Los quince años de Andrea Sissi fueron celebrados en divertida reunión juvenil

Días pasados celebró sus quince años Andrea Sissi Knecht Rochón, motivo por el cual sus padres ofrecieron una hermosa fiesta, de la que participaron familiares y muchos amigos de la jovencita.
El salón circular de Parador Ayuí fue el sitio elegido para recibirlos, lo ambientaron con globos y telas de colores blanco, rojo y negro, en la entrada había telas con su nombre, una gigantografía con su foto y caballete con el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de cuantos la acompañaron en su noche muy especial. En el salón se ubicaron las mesas tendidas con mantelería acorde a los colores elegidos, lucían al centro candelabros de hierro de tres brazos, patinados de negro,  con velas en forma de rositas rojas.
La mesa del brindis portaba la torta de cumpleaños, eran dos pisos redondos separados por columnas, y dos ovales a los costados, bañados de fondant blanco con detalles de puntillas y punto perdido en rojo y negro, un candelabro de quince brazos con las velas rojas correspondientes formaban el centro de la felicidad.
Cerca de la media noche la agasajada llegó con su abuelo Oscar Knecht, la recibieron su mamá Marta, la abuela Erica Ebert, sus hermanas Natalia Knecht Rochón y Ximena Knecht Elgarte, luego con el abuelo comenzó el vals para culminar esta danza con su papá Fabián Knecht, durante la misma cambió parejas con familiares y amigos, extendiéndose por varios minutos.
La quinceañera destacó vistiendo modelo de baile interpretado en raso blanco, la parte superior strapless bordado con pailletes rojos formando delicadas flores, intercalaban aplicaciones de rositas rococó de satén al tono, amplia falda con sobrefalda abierta en el lateral delineado los bordes con bordados en negro y salpican flores de satén rojo. Sus largos cabellos lucieron sobre un costado arreglo de plumitas negras y rojas con flores bordadas en composée.
La velada transcurrió muy alegre y divertida, disfrutando todos del animado baile y reparto del cotillón.
Como muestra de afecto y amistad recibió múltiples y finos obsequios, retribuyó atenciones repartiendo los souvenirs realizados por ella, eran rosas de porcelana fría donde se adhería una tarjetita con su foto y firma.

Días pasados celebró sus quince años Andrea Sissi Knecht Rochón, motivo por el cual sus padres ofrecieron una hermosa fiesta, de la que participaron familiares y muchos amigos de la jovencita.

El salón circular de Parador Ayuí fue el sitio elegido para recibirlos, lo ambientaron con globos y telas de colores blanco, rojo y negro, en la entrada había telas con su nombre, una gigantografía con su foto y caballete con el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de cuantos la acompañaron en su noche muy especial. En el salón se ubicaron las mesas tendidas con mantelería acorde a los colores elegidos, lucían al centro candelabros de hierro de tres brazos, patinados de negro,  con velas en forma de rositas rojas.

La mesa del brindis portaba la torta de cumpleaños, eran dos pisos redondos separados por columnas, y dos ovales a los costados, bañados de fondant blanco con detalles de puntillas y punto perdido en rojo y negro, un candelabro de quince brazos con las velas rojas correspondientes formaban el centro de la felicidad.

Cerca de la media noche la agasajada llegó con su abuelo Oscar Knecht, la recibieron su mamá Marta, la abuela Erica Ebert, sus hermanas Natalia Knecht Rochón y Ximena Knecht Elgarte, luego con el abuelo comenzó el vals para culminar esta danza con su papá Fabián Knecht, durante la misma cambió parejas con familiares y amigos, extendiéndose por varios minutos.

La quinceañera destacó vistiendo modelo de baile interpretado en raso blanco, la parte superior strapless bordado con pailletes rojos formando delicadas flores, intercalaban aplicaciones de rositas rococó de satén al tono, amplia falda con sobrefalda abierta en el lateral delineado los bordes con bordados en negro y salpican flores de satén rojo. Sus largos cabellos lucieron sobre un costado arreglo de plumitas negras y rojas con flores bordadas en composée.

La velada transcurrió muy alegre y divertida, disfrutando todos del animado baile y reparto del cotillón.

Como muestra de afecto y amistad recibió múltiples y finos obsequios, retribuyó atenciones repartiendo los souvenirs realizados por ella, eran rosas de porcelana fría donde se adhería una tarjetita con su foto y firma.