Los quince años de Bibiana promovieron divertido festejo

Con motivo de cumplir quince años Bibiana Martínez Frinessi, compartió con amigos y compañeros de estudios una fiesta netamente juvenil.
Su mamá Paula y su hermano Pablo reunieron en un salón a los invitados con los cuales compartieron gratas horas de sociabilidad y diversión.
La quinceañera recibió a los invitados  luciendo modelo de baile interpretado en muselina color marfil, la parte superior de amplio escote de breteles caídos dejando los hombros al descubierto, destacaba el talle una faja de tafeta color bronce que anudaba el lateral con broche bijoux confeccionado con piedras color ámbar, desde allí se deslizaba la falda larga acampanada compuesta de varias capas. En el peinado juvenil lució broche de piedras y perlas.
Los invitados disfrutaron de la velada con el salón decorado con telas y globos en la gama de colores amarillo, terracota, salmón y dorado, las columnas fueron recubiertas de telas torneadas.
En el recibidor se ubicó el álbum destinado a recoger las firmas y mensajes en cuyas hojas se intercalaban fotos de la quinceañera, sobre la mesita acompañaba bouquet de liliums y gerberas en blanco y amarillo.
Las mesas fueron cubiertas con mantelería blanca y senderos en terracota y salmón, los centros de mesas eran transparencias con velas flotantes para los mayores, para los jóvenes se ubicaron puf y mesas bajas en cuyo centro habían burbujas con variedad de golosinas, rodeaban la central varios vasitos con veloncitos en los colores reinantes.
Llegada la medianoche, con su hermano, comenzó el vals, esta danza se prolongó por varios minutos al ir cambiando de parejas con sus amigos. Luego la danza se extendió por toda la madrugada disfrutando de ritmos modernos, y sobre la madrugada el reparto del cotillón.
Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños, dos pisos ovales superpuestos bañados de fondant color marfil para culminar con delicado arreglo floral amarillo y salmón, acompañaba candelabro de estilizados brazos extendidos en cuyos extremos había un veloncito salmón, en la base se veía un bouquet de felpillas blancas.
Al finalizar la reunión se entregaron los souvenirs, eran pegotines con su foto y frase de agradecimiento por haberla acompañado en su noche de fiesta, para los abuelos y tíos que también estaban presentes les entregó delicadas tarjetas personalizadas pintadas por ella, donde se leían cariñosas frases de agradecimiento.
Recibió la jovencita innumerables obsequios, muestra fiel del afecto que cuenta entre su grupo de amistades. La llamada telefónica de su madrina María Elena desde Barcelona (España) fue motivo de mucha alegría y emoción.

Con motivo de cumplir quince años Bibiana Martínez Frinessi, compartió con amigos y compañeros de estudios una fiesta netamente juvenil.

Su mamá Paula y su hermano Pablo reunieron en un salón a los invitados con los cuales compartieron gratas horas de sociabilidad y diversión.

La quinceañera recibió a los invitados  luciendo modelo de baile interpretado en muselina color marfil, la parte superior de amplio escote de breteles caídos dejando los hombros al descubierto, destacaba el talle una faja de tafeta color bronce que anudaba el lateral con broche bijoux confeccionado con piedras color ámbar, desde allí se deslizaba la falda larga acampanada compuesta de varias capas. En el peinado juvenil lució broche de piedras y perlas.

Los invitados disfrutaron de la velada con el salón decorado con telas y globos en la gama de colores amarillo, terracota, salmón y dorado, las columnas fueron recubiertas de telas torneadas.

En el recibidor se ubicó el álbum destinado a recoger las firmas y mensajes en cuyas hojas se intercalaban fotos de la quinceañera, sobre la mesita acompañaba bouquet de liliums y gerberas en blanco y amarillo.

Las mesas fueron cubiertas con mantelería blanca y senderos en terracota y salmón, los centros de mesas eran transparencias con velas flotantes para los mayores, para los jóvenes se ubicaron puf y mesas bajas en cuyo centro habían burbujas con variedad de golosinas, rodeaban la central varios vasitos con veloncitos en los colores reinantes.

Llegada la medianoche, con su hermano, comenzó el vals, esta danza se prolongó por varios minutos al ir cambiando de parejas con sus amigos. Luego la danza se extendió por toda la madrugada disfrutando de ritmos modernos, y sobre la madrugada el reparto del cotillón.

Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños, dos pisos ovales superpuestos bañados de fondant color marfil para culminar con delicado arreglo floral amarillo y salmón, acompañaba candelabro de estilizados brazos extendidos en cuyos extremos había un veloncito salmón, en la base se veía un bouquet de felpillas blancas.

Al finalizar la reunión se entregaron los souvenirs, eran pegotines con su foto y frase de agradecimiento por haberla acompañado en su noche de fiesta, para los abuelos y tíos que también estaban presentes les entregó delicadas tarjetas personalizadas pintadas por ella, donde se leían cariñosas frases de agradecimiento.

Recibió la jovencita innumerables obsequios, muestra fiel del afecto que cuenta entre su grupo de amistades. La llamada telefónica de su madrina María Elena desde Barcelona (España) fue motivo de mucha alegría y emoción.