Los 15 años de Thaís en Bella Unión

La jovencita Thaís Bértiz Cuña cumplió quince años, sus padres Heber y Raquel la agasajaron con una hermosa fiesta celebrada en el salón de fiesta El Chalet, en Bella Unión.
Los colores rojo y blanco se veían en todos los detalles de telas y flores que decoraban el salón con detalles rústicos, en la entrada se veía dos baúles antiguos donde se iban depositando los obsequios, en un costado había una mesa de troncos con tapa de vidrio y al medio destacado arreglo floral logrado con liliums y gerberas rojas. Un rincón destinado a las fotos de los jóvenes fue decorado con sillón de época tapizado de terciopelo rojo, alfombra y perchero de Viena con sombreros antiguos y dos lámparas de pie, de hierro y madera. En otro sitio bellamente decorado se veía una gigantografía con la foto de la quinceañera y su hermana Eliandre, acompañaba una caricatura de ella, en sus bordes blancos todos los invitados dejaron sus firmas y mensajes.
Los amplios ventanales con cortinados de voile combinados con satén y arpilleras roja y natural, estas telas se veían tapizando el techo del salón. La barra de tragos realizada con troncos rústicos y tapa de vidrio donde un barman realizó un show de tragos.
Los jóvenes se ubicaron en mesas circulares y sillas vestidas en ambos colores de la fiesta, al centro se elevaban altos candelabros metalizados con un velón cónico rojo. Los mayores tuvieron grata estadía ubicados en mesas largas, cada tanto había altos candelabros con bouquet de gerberas y liliums rojos.
La quinceañera con su primo Cléber Márquez llegó al salón mereciendo elogios a su paso al lucir el mismo vestido de bodas de su mamá, confeccionado en satén de seda natural revestido de organza, corsage totalmente drapeado, breteles finos y espalda baja, falda larga con sobrefalda más corta delineada las terminaciones con strass rojos, acompañó con modernas sandalias rojas, en el costado del peinado lució broche de strass.
Acompañaron en elegancia la mamá, con vestido azul, corsage drapeado y breteles anchos con detalles de bordados en piedras al tono, falda larga amplia de suave movimiento. La hermana vistió solera de gasa estampada en dos tonos de turquesa, la parte superior de un solo hombro delineado con vuelo en diagonal, falda con movimiento.
El baile fue iniciado con su papá bailando el vals, luego alternó parejas con familiares y amigos, posteriormente ritmos de moda se pusieron al aire siendo toda una invitación al animado baile. Para este momento la agasajada y algunas amigas realizaron una coreografía llegando con canastos para repartir el variado cotillón, mientras ingresaba al salón la batería de Irupé Show. En este momento Thaís cambió su vestido por otro más corto rojo revestido de encaje blanco. Entre los mayores la acompañaron su abuela Malvina Pintos, los padrinos Susana Soria y Mario Gómez. Para acompañarlos llegaron amistades de Montevideo, Maldonado y Artigas. Como muestra de afecto recibió múltiples y finas alhajas.

La jovencita Thaís Bértiz Cuña cumplió quince años, sus padres Heber y Raquel la agasajaron con una hermosa fiesta celebrada en el salón de fiesta El Chalet, en Bella Unión.

Los colores rojo y blanco se veían en todos los detalles de telas y flores que decoraban el salón con detalles rústicos, en la entrada se veía dos baúles antiguos donde se iban depositando los obsequios, en un costado había una mesa de troncos con tapa de vidrio y al medio destacado arreglo floral logrado con liliums y gerberas rojas. Un rincón destinado a las fotos de los jóvenes fue decorado con sillón de época tapizado de terciopelo rojo, alfombra y perchero de Viena con sombreros antiguos y dos lámparas de pie, de hierro y madera. En otro sitio bellamente decorado se veía una gigantografía con la foto de la quinceañera y su hermana Eliandre, acompañaba una caricatura de ella, en sus bordes blancos todos los invitados dejaron sus firmas y mensajes.

Los amplios ventanales con cortinados de voile combinados con satén y arpilleras roja y natural, estas telas se veían tapizando el techo del salón. La barra de tragos realizada con troncos rústicos y tapa de vidrio donde un barman realizó un show de tragos.

Los jóvenes se ubicaron en mesas circulares y sillas vestidas en ambos colores de la fiesta, al centro se elevaban altos candelabros metalizados con un velón cónico rojo. Los mayores tuvieron grata estadía ubicados en mesas largas, cada tanto había altos candelabros con bouquet de gerberas y liliums rojos.

La quinceañera con su primo Cléber Márquez llegó al salón mereciendo elogios a su paso al lucir el mismo vestido de bodas de su mamá, confeccionado en satén de seda natural revestido de organza, corsage totalmente drapeado, breteles finos y espalda baja, falda larga con sobrefalda más corta delineada las terminaciones con strass rojos, acompañó con modernas sandalias rojas, en el costado del peinado lució broche de strass.

Acompañaron en elegancia la mamá, con vestido azul, corsage drapeado y breteles anchos con detalles de bordados en piedras al tono, falda larga amplia de suave movimiento. La hermana vistió solera de gasa estampada en dos tonos de turquesa, la parte superior de un solo hombro delineado con vuelo en diagonal, falda con movimiento.

El baile fue iniciado con su papá bailando el vals, luego alternó parejas con familiares y amigos, posteriormente ritmos de moda se pusieron al aire siendo toda una invitación al animado baile. Para este momento la agasajada y algunas amigas realizaron una coreografía llegando con canastos para repartir el variado cotillón, mientras ingresaba al salón la batería de Irupé Show. En este momento Thaís cambió su vestido por otro más corto rojo revestido de encaje blanco. Entre los mayores la acompañaron su abuela Malvina Pintos, los padrinos Susana Soria y Mario Gómez. Para acompañarlos llegaron amistades de Montevideo, Maldonado y Artigas. Como muestra de afecto recibió múltiples y finas alhajas.