Los quince años de Cindy Daiana fueron festejados en divertida reunión juvenil

Días pasados los esposos José Rodríguez y Carina González ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija Sindy Daiana al cumplir quince años.

El salón del Salto Rowing club se vistió de fiesta para recibir a los muchos amigos y familiares que acompañaron a la familia, la decoración se centro en los colores azul, blanco y plateado.

La quinceañera llegó a la fiesta junto a su hermano Brian, fue recibida por sus padres y hermana Natalia.

 Realzó su juventud vistiendo elegante modelo de fiesta, la parte superior de radzimir, línea straples con aplicaciones de flores de encaje y pequeñas florcitas azules con centros de strass, señalaba un lateral del talle una flor azul de mayor tamaño, desde el talle largo nacía la falda ampulosa compuesta por varias capas de tul blanco, sus cabellos peinados apenas recogidos hacia los lados lucían en lo alto tiara de strass.

Fue recibida por la familia, luego de saludar y visitar algunas de las mesas alternando con los invitados, llegó la media noche y con ellos las notas de un vals, iniciando el mismo en brazos de su papá, luego con su hermano, otros familiares, amigos y compañeros de estudios. Posteriormente ritmos de moda se pusieron al aire siendo toda una invitación a la danza que se prolongó muy alegre y divertida por toda la madrugada, siendo la algarabía total cuando se repartió el cotillón traído especialmente desde la capital, obsequio de su madrina Silvia Rodríguez. Para este momento la quinceañera lució una capelina con los colores del club Nacional, con algunas firmas de jugadores del seleccionado.

La esmerada decoración se apreciaba desde la entrada al salón donde se dispuso un candelabro de pie con varios velones azules, le torneaban telas plateadas, estas se repetían junto a gasas blancas enmarcando el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes de cariño y amistad de cuantos la acompañaron en su noche de fiesta, completaba el recibidor butacas y mesita antigua con potiche de porcelana cubierto de rosas blancas, todo esto apoyado sobre alfombra roja.

El techo del salón fue destacado con telas y torzadas de globos en los colores de la fiesta, convergían la media de la pista con secuencias de globos espejados y en espejo la inicial de su nombre.

Los invitados fueron deferentemente atendidas ubicadas en torno a mesas tendidas con mantelería blanca, se intercalaban cubre manteles en azul o plateado, los centros eran soportes con delfines que sostenían fibras óptica con luz azul.

En un sitio esmeradamente decorado se tendió la mesa principal sosteniendo la torta de cinco pisos decorados en celeste, blanco y azul, con detalles de delfines, ubicados escalonados sobre telas drapeadas de color azul, al costado estaba el centro de la felicidad cuyas altas y delgadas velitas emergían pimpollos de rosas blancas. En otra mesa estaba la canasta con los souvenirs, eran delfines  junto a la tarjetita con su nombre, fechas y mensaje de agradecimiento por haberla acompañado. Una mesa muy visitada fue la de las variadas golosinas vistosamente envueltas con papel celofán y pilotines plateados o azules, en lo alto había destacado arreglo de pimpollos blancos y espigas azules.

Luego de la cena en un pantalla se pasaron fotos y algunos videos de la jovencita haciendo un raconto de vida desde su nacimiento, hasta las más recientes tomadas para el cuadro de firmas.

Es de destacar que la decoración fue realizada por la mamá de Sindy y la tía Graciela Rodríguez de Macalister, quien también se encargó del lunch y cena.

Entre quienes estuvieron presentes recordamos a los abuelos Carlos González, Marta Russo y Eulalia González, también los familiares llegados de Montevideo, Cerro Largo y Colonia.

Recibió esta jovencita innumerables y finos obsequios, muestra fiuel del afecto que cuenta entre sus amistades.