hermana.

Soledad realzó su juventud y estilizada figura con vestido blanco, la parte superior solero de breteles finos confeccionado en encaje salpicado de pailletes,  destacaba el talle faja drapeada combinando encaje y raso, desde allí daba nacimiento a la falda larga de caída natural de raso, en sus largos cabellos lució tiara de strass.

Luego de saludarlos ingresó al salón siendo recibida con todos los invitados de pie, comenzó el vals, alternando parejas por varios minutos, posteriormente con ritmos de moda el baile se generalizó disfrutando todos de la alegría, llegando a su punto más alto sobre la madrugada cuando se repartió el cotillón.

Una mesa muy visitada fue la de las golosinas vistosamente presentadas y enmarcada igual a la principal con triple arco de globos en los colores de la fiesta, esta mesa  acompañaba la mesa principal donde estaban las cuatro tortas cuadradas,  separadas por columnas dejando los pisos desencontrados, decoradas un piso de cada color, con llamativo y original cascada de rosas de azúcar que se iba deslizando desde el piso superior tomando diferentes colores, una obra artesanal que mucho llamó la atención. Completaba el arreglo de esta mesa  soporte escalonado con las quince velas del centro de la felicidad y una rosa de chocolate blanco, ambos fueron entregados a diferentes integrantes de familias y amigos más allegados a la quinceañera en la ceremonia de las velas.

Entre las elegantes recordamos a la mamá, lució solero de tafeta nacarada verde agua, faja drapeada de tul color champagne con detalles bordados en pailletes dorados y verde agua desde allí se origina la falda larga de gasa lisa, la hermana Macarena solero corto de tafetas color fucsia, señala el talle cinturón cadena dorado.

Como muestra de afecto recibió la jovencita lindos y finos obsequios.