Los quince años de Evelyn María

Al cumplir quince años Evelyn María Rodríguez Santoro, su mamá Ana Inés ofreció una hermosa fiesta en su honor de la que participaron familiares y amistades de la jovencita.
El sitio elegido fue muy bien decorado, el ingreso fue iluminado con fanales de piso y luego cerca de la puerta se ubicaron cuatro soportes altos donde se iban alternando fanales cuadrados y bouquet de flores ilusión. En el recibidor se ubicó el cuadro de la jovencita destinado a recoger las firmas y mensajes, acompañaba la gigantografía con secuencias de fotos vestida con diferentes atuendos, por detrás se apreciaban cortinados y traillage con telas doradas y marfil con algo de verde manzana. En el salón las columnas fueron recubiertas de telas blancas e iluminadas desde el centro.
La quinceañera  vistió modelo de baile realizado en gasa combinando el blanco y marfil, corsage  línea straples trabajado con drapeados desencontrados, señalaba el talle  galón bordado en pedrería color champagne, desde allí se originaba larga falda acampanada de caída natural, dos brochecitos de perlas retenían el cabello despejando el rostro.
Cuando ya todos estaban en la sala acercándose la medianoche con su abuelo comenzó el vals, cambiando luego de parejas con familiares y amistades, posteriormente ritmos de moda invitaron a comenzar el baile que se prolongó muy animado por toda la madrugada en un escenario decorado con  telas. Un grupo musical en vivo ofreció un show y luego acompañó el momento del reparto de cotillón.
Los invitados disfrutaron de la velada ubicados en torno a mesas dispuestas  con mantelería blanca y senderos champagne con líneas doradas, al centro lucían burbujas de vidrio con gerberas marfil y naranja con algo de follaje.
Los jóvenes tuvieron a disposición una completa mesa de golosinas, también un espacio con mesas bajas y puf blancos donde estaba la barra de tragos.
Llegado el momento de efectuar el brindis llamó la atención la mesa principal donde se exhibía la torta de cumpleaños, eran dos pisos blancos decorada en filigrana, acompañaba candelabro dorado portando los quince veloncitos redondos tono marfil, la base recubierta de gerberas, ilusión y follaje.
Recibió la jovencita muchos y lindos obsequios.

Al cumplir quince años Evelyn María Rodríguez Santoro, su mamá Ana Inés ofreció una hermosa fiesta en su honor de la que participaron familiares y amistades de la jovencita.

El sitio elegido fue muy bien decorado, el ingreso fue iluminado con fanales de piso y luego cerca de la puerta se ubicaron cuatro soportes altos donde se iban alternando fanales cuadrados y bouquet de flores ilusión. En el recibidor se ubicó el cuadro de la jovencita destinado a recoger las firmas y mensajes, acompañaba la gigantografía con secuencias de fotos vestida con diferentes atuendos, por detrás se apreciaban cortinados y traillage con telas doradas y marfil con algo de verde manzana. En el salón las columnas fueron recubiertas de telas blancas e iluminadas desde el centro.

La quinceañera  vistió modelo de baile realizado en gasa combinando el blanco y marfil, corsage  línea straples trabajado con drapeados desencontrados, señalaba el talle  galón bordado en pedrería color champagne, desde allí se originaba larga falda acampanada de caída natural, dos brochecitos de perlas retenían el cabello despejando el rostro.

Cuando ya todos estaban en la sala acercándose la medianoche con su abuelo comenzó el vals, cambiando luego de parejas con familiares y amistades, posteriormente ritmos de moda invitaron a comenzar el baile que se prolongó muy animado por toda la madrugada en un escenario decorado con  telas. Un grupo musical en vivo ofreció un show y luego acompañó el momento del reparto de cotillón.

Los invitados disfrutaron de la velada ubicados en torno a mesas dispuestas  con mantelería blanca y senderos champagne con líneas doradas, al centro lucían burbujas de vidrio con gerberas marfil y naranja con algo de follaje.

Los jóvenes tuvieron a disposición una completa mesa de golosinas, también un espacio con mesas bajas y puf blancos donde estaba la barra de tragos.

Llegado el momento de efectuar el brindis llamó la atención la mesa principal donde se exhibía la torta de cumpleaños, eran dos pisos blancos decorada en filigrana, acompañaba candelabro dorado portando los quince veloncitos redondos tono marfil, la base recubierta de gerberas, ilusión y follaje.

Recibió la jovencita muchos y lindos obsequios.