Los quince años de Carolina promovió divertida reunión juvenil

La jovencita Carolina Núñez Aguiñagalde cumplió quince años, motivo por el cual sus padres José y María Inés ofrecieron una hermosa fiesta en su honor.
Llegó al salón vistiendo modelo de baile blanco, corset de escote corazón realizado en gasa ricamente bordada en pedrería, amplia falda de igual tela de caída natural y tiara de strass adornando el peinado.
Fue recibida por sus padres y hermanos, José , Diego y Macarena, luego se acercaron los abuelos Luis Aguiñagalde, María Elisa Lemos y Gladys Valsangiácomo, también los padrinos Heber Reina y Karina Aguiñagalde.
Luego de saludarlos  con su papá ingresó al salón para iniciar el vals, luego cambió parejas con familiares, amigos y compañeros de estudios, posteriormente ritmos de moda fueron toda una invitación a la alegría y diversión, en la madrugada con la llegada de una conocida batucada  se repartió el cotillón.
La fina decoración se apreciaba desde el recibidor donde estaba el atril con el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de cariño y amistad, le acompañaba un cuadro con la “oración de la quinceañera” y un destacado arreglo floral entre medio.
Dentro del salón se veían telas colgando del techo en los colores blanco, rojo y detalles en negro y plateado, sobre la pista de baile se sumaban bolas espejadas y luces laser. Los invitados mayores se ubicaron en la terraza en torno a mesas tendidas con mantelería en composé, lucían al centro tubos de vidrio con gerberas rojas y espigas plateadas. Los jóvenes en el salón disfrutaron de la velada ubicados en el sector vip con puff, sillones y mesas bajas, barra de tragos, degustaron la variedad de golosinas de la mesa dulce y bailaron ritmos de su preferencia.
Cerca del amanecer todos fueron invitados acercarse donde estaba la mesa principal con la torta de cumpleaños, dos pisos blancos y detalles rojos, acompañaba el árbol de la vida con quince vasitos negros decorados con cinta roja y velón blanco con brillantina., detrás esta mesa se lucía una gigantografía de la jovencita.
Durante la velada se pasaron fotos y videos con la historia de vida.
Como muestra de afecto y amistad recibió múltiples y finos obsequios.
La jovencita Carolina Núñez Aguiñagalde cumplió quince años, motivo por el cual sus padres José y María Inés ofrecieron una hermosa fiesta en su honor.
Llegó al salón vistiendo modelo de baile blanco, corset de escote corazón realizado en gasa ricamente bordada en pedrería, amplia falda de igual tela de caída natural y tiara de strass adornando el peinado.
Fue recibida por sus padres y hermanos, José , Diego y Macarena, luego se acercaron los abuelos Luis Aguiñagalde, María Elisa Lemos y Gladys Valsangiácomo, también los padrinos Heber Reina y Karina Aguiñagalde.
Luego de saludarlos  con su papá ingresó al salón para iniciar el vals, luego cambió parejas con familiares, amigos y compañeros de estudios, posteriormente ritmos de moda fueron toda una invitación a la alegría y diversión, en la madrugada con la llegada de una conocida batucada  se repartió el cotillón.
La fina decoración se apreciaba desde el recibidor donde estaba el atril con el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de cariño y amistad, le acompañaba un cuadro con la “oración de la quinceañera” y un destacado arreglo floral entre medio.
Dentro del salón se veían telas colgando del techo en los colores blanco, rojo y detalles en negro y plateado, sobre la pista de baile se sumaban bolas espejadas y luces laser. Los invitados mayores se ubicaron en la terraza en torno a mesas tendidas con mantelería en composé, lucían al centro tubos de vidrio con gerberas rojas y espigas plateadas. Los jóvenes en el salón disfrutaron de la velada ubicados en el sector vip con puff, sillones y mesas bajas, barra de tragos, degustaron la variedad de golosinas de la mesa dulce y bailaron ritmos de su preferencia.
Cerca del amanecer todos fueron invitados acercarse donde estaba la mesa principal con la torta de cumpleaños, dos pisos blancos y detalles rojos, acompañaba el árbol de la vida con quince vasitos negros decorados con cinta roja y velón blanco con brillantina., detrás esta mesa se lucía una gigantografía de la jovencita.
Durante la velada se pasaron fotos y videos con la historia de vida.
Como muestra de afecto y amistad recibió múltiples y finos obsequios.






Recepción de Avisos Clasificados