En la Liga del Trabajo en Tomás Gomensoro, Dpto. Artigas, los esposos Jorge Eduardo Tourn Marañón y Daniela Silva Arbiza, ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija Jésica al cumplir quince años.
Un grupo de mimos recibían a los invitados, los conducían hasta donde estaban los anfitriones para luego ingresar al salón, el mismo fue decorado en los colores rojo, blanco y negro con algo de plateado, en la entrada se ubicó destacado arreglo alto de ramas de sauce eléctrico donde se posaban varios ramilletes de flores ilusión, gerberas rojas y liliums anaranjados. En todo el perímetro se veían cortinados blancos y negros que se unían al techo formando carpa con bando de telas en los tres colores de la fiesta. En diferentes sitios había gigantografías de la quinceañera con ropa casual, algunos eran secuencias de fotos, destacando el del fondo del salón con una foto de gran tamaño.
Los invitados mayores se ubicaron en torno a mesas tendidas con manteles blancos y senderos con motivos de cebra en blanco y negro, la de los jóvenes llevaban senderos rojos, en todas las mesas habían faroles negros patinados en negro con velón rojo, de un costado se escapaba delicado arreglo floral logrado con rosas y gerberas rojas y anaranjadas con algo de follaje.
La pista LED llamó mucho la atención, la delimitaban en los cuatro ángulos puff con iguales luces. Los jóvenes disfrutaron de la barra de tragos en estilo rústico, logrado con tramas antiguas y taburetes con asientos de cuero, en un lateral acompañaban varios juegos de living blancos con alfombras rojas y almohadones cebrados en negro, también un sector de mesas altas y taburetes blancos con alfombrado en negro, todos estos sitios eran iluminados con globos espejados y luces de colores.
La quinceañera ingresó con su hermano Andrés, realzó su prestancia vistiendo modelo de baile interpretada la parte superior en tul bordado con perlas y canutillos, falda ampulosa de satén revestida por dos capas de organza cristal, acompañó con guantes de satén largos y la terminación con guarda de tul bordado, en el peinado lució tiara metalizada con perlas, strass y diminutas flores de cristal, llamó la atención los zapatos de encaje blanco con detalle arriba de moño y taco plateados.
Acompañó en elegancia la mamá, vistió soirée de satén tono gris acerado, el corsage de tul bordado, escote espejo y mangas al codo, en transparencia, señala el talle imperio faja finalizando en gran moño y dos rosas dando nacimiento a pieza ascendente formando un bretel ancho, falda larga con movimiento.
Jésica y su papá llegaron hasta el centro de la pista mientras sus invitados la recibían de pie con un cerrado aplauso, comenzó con el vals, luego cambió parejas con familiares, amigos y compañeros de clase. Posteriormente ritmos de moda puestas al aire con una discoteca y luego grupo musical fueron toda una invitación al baile y la alegría, se repartió variado cotillón.
Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal de estilo rústico logrado con palos de ñandubay y tapa de vidrio, encima se posaba la torta de cumpleaños compuesta de tres pisos dispersos decorados en blanco y detalles en rojo, cada una arriba lucía un lilium rojo e ilusión, acompañaba candelabro metalizado con las quince velas enlazadas con hiedras y algunas gerberas, en el piso se veía alfombra de cebra.
Entre los invitados la jovencita contó con la presencia de los abuelos; Juan José Silva y Teresa Arbiza, los padrinos Nancy Silva y Mario Enrique Tourn.
Para acompañarlos llegaron varias familias de Montevideo, Salto y Artigas. Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios que colmaron su coquetería.
En la Liga del Trabajo en Tomás Gomensoro, Dpto. Artigas, los esposos Jorge Eduardo Tourn Marañón y Daniela Silva Arbiza, ofrecieron una hermosa fiesta agasajando a su hija Jésica al cumplir quince años.
Un grupo de mimos recibían a los invitados, los conducían hasta donde estaban los anfitriones para luego ingresar al salón, el mismo fue decorado en los colores rojo, blanco y negro con algo de plateado, en la entrada se ubicó destacado arreglo alto de ramas de sauce eléctrico donde se posaban varios ramilletes de flores ilusión, gerberas rojas y liliums anaranjados. En todo el perímetro se veían cortinados blancos y negros que se unían al techo formando carpa con bando de telas en los tres colores de la fiesta. En diferentes sitios había gigantografías de la quinceañera con ropa casual, algunos eran secuencias de fotos, destacando el del fondo del salón con una foto de gran tamaño.
Los invitados mayores se ubicaron en torno a mesas tendidas con manteles blancos y senderos con motivos de cebra en blanco y negro, la de los jóvenes llevaban senderos rojos, en todas las mesas habían faroles negros patinados en negro con velón rojo, de un costado se escapaba delicado arreglo floral logrado con rosas y gerberas rojas y anaranjadas con algo de follaje.
La pista LED llamó mucho la atención, la delimitaban en los cuatro ángulos puff con iguales luces. Los jóvenes disfrutaron de la barra de tragos en estilo rústico, logrado con tramas antiguas y taburetes con asientos de cuero, en un lateral acompañaban varios juegos de living blancos con alfombras rojas y almohadones cebrados en negro, también un sector de mesas altas y taburetes blancos con alfombrado en negro, todos estos sitios eran iluminados con globos espejados y luces de colores.
La quinceañera ingresó con su hermano Andrés, realzó su prestancia vistiendo modelo de baile interpretada la parte superior en tul bordado con perlas y canutillos, falda ampulosa de satén revestida por dos capas de organza cristal, acompañó con guantes de satén largos y la terminación con guarda de tul bordado, en el peinado lució tiara metalizada con perlas, strass y diminutas flores de cristal, llamó la atención los zapatos de encaje blanco con detalle arriba de moño y taco plateados.
Acompañó en elegancia la mamá, vistió soirée de satén tono gris acerado, el corsage de tul bordado, escote espejo y mangas al codo, en transparencia, señala el talle imperio faja finalizando en gran moño y dos rosas dando nacimiento a pieza ascendente formando un bretel ancho, falda larga con movimiento.
Jésica y su papá llegaron hasta el centro de la pista mientras sus invitados la recibían de pie con un cerrado aplauso, comenzó con el vals, luego cambió parejas con familiares, amigos y compañeros de clase. Posteriormente ritmos de moda puestas al aire con una discoteca y luego grupo musical fueron toda una invitación al baile y la alegría, se repartió variado cotillón.
Al momento del brindis tomó relevancia la mesa principal de estilo rústico logrado con palos de ñandubay y tapa de vidrio, encima se posaba la torta de cumpleaños compuesta de tres pisos dispersos decorados en blanco y detalles en rojo, cada una arriba lucía un lilium rojo e ilusión, acompañaba candelabro metalizado con las quince velas enlazadas con hiedras y algunas gerberas, en el piso se veía alfombra de cebra.
Entre los invitados la jovencita contó con la presencia de los abuelos; Juan José Silva y Teresa Arbiza, los padrinos Nancy Silva y Mario Enrique Tourn.
Para acompañarlos llegaron varias familias de Montevideo, Salto y Artigas. Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios que colmaron su coquetería.