Los quince años de Jimena promovió divertido festejo

El pasado 19 de abril, los esposos Álvaro Silva y Karin Oliveira ofrecieron una hermosa fiesta celebrando los quince años de su hija Jimena Soledad.
Reunieron a familiares, amistades y compañeros de estudios de la jovencita en un salón de fiestas, cuyas instalaciones fueron decoradas con detalles en los colores blanco, rosa y lila. El camino de ingreso fue iluminado con ocho mecheros alternados con soportes, sosteniendo bouquet de flores ilusión. Al llegar al recibidor se encontraban sus padres saludando a los invitados. Este lugar fue destacado con una gigantografía de la jovencita luciendo sus galas y habilidades de danza ballet, del lado contrario acompañaba el atril con el cuadro destinado a recoger en los bordes las firmas y mensajes de cuantos la acompañaron en su noche de fiesta. Antes de ingresar al salón un candelabro rústico iluminaba con velón encendido.
En la sala se multiplicaban telas y guirnaldas de globos nacarados en los tres colores de la fiesta. Sobre la pista de baile se agrupaban los globos espejados iluminados con luces led cambiantes desde los laterales.
La quinceañera llegó acompañada de su hermano más pequeño, luego alternadamente la recibieron sus otros dos hermanos llegando al recibidor con el hermano mayor. Jimena realzó su prestancia luciendo modelo de baile confeccionado en raso y gasa blanco. La parte superior corset de escote corazón, cruzaba en diagonal, pieza de organza lila bordada en pailletes al tono, una larga y bella falda acampanada compuesta por varias capas de gasa superpuestas. En sus largos cabellos lució tiara de strass y perlas.
Acompañó en elegancia la mamá, quien vistió modelo largo de satén azul noche, estilo griego con guarda plateada señalando las terminaciones del escote y talle imperio.
Luego de saludar, con su papá ingresó directamente a la pista de baile comenzando el vals; cambió parejas por varios minutos, luego ritmos modernos pusieron la nota de alegría y color prolongándose por toda la madrugada, teniendo su punto más alto cuando se repartió el cotillón. Previamente se invitó a la concurrencia a salir al parque donde se realizó un show de fuegos artificiales. Los invitados disfrutaron de la reunión ubicados en torno a mesas dispuestas con mantelería blanca alternando el rosa y lila, lucían al centro suspiros con dos estilizadas gerberas y escapes de follaje. Junto a la barra de tragos se ubicaron los jóvenes en el sector vip con puf y mesas bajas, en este sitio se ubicó también la mesa de las más completas golosinas, luego se cubrió de exquisitos postres.
Llegado el momento del brindis compartido tomó relevancia la mesa principal cubierta con fino mantel de encaje y cubre rosado, elevaron las copas en alto mientras le cantaban el feliz cumpleaños y La Familia. Cortaron la torta compuesta de tres pisos ubicados escalonados, bañados de fondant blanco y detalles decorativos a lunares rosados, ramilletes de flores de azúcar las adornaban en lo alto, acompañaba el árbol de la vida realizado por el abuelo Luis. Eran quince brazos extendidos adornados con hojitas y sobre los pétalos de la flor las quince velitas del centro de la felicidad. Es de destacar que la jovencita cursa clases de danza clásica. Con un grupo de amigas que hacen lo propio ofrecieron un breve show de destreza y color, ataviadas con zapatillas clásicas de puntas y tutu.
La quinceañera tuvo la dicha de contar entre los invitados con la presencia de sus hermanos Lucas, Gastón e Ignacio, los abuelos Luis Antonio Oliveira, Nancy Correa y Analía Teresa Silva.
Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, los que junto a las manifestaciones de afecto y amistad recibidas durante toda la velada fueron otro motivo de alegría.

El pasado 19 de abril, los esposos Álvaro Silva y Karin Oliveira ofrecieron una hermosa fiesta celebrando los quince años de su hija Jimena Soledad.

Reunieron a familiares, amistades y compañeros de estudios de la jovencita en un salón de fiestas, cuyas instalaciones fueron decoradas con detalles en los colores blanco, rosa y lila. El camino de ingreso fue iluminado con ocho mecheros alternados con soportes, sosteniendo bouquet de flores ilusión. Al llegar al recibidor se encontraban sus padres saludando a los invitados. Este lugar fue destacado con una gigantografía de la jovencita luciendo sus galas y habilidades de danza ballet, del lado contrario acompañaba el atril con el cuadro destinado a recoger en los bordes las firmas y mensajes de cuantos la acompañaron en su noche de fiesta. Antes de ingresar al salón un candelabro rústico iluminaba con velón encendido.

En la sala se multiplicaban telas y guirnaldas de globos nacarados en los tres colores de la fiesta. Sobre la pista de baile se agrupaban los globos espejados iluminados con luces led cambiantes desde los laterales.

La quinceañera llegó acompañada de su hermano más pequeño, luego alternadamente la recibieron sus otros dos hermanos llegando al recibidor con el hermano mayor. Jimena realzó su prestancia luciendo modelo de baile confeccionado en raso y gasa blanco. La parte superior corset de escote corazón, cruzaba en diagonal, pieza de organza lila bordada en pailletes al tono, una larga y bella falda acampanada compuesta por varias capas de gasa superpuestas. En sus largos cabellos lució tiara de strass y perlas.

Acompañó en elegancia la mamá, quien vistió modelo largo de satén azul noche, estilo griego con guarda plateada señalando las terminaciones del escote y talle imperio.

Luego de saludar, con su papá ingresó directamente a la pista de baile comenzando el vals; cambió parejas por varios minutos, luego ritmos modernos pusieron la nota de alegría y color prolongándose por toda la madrugada, teniendo su punto más alto cuando se repartió el cotillón. Previamente se invitó a la concurrencia a salir al parque donde se realizó un show de fuegos artificiales. Los invitados disfrutaron de la reunión ubicados en torno a mesas dispuestas con mantelería blanca alternando el rosa y lila, lucían al centro suspiros con dos estilizadas gerberas y escapes de follaje. Junto a la barra de tragos se ubicaron los jóvenes en el sector vip con puf y mesas bajas, en este sitio se ubicó también la mesa de las más completas golosinas, luego se cubrió de exquisitos postres.

Llegado el momento del brindis compartido tomó relevancia la mesa principal cubierta con fino mantel de encaje y cubre rosado, elevaron las copas en alto mientras le cantaban el feliz cumpleaños y La Familia. Cortaron la torta compuesta de tres pisos ubicados escalonados, bañados de fondant blanco y detalles decorativos a lunares rosados, ramilletes de flores de azúcar las adornaban en lo alto, acompañaba el árbol de la vida realizado por el abuelo Luis. Eran quince brazos extendidos adornados con hojitas y sobre los pétalos de la flor las quince velitas del centro de la felicidad. Es de destacar que la jovencita cursa clases de danza clásica. Con un grupo de amigas que hacen lo propio ofrecieron un breve show de destreza y color, ataviadas con zapatillas clásicas de puntas y tutu.

La quinceañera tuvo la dicha de contar entre los invitados con la presencia de sus hermanos Lucas, Gastón e Ignacio, los abuelos Luis Antonio Oliveira, Nancy Correa y Analía Teresa Silva.

Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios, los que junto a las manifestaciones de afecto y amistad recibidas durante toda la velada fueron otro motivo de alegría.