Los cuatro años de Renata promovieron divertido festejo

El pasado domingo 27 de abril, en las instalaciones del Salto Polo club, se reunieron familiares y amistades de la niña Renata Beguirinstain Gastesi al cumplir cuatro años.
La cita fue al mediodía prolongándose el festejo hasta el anochecer, todo el predio fue decorado con diferentes motivos, todo pensado para que grandes y chicos disfrutaran una tarde de fiesta.
Al llegar los niños invitados antes del mediodía eran recibidos por un payaso subido a zancos que les entregaba bolsitas con la merienda de la mañana, lo acompañaban otros dos payasos y la Hormiguita Viajera, en armonía de estos colores, el rojo, negro y blanco se extendieron los globos a lunares y guirnaldas de banderines, que desde el exterior entraban a los dos salones decorándolos, también se veía bandó de telas.
En el salón principal estos animadores  ayudaban a los niños a maquillarse y vestirse con diferentes disfraces, un gran cuadro pintaron todos, cada uno plasmó su idea con coloridos crayon, mesas con juegos de encastre, sencillos rompecabezas, mesa de ping pong, etc… En la parte final también se realizó una pequeña obra teatral con un payaso y la Hormiguita Viajera, personaje central de la decoración, de este momento participaron igualmente los mayores.
En el espacioso parque se instalaron canchas de pelota paleta, fútbol, juegos inflables y dos camas elásticas, en la media tarde los niños disfrutaron de paseos campestres en un carruaje tirado por caballo, en medio del recorrido se ubicó un gacebo, en este sitio bajaban y les obsequiaban con alfajores y jugos naturales, al llegar los esperaba un quiosco con panchos y hamburguesas que les repartieron los payasos.
El importante grupo de mayores disfrutaron de las atenciones de la mamá de la niña Elena Gastesi, la abuela Pitita Céspedes y la madrina Lorena Fontoura, en el salón semi abierto se ubicaron las mesas cubiertas con manteles blancos y cubre manteles alternando el negro y rojo, al centro se ubicaron pequeñas cajas alhajeros con la Hormiguita Viajera sentada sobre la tapa, realizadas en porcelana fría por la madrina .
Es de destacar que para los mayores también hubo un animador que les interpretó melodías, los incentivó al canto y baile con reparto de cotillón, y algunos juegos de ingenio y adivinanza, que a todos encantó, pero lo que llamó mucho la atención y lo disfrutaron a pleno fue el foto box, que luego se llevaron como souvenirs.
Luego del almuerzo se habilitó una muy completa mesa de postres y helados, antes de retirarse todos los invitados pasaron al salón principal donde estaba la coqueta mesa portando la torta de cumpleaños, de un solo piso bañada de fondant rojo a lunares blancos donde se ubicaron dos hormiguitas entre las cuatro velitas que Renata sopló entre cantos y aplausos.
Al anochecer todos regresaron a la ciudad  muy contentos, los niños de llevaron globos, copos de nieve en azúcar, muchas golosinas y pequeños juguetes que recogieron cuando se rompió la enorme piñata, entre tanto la niña homenajeada se contentaba abriendo la infinidad de hermosos obsequios recibidos.
El pasado domingo 27 de abril, en las instalaciones del Salto Polo club, se reunieron familiares y amistades de la niña Renata Beguirinstain Gastesi al cumplir cuatro años.
La cita fue al mediodía prolongándose el festejo hasta el anochecer, todo el predio fue decorado con diferentes motivos, todo pensado para que grandes y chicos disfrutaran una tarde de fiesta.
Al llegar los niños invitados antes del mediodía eran recibidos por un payaso subido a zancos que les entregaba bolsitas con la merienda de la mañana, lo acompañaban otros dos payasos y la Hormiguita Viajera, en armonía de estos colores, el rojo, negro y blanco se extendieron los globos a lunares y guirnaldas de banderines, que desde el exterior entraban a los dos salones decorándolos, también se veía bandó de telas.
En el salón principal estos animadores  ayudaban a los niños a maquillarse y vestirse con diferentes disfraces, un gran cuadro pintaron todos, cada uno plasmó su idea con coloridos crayon, mesas con juegos de encastre, sencillos rompecabezas, mesa de ping pong, etc… En la parte final también se realizó una pequeña obra teatral con un payaso y la Hormiguita Viajera, personaje central de la decoración, de este momento participaron igualmente los mayores.
En el espacioso parque se instalaron canchas de pelota paleta, fútbol, juegos inflables y dos camas elásticas, en la media tarde los niños disfrutaron de paseos campestres en un carruaje tirado por caballo, en medio del recorrido se ubicó un gacebo, en este sitio bajaban y les obsequiaban con alfajores y jugos naturales, al llegar los esperaba un quiosco con panchos y hamburguesas que les repartieron los payasos.
El importante grupo de mayores disfrutaron de las atenciones de la mamá de la niña Elena Gastesi, la abuela Pitita Céspedes y la madrina Lorena Fontoura, en el salón semi abierto se ubicaron las mesas cubiertas con manteles blancos y cubre manteles alternando el negro y rojo, al centro se ubicaron pequeñas cajas alhajeros con la Hormiguita Viajera sentada sobre la tapa, realizadas en porcelana fría por la madrina .
Es de destacar que para los mayores también hubo un animador que les interpretó melodías, los incentivó al canto y baile con reparto de cotillón, y algunos juegos de ingenio y adivinanza, que a todos encantó, pero lo que llamó mucho la atención y lo disfrutaron a pleno fue el foto box, que luego se llevaron como souvenirs.
Luego del almuerzo se habilitó una muy completa mesa de postres y helados, antes de retirarse todos los invitados pasaron al salón principal donde estaba la coqueta mesa portando la torta de cumpleaños, de un solo piso bañada de fondant rojo a lunares blancos donde se ubicaron dos hormiguitas entre las cuatro velitas que Renata sopló entre cantos y aplausos.
Al anochecer todos regresaron a la ciudad  muy contentos, los niños de llevaron globos, copos de nieve en azúcar, muchas golosinas y pequeños juguetes que recogieron cuando se rompió la enorme piñata, entre tanto la niña homenajeada se contentaba abriendo la infinidad de hermosos obsequios recibidos.