Los quince años de Fernanda

En una noche espléndida festejó sus quince años la joven Fernanda Da Silva Vidal, su mamá Miriam reunió en un salón a familiares, amigos y compañeros de estudios, con los cuales pasaron gratas horas de sociabilidad y diversión.
La jovencita fue acompañada por dos amigas, Eliana y Susana, la recibió su hermano Williams quien la condujo hasta donde estaba su mamá y todos los invitados, esperándola de pie con un cerrado aplauso.
Fernanda lució destacado modelo de fiesta, el corset bordado en pailletes color turquesa y plateados, espalda drapeada y talle largo daba nacimiento a la ampulosa falda, que al momento del cotillón se cambió por otra más corta para así poder disfrutar de la algarabía del baile, teniendo su punto más alto cuando actuó un grupo en vivo y luego la batucada.
Luego de recibir los saludos, con su hermano llegó hasta el centro de la pista comenzando con el vals, cambió reiteradamente parejas mientras duraba esta pieza, posteriormente ritmos modernos fueron toda una invitación a la alegría y diversión.
Es de destacar la juvenil decoración como si fuera una discoteca, con infinidad de globos espejados donde se reflejaban juegos de luces  cambiantes y led, las columnas fueron envueltas con telas en los colores mencionados y lluvia de caireles transparentes.
Los jóvenes se divirtieron en un sector de puf y living, mesas bajas lucían al centro esferas de cristal con luces led.
Los mayores se ubicaron en otro sector más alejado para así poder disfrutar de la sociabilidad, las mesas lucían manteles blancos y senderos turquesa, llevando al centro pirámides espejadas invertidas para culminar con flores naturales.
Luego de la cena y mientras degustaban de los postres helados, sobre una pantalla se pasaron secuencias de fotos y video de la jovencita, muy bien realizado.
Al momento de cantarle el Feliz Cumpleaños y efectuar el brindis, tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta aniversario, de tres pisos ubicados escalonados decorados en turquesa y plata, acompañaba el centro de la felicidad con las quince velas que la quinceañera apagó en medio de los mejores augurios.
En un sitio cerca había dos mesas más, una cubierta con infinidad de golosinas y la restante presentaba los variados postres.
Entre las elegantes recordamos a la mamá, vistió moderno conjunto de pantalón satinado color gris plata y blusón al tono íntegramente bordado en pailletes al tono.
Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, muestra fueron del afecto que cuenta entre su grupo de amistades.

En una noche espléndida festejó sus quince años la joven Fernanda Da Silva Vidal, su mamá Miriam reunió en un salón a familiares, amigos y compañeros de estudios, con los cuales pasaron gratas horas de sociabilidad y diversión.

La jovencita fue acompañada por dos amigas, Eliana y Susana, la recibió su hermano Williams quien la condujo hasta donde estaba su mamá y todos los invitados, esperándola de pie con un cerrado aplauso.

Fernanda lució destacado modelo de fiesta, el corset bordado en pailletes color turquesa y plateados, espalda drapeada y talle largo daba nacimiento a la ampulosa falda, que al momento del cotillón se cambió por otra más corta para así poder disfrutar de la algarabía del baile, teniendo su punto más alto cuando actuó un grupo en vivo y luego la batucada.

Luego de recibir los saludos, con su hermano llegó hasta el centro de la pista comenzando con el vals, cambió reiteradamente parejas mientras duraba esta pieza, posteriormente ritmos modernos fueron toda una invitación a la alegría y diversión.

Es de destacar la juvenil decoración como si fuera una discoteca, con infinidad de globos espejados donde se reflejaban juegos de luces  cambiantes y led, las columnas fueron envueltas con telas en los colores mencionados y lluvia de caireles transparentes.

Los jóvenes se divirtieron en un sector de puf y living, mesas bajas lucían al centro esferas de cristal con luces led.

Los mayores se ubicaron en otro sector más alejado para así poder disfrutar de la sociabilidad, las mesas lucían manteles blancos y senderos turquesa, llevando al centro pirámides espejadas invertidas para culminar con flores naturales.

Luego de la cena y mientras degustaban de los postres helados, sobre una pantalla se pasaron secuencias de fotos y video de la jovencita, muy bien realizado.

Al momento de cantarle el Feliz Cumpleaños y efectuar el brindis, tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta aniversario, de tres pisos ubicados escalonados decorados en turquesa y plata, acompañaba el centro de la felicidad con las quince velas que la quinceañera apagó en medio de los mejores augurios.

En un sitio cerca había dos mesas más, una cubierta con infinidad de golosinas y la restante presentaba los variados postres.

Entre las elegantes recordamos a la mamá, vistió moderno conjunto de pantalón satinado color gris plata y blusón al tono íntegramente bordado en pailletes al tono.

Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, muestra fueron del afecto que cuenta entre su grupo de amistades.