Los quince años de Fiorella

Días pasados los esposos Daniel Galliazzi y Gabriela Potter ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija Fiorella al cumplir quince años.
El salón elegido fue Chacra Le Park hasta donde fueron llegando familiares, amigos y compañeros de estudios con los cuales compartieron gratas horas de sociabilidad y diversión, en un ambiente decorado en blanco y verde seco al más puro estilo vintage.
Al llegar sobre el césped se veía un sulky con el cajón cubierto de plantines en flor, luego distribuidos había ruedas de carros y bomba de agua muy antigua apoyados todos  en pequeños jardines de coloridas petunias.
En el recibidor se ubicó lavatorio de pie con palangana de metal donde flotaban veloncitos en forma de flores de loto, acompañaba del lado contrario un pie de máquina antiguo con el álbum de fotos para recoger las firmas y mensajes de los invitados. En esta novedosa ambientación diseñada por su mamá, se lució Fiorella al vestir solero de baile realizado en gasa blanco, corsage drapeado de escote corazón, breteles y guarda señalando el talle  formado por galón de encaje bordado en perlas y canutillos plateados, salpicado de pequeñas rositas de satén, amplia y larga falda de caída natural, en el peinado juvenil lució pequeñas rositas iguales a las del vestido.  Llegó al salón en una camioneta Ford año 56 conducida por su tío Jorge Potter, la recibió el abuelo quien la acompañó hasta donde estaban sus padres, mientras se escuchaba la exquisita voz de José P. Huvatt interpretando  la melodía “Aprender a volar”, a pedido de los padres luego de la cena nuevamente se lo oyó en la melodía “En mi corazón vivirás”.
Luego de recibir los saludos, con su papá llegó hasta el centro de la pista de baile comenzando los giros del vals. Esta danza se prolongó por varios minutos, posteriormente ritmos de moda fueron aprovechados por la juventud en el animado baile que se prolongó por toda la madrugada para culminar ya con las primeras luces del día siguiente. Un grupo en vivo ofreció destacado show acompañado de luces cambiantes y luego el momento de repartir el cotillón.
Los jóvenes disfrutaron de la velada ubicados en un lugar separado de los adultos, ambientado con mesas y sillas de ratán, manteles tono verde seco en cuyo centro se lucían regaderas patinadas en este color conteniendo margaritas e ilusión blanca y el verdor de los espárragos. Es este sitio se ubicó la barra de tragos  iluminadas con led donde se servían variedad de cócteles y tragos elaborados al momento por varios barman de la “frocenbar”, la mesa dulce decorada estilo sabby chic y vintage, las golosinas  y chocolates fueron presentadas en latoncitos y regaderas de zinc, decoraban esta mesa autitos y bicicletas en miniatura  de metal.
Como recuerdo de esta noche de fiesta todos los que quisieran podían disfrazarse con pelucas, grandes lentes y otros detalles y sacarse fotos instantáneas, solos o en grupos de tres, estas fotos en un sticker eran los souvenirs y los realizaban en la cabina especialmente diseñada.
Los adultos disfrutaron de las atenciones de los anfitriones ubicados en torno mesas tendidas con manteles color champagne y senderos verde seco, en cuyo centro se veían regaderas con margaritas blancas.
Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal, luciendo detrás un biombo verde enmarcado de madera blanco, la torta de cumpleaños llamó la atención al estar compuesta de tres pisos bañados de fondant blanco, del piso superior se desliza simulando una tela drapeada en caída  color verde seco, en cada separación de piso se ubicó pequeño ramillete de flores naturales blancas y espárragos, acompañaban las quince velas con forma de margaritas ubicadas en macetitas de cera, hubo una mesa de postres y helados donde colgaban faroles de diferentes tamaños decorándola.
La quinceañera tuvo la dicha de contar entre los invitados con la presencia de los abuelos Daniel Galliazzi y Zulma Panissa, Jorge Potter y María del Carmen Gabrielli, los padrinos Daniela Potter y Mauricio Galliazzi.
Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios.

Días pasados los esposos Daniel Galliazzi y Gabriela Potter ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija Fiorella al cumplir quince años.

El salón elegido fue Chacra Le Park hasta donde fueron llegando familiares, amigos y compañeros de estudios con los cuales compartieron gratas horas de sociabilidad y diversión, en un ambiente decorado en blanco y verde seco al más puro estilo vintage.

Al llegar sobre el césped se veía un sulky con el cajón cubierto de plantines en flor, luego distribuidos había ruedas de carros y bomba de agua muy antigua apoyados todos  en pequeños jardines de coloridas petunias.

En el recibidor se ubicó lavatorio de pie con palangana de metal donde flotaban veloncitos en forma de flores de loto, acompañaba del lado contrario un pie de máquina antiguo con el álbum de fotos para recoger las firmas y mensajes de los invitados. En esta novedosa ambientación diseñada por su mamá, se lució Fiorella al vestir solero de baile realizado en gasa blanco, corsage drapeado de escote corazón, breteles y guarda señalando el talle  formado por galón de encaje bordado en perlas y canutillos plateados, salpicado de pequeñas rositas de satén, amplia y larga falda de caída natural, en el peinado juvenil lució pequeñas rositas iguales a las del vestido.  Llegó al salón en una camioneta Ford año 56 conducida por su tío Jorge Potter, la recibió el abuelo quien la acompañó hasta donde estaban sus padres, mientras se escuchaba la exquisita voz de José P. Huvatt interpretando  la melodía “Aprender a volar”, a pedido de los padres luego de la cena nuevamente se lo oyó en la melodía “En mi corazón vivirás”.

Luego de recibir los saludos, con su papá llegó hasta el centro de la pista de baile comenzando los giros del vals. Esta danza se prolongó por varios minutos, posteriormente ritmos de moda fueron aprovechados por la juventud en el animado baile que se prolongó por toda la madrugada para culminar ya con las primeras luces del día siguiente. Un grupo en vivo ofreció destacado show acompañado de luces cambiantes y luego el momento de repartir el cotillón.

Los jóvenes disfrutaron de la velada ubicados en un lugar separado de los adultos, ambientado con mesas y sillas de ratán, manteles tono verde seco en cuyo centro se lucían regaderas patinadas en este color conteniendo margaritas e ilusión blanca y el verdor de los espárragos. Es este sitio se ubicó la barra de tragos  iluminadas con led donde se servían variedad de cócteles y tragos elaborados al momento por varios barman de la “frocenbar”, la mesa dulce decorada estilo sabby chic y vintage, las golosinas  y chocolates fueron presentadas en latoncitos y regaderas de zinc, decoraban esta mesa autitos y bicicletas en miniatura  de metal.

Como recuerdo de esta noche de fiesta todos los que quisieran podían disfrazarse con pelucas, grandes lentes y otros detalles y sacarse fotos instantáneas, solos o en grupos de tres, estas fotos en un sticker eran los souvenirs y los realizaban en la cabina especialmente diseñada.

Los adultos disfrutaron de las atenciones de los anfitriones ubicados en torno mesas tendidas con manteles color champagne y senderos verde seco, en cuyo centro se veían regaderas con margaritas blancas.

Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal, luciendo detrás un biombo verde enmarcado de madera blanco, la torta de cumpleaños llamó la atención al estar compuesta de tres pisos bañados de fondant blanco, del piso superior se desliza simulando una tela drapeada en caída  color verde seco, en cada separación de piso se ubicó pequeño ramillete de flores naturales blancas y espárragos, acompañaban las quince velas con forma de margaritas ubicadas en macetitas de cera, hubo una mesa de postres y helados donde colgaban faroles de diferentes tamaños decorándola.

La quinceañera tuvo la dicha de contar entre los invitados con la presencia de los abuelos Daniel Galliazzi y Zulma Panissa, Jorge Potter y María del Carmen Gabrielli, los padrinos Daniela Potter y Mauricio Galliazzi.

Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios.