Los quince años de Magadalena

ías pasados cumplió quince años Magdalena Henderson Galvalisi, sus padres Winston y Mariana ofrecieron una hermosa fiesta en su honor, el local del Salto Polo Club se congregaron amigos y compañeros de estudios, además de un grupo de mayores.
La quinceañera llegó con su tío y padrino Guillermo Galvalisi, la recibió su hermano Joaquín con quien ingresó al salón donde la aguardaban con expectativa, vistió elegante modelo de fiesta realizado en satén blanco, corsage de breteles finos con el frente drapeado y amplia falda de suave movimiento, delicado tocado destacaba el peinado juvenil.
Un caminero iluminado con luces led conducía al salón, en la entrada estaba la foto encuadrada destinada a recoger firmas y mensajes de los invitados, un poco más adelante se ubicó la gigantografía, las mesas de los mayores y la del brindis.
En el parque se ubicó la juventud y la pista de baile delineada con luces led, puff blancos y mesas bajas resaltaban sobre el verdor de césped, los centros de mesas al igual que las de los mayores eran floreritos conteniendo gerberas y escapes de paja mansa.
El vals lo inició con su papá, luego de cambiar parejas por varios minutos, ritmos de moda  fueron toda una invitación a la alegría y diversión, en la madrugada se repartió el cotillón. En determinado momento sobre una pantalla se pasaron videos y secuencias de fotos de Magdalena, en su historia de vida hasta el momento, para finalizar con una frase augurando muchos años más de felicidad y buenaventura.
Al momento del brindis en el salón principal adornado con telas, luces led y globos chinos, tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños formada por tres piezas escalonadas, decoradas en blanco y pequeñas flores rosadas, acompañaba el centro de la felicidad, cuyas quince velas emergían de entre bouquet de flores naturales. Entre las elegantes de la noche recordamos a la mamá, vistió solero color verde esmeralda con delicados bordados de mostacillas al frente del corsage, su hermana María Victoria destacó vistiendo solero corto de espalda baja, de moderno corte realizado en satén imprimée en la gama de verde y blanco.
Fue una noche especial que la recordarán por largo tiempo quienes la disfrutaron, con el desayuno culminó la fiesta. Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios.

Días pasados cumplió quince años Magdalena Henderson Galvalisi, sus padres Winston y Mariana ofrecieron una hermosa fiesta en su honor, el local del Salto Polo Club se congregaron amigos y compañeros de estudios, además de un grupo de mayores.

La quinceañera llegó con su tío y padrino Guillermo Galvalisi, la recibió su hermano Joaquín con quien ingresó al salón donde la aguardaban con expectativa, vistió elegante modelo de fiesta realizado en satén blanco, corsage de breteles finos con el frente drapeado y amplia falda de suave movimiento, delicado tocado destacaba el peinado juvenil.

Un caminero iluminado con luces led conducía al salón, en la entrada estaba la foto encuadrada destinada a recoger firmas y mensajes de los invitados, un poco más adelante se ubicó la gigantografía, las mesas de los mayores y la del brindis.

En el parque se ubicó la juventud y la pista de baile delineada con luces led, puff blancos y mesas bajas resaltaban sobre el verdor de césped, los centros de mesas al igual que las de los mayores eran floreritos conteniendo gerberas y escapes de paja mansa.

El vals lo inició con su papá, luego de cambiar parejas por varios minutos, ritmos de moda  fueron toda una invitación a la alegría y diversión, en la madrugada se repartió el cotillón. En determinado momento sobre una pantalla se pasaron videos y secuencias de fotos de Magdalena, en su historia de vida hasta el momento, para finalizar con una frase augurando muchos años más de felicidad y buenaventura.

Al momento del brindis en el salón principal adornado con telas, luces led y globos chinos, tomó relevancia la mesa principal donde estaba la torta de cumpleaños formada por tres piezas escalonadas, decoradas en blanco y pequeñas flores rosadas, acompañaba el centro de la felicidad, cuyas quince velas emergían de entre bouquet de flores naturales. Entre las elegantes de la noche recordamos a la mamá, vistió solero color verde esmeralda con delicados bordados de mostacillas al frente del corsage, su hermana María Victoria destacó vistiendo solero corto de espalda baja, de moderno corte realizado en satén imprimée en la gama de verde y blanco.

Fue una noche especial que la recordarán por largo tiempo quienes la disfrutaron, con el desayuno culminó la fiesta. Recibió la jovencita múltiples y finos obsequios.