Los quince años de Isabella promovió divertido festejo

En Bella Unión los esposos Aldo Gómez y Nilda Centomo ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija Isabella al cumplir quince años.
El sitio elegido fue el local El Chalet ubicado en Nuevo Coronado, fue decorado con muy buen gusto en base a rústicos, en la entrada dando la bienvenida se  colgó una madera tallada con el nombre de la quinceañera, en el recibidor una valija muy antigua de cuero para los regalos, del lado contrario se podía apreciar un recado completo con detalles en plata antiguo y un banco rústico.
En el salón se veían cortinados y telas en el techo de voile blanco, destacaban detalles florales en los colores amarillo, naranja, algo de marrón logrado con las maderas y las arpilleras. La quinceañera recibió a los invitados junto a sus padres, en la oportunidad vistió modelo corto blanco, corset de satén con detalles de flores de encaje aplicado, ancha faja lisa se resuelve al dorso en moño dando nacimiento a la falda corta de organza bordada en hilos de seda, zapatos color naranja.
Para el momento de bailar el vals con su papá, llegada la media noche Isabella vistió modelo de baile tono naranja, corsage straples ricamente bordado en perlas y pedrería, larga y ampulosa falda confeccionada por varias capas de tul, en el peinado lució broche de perlas.
El vals se prolongó por varios minutos a ir cambiando de parejas con sus invitados, posteriormente el baile se generalizó al ponerse en el aire ritmos de una moderna discoteca, los alegres bailarines disfrutaron en la madrugada del reparto del cotillón bajo una bóveda de globos espejados y pompones de papel amarillos y naranjas, contando con la actuación de algunos integrantes de la escuela de samba Irupé de la cual participa Isabella en los carnavales cañeros.
Los invitados disfrutaron de la velada ubicados en torno a sillas y mesas vestidas de blanco, senderos de arpilleras en cuyo centro se ubicó candelabro de madera con una vela amarilla y el nombre tallado en la base junto a bouquet de flores al tono de la decoración. Los jóvenes contaron con un living cuyos puff eran fardos de alfalfa cubiertos con telas blancas, en este sitio estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes hacia la cumpleañera, también su mamá improvisó un novedoso visor de fotos desde la niñez a la actualidad colgadas de piolas y broches de madera,  en este sitio se repetían los pompones de colores.
Los jóvenes degustaron una gran variedad de golosinas  de la muy completa mesa dulce. Al momento del brindis tomo relevancia la mesa principal lograda con tronco y raíces rústicas, la cubrían mantel blanco con bandas transversales en los colores de la fiesta, encima se lucía la hermosa torta de cumpleaños de forma rectangular bañada de fondant blanco y gerberas anaranjadas, estas se repetían formando el centro de la felicidad donde emergían las quince velas de fiesta.
Entre las elegantes de la noche recordamos a la mamá, lució vestido largo de color rosa viejo, la parte superior bordada y falda de suave movimiento, la hermana Carmela, vistió modelo corto de gasa celeste, detalles plateados en los hombros y talle. La quinceañera tuvo la dicha de contar con la presencia de los abuelos Odila Freitas, Ramón Gómez, los padrinos Fernando Hakembruch y Anarella Gómez, familiares y amistades provenientes de Salto, Flores, Montevideo y Maldonado.
Recibió múltiples y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría.
En Bella Unión los esposos Aldo Gómez y Nilda Centomo ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija Isabella al cumplir quince años.
El sitio elegido fue el local El Chalet ubicado en Nuevo Coronado, fue decorado con muy buen gusto en base a rústicos, en la entrada dando la bienvenida se  colgó una madera tallada con el nombre de la quinceañera, en el recibidor una valija muy antigua de cuero para los regalos, del lado contrario se podía apreciar un recado completo con detalles en plata antiguo y un banco rústico.
En el salón se veían cortinados y telas en el techo de voile blanco, destacaban detalles florales en los colores amarillo, naranja, algo de marrón logrado con las maderas y las arpilleras. La quinceañera recibió a los invitados junto a sus padres, en la oportunidad vistió modelo corto blanco, corset de satén con detalles de flores de encaje aplicado, ancha faja lisa se resuelve al dorso en moño dando nacimiento a la falda corta de organza bordada en hilos de seda, zapatos color naranja.
Para el momento de bailar el vals con su papá, llegada la media noche Isabella vistió modelo de baile tono naranja, corsage straples ricamente bordado en perlas y pedrería, larga y ampulosa falda confeccionada por varias capas de tul, en el peinado lució broche de perlas.
El vals se prolongó por varios minutos a ir cambiando de parejas con sus invitados, posteriormente el baile se generalizó al ponerse en el aire ritmos de una moderna discoteca, los alegres bailarines disfrutaron en la madrugada del reparto del cotillón bajo una bóveda de globos espejados y pompones de papel amarillos y naranjas, contando con la actuación de algunos integrantes de la escuela de samba Irupé de la cual participa Isabella en los carnavales cañeros.
Los invitados disfrutaron de la velada ubicados en torno a sillas y mesas vestidas de blanco, senderos de arpilleras en cuyo centro se ubicó candelabro de madera con una vela amarilla y el nombre tallado en la base junto a bouquet de flores al tono de la decoración. Los jóvenes contaron con un living cuyos puff eran fardos de alfalfa cubiertos con telas blancas, en este sitio estaba el cuadro destinado a recoger las firmas y mensajes hacia la cumpleañera, también su mamá improvisó un novedoso visor de fotos desde la niñez a la actualidad colgadas de piolas y broches de madera,  en este sitio se repetían los pompones de colores.
Los jóvenes degustaron una gran variedad de golosinas  de la muy completa mesa dulce. Al momento del brindis tomo relevancia la mesa principal lograda con tronco y raíces rústicas, la cubrían mantel blanco con bandas transversales en los colores de la fiesta, encima se lucía la hermosa torta de cumpleaños de forma rectangular bañada de fondant blanco y gerberas anaranjadas, estas se repetían formando el centro de la felicidad donde emergían las quince velas de fiesta.
Entre las elegantes de la noche recordamos a la mamá, lució vestido largo de color rosa viejo, la parte superior bordada y falda de suave movimiento, la hermana Carmela, vistió modelo corto de gasa celeste, detalles plateados en los hombros y talle. La quinceañera tuvo la dicha de contar con la presencia de los abuelos Odila Freitas, Ramón Gómez, los padrinos Fernando Hakembruch y Anarella Gómez, familiares y amistades provenientes de Salto, Flores, Montevideo y Maldonado.
Recibió múltiples y finos obsequios, siendo estos otro motivo de alegría.