Los quince años de Elena María

Días pasados con una linda fiesta los esposos Juan Luis Guggeri y María Raquel Solaro celebraron los quince años de su hija Elena María.
En Paseo Alemán recibieron a familiares y amistades más allegadas pasando gratos momentos de sociabilidad y diversión.
La fina decoración se apreciaba desde el ingreso al Paseo Alemán, donde se dispusieron artísticos arreglos florales y profusión de luces realzados por lluvia de caireles. La quinceañera realzó su prestancia y juventud vistiendo modelo de fiesta realizado en gasa blanco, corsage trabajado con juegos de drapeados realzados por perlas, la falda larga de suave movimiento, en el peinado juvenil lució tiara de perlitas.
La alegría de la noche comenzó con el vals, luego de cambiar parejas con familiares y amistades, el baile se generalizó con ritmos modernos disfrutados bajo una bóveda de globos espejados que coronaban el techo sobre la pista de baile, en la madrugada se repartió el colorido cotillón.
Llegado el momento de efectuar el brindis la agasajada y la familia se acercaron donde estaba la mesa principal, encima se exhibía la torta de cumpleaños finamente decorada, acompañaba el centro de la felicidad, de entre rosas y liliums emergían las quince velas, estas fueron sopladas mientras le cantaban el feliz cumpleaños y recibía muestras de afecto  y los mejores augurios.
Fue una reunión de carácter íntimo,  donde la misma Elena María atesoró muchos e importantes obsequios.

Días pasados con una linda fiesta los esposos Juan Luis Guggeri y María Raquel Solaro celebraron los quince años de su hija Elena María.

En Paseo Alemán recibieron a familiares y amistades más allegadas pasando gratos momentos de sociabilidad y diversión.

La fina decoración se apreciaba desde el ingreso al Paseo Alemán, donde se dispusieron artísticos arreglos florales y profusión de luces realzados por lluvia de caireles. La quinceañera realzó su prestancia y juventud vistiendo modelo de fiesta realizado en gasa blanco, corsage trabajado con juegos de drapeados realzados por perlas, la falda larga de suave movimiento, en el peinado juvenil lució tiara de perlitas.

La alegría de la noche comenzó con el vals, luego de cambiar parejas con familiares y amistades, el baile se generalizó con ritmos modernos disfrutados bajo una bóveda de globos espejados que coronaban el techo sobre la pista de baile, en la madrugada se repartió el colorido cotillón.

Llegado el momento de efectuar el brindis la agasajada y la familia se acercaron donde estaba la mesa principal, encima se exhibía la torta de cumpleaños finamente decorada, acompañaba el centro de la felicidad, de entre rosas y liliums emergían las quince velas, estas fueron sopladas mientras le cantaban el feliz cumpleaños y recibía muestras de afecto  y los mejores augurios.

Fue una reunión de carácter íntimo,  donde la misma Elena María atesoró muchos e importantes obsequios.